Una raíz del desierto del Kalahari lleva décadas en las farmacias europeas.
El harpagofito se vende en España como comprimidos, cápsulas y tintura para el dolor articular leve, y su principio activo mejor estudiado es el harpagósido. La Agencia Europea de Medicamentos lo reconoce desde julio de 2016, aunque con una etiqueta muy concreta que casi nadie lee.
La diferencia entre un preparado que sirve y otro que no está en una cifra que aparece más adelante.
El harpagofito, Harpagophytum procumbens, es una planta rastrera del sur de África cuya parte medicinal es la raíz secundaria tuberosa. Llegó a la farmacopea europea a principios del siglo XX y hoy figura en decenas de preparados frente a molestias de rodilla, cadera y espalda.
Cómo actúa la raíz del desierto del Kalahari

El sabor amargo de esta raíz no es casual. Contiene glucósidos iridoides, sobre todo harpagósido, harpágido y procúmbido, además de fitosteroles y flavonoides que se estudian por su capacidad de frenar mediadores de la inflamación.
En modelos de laboratorio, los extractos de la planta reducen la producción de prostaglandinas y de óxido nítrico, dos moléculas implicadas en el dolor articular. Esa acción explica el uso tradicional, aunque el paso del tubo de ensayo a la rodilla de una persona con artrosis exige ensayos clínicos.
Qué encontró la revisión de doce ensayos
Los ensayos existen y llevan años analizándose en conjunto. Según una revisión sistemática publicada en BMC Complementary and Alternative Medicine en 2004, firmada por Joel Gagnier, Sigrun Chrubasik y Eric Manheimer, doce estudios evaluaron preparados de esta planta en dolor musculoesquelético.
El resultado más sólido para la rodilla vino de un ensayo de alta calidad metodológica: evidencia moderada de eficacia con 60 mg diarios de harpagósido en artrosis de columna, cadera y rodilla. Otro trabajo, con 4.500 mg de raíz pulverizada equivalentes a 57 mg de harpagósido al día, mostró que no era inferior a la diacereína en brotes agudos de artrosis de cadera y rodilla.
Cómo se toma y durante cuánto tiempo
La forma de presentación condiciona la dosis. Los preparados habituales en las farmacias españolas son extractos secos estandarizados, infusión de raíz troceada y soluciones hidroalcohólicas, y todos ellos se toman por vía oral con las comidas para reducir las molestias gástricas.
La Agencia Europea de Medicamentos concluyó, en su monografía sobre el uso de la raíz de harpagofito para el dolor articular leve, que estos preparados están reservados a adultos y que conviene consultar al médico si el dolor articular persiste más de cuatro semanas. El mismo documento admite un detalle decisivo: la aprobación se basa en el uso tradicional de al menos treinta años, no en una eficacia demostrada por ensayos.
La cifra que separa un preparado útil de uno decorativo
Aquí está el punto que cambia la compra en el mostrador. La revisión de 2004 diferenció los resultados según la cantidad de harpagósido, no según el nombre comercial ni el peso total de la raíz.
Dos ensayos que emplearon extractos etanólicos con menos de 30 mg diarios de harpagósido en artrosis de rodilla y cadera obtuvieron solo evidencia limitada, con diferencias poco relevantes frente al comparador. Con 60 mg diarios de raíz pulverizada, en cambio, el efecto pasó a considerarse moderado.
La dosis manda sobre la marca: dos productos con la misma planta y distinta concentración de harpagósido no ofrecen el mismo respaldo. Merece la pena mirar la etiqueta y buscar el contenido de harpagósido por comprimido antes que el gramaje de raíz.
Cuándo esta planta no es buena idea

El perfil de seguridad es más amable que el de los antiinflamatorios clásicos, pero no es inocuo. La monografía europea recoge diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, cefalea, vértigo y reacciones alérgicas con erupción o hinchazón facial.
Se desaconseja en úlcera gástrica o duodenal activa, en el embarazo y la lactancia, y en menores de 18 años. Por su efecto sobre el ritmo cardiaco y sobre enzimas hepáticas, conviene avisar al médico si se toman anticoagulantes, antiarrítmicos o antidiabéticos orales.
Con esas cautelas, el harpagofito encaja como apoyo en molestias leves y persistentes, nunca como sustituto de un diagnóstico. Si la rodilla se hincha, se bloquea o cruje con dolor al bajar escaleras, el paso siguiente es una consulta de traumatología, no otra cápsula. Antes de decidir, ayuda repasar las causas más frecuentes del dolor de rodilla y también otras plantas con acción antiinflamatoria estudiada.
La información de este artículo es de carácter divulgativo y no reemplaza la consulta con un profesional sanitario. Cualquier planta medicinal debe comentarse con el médico o el farmacéutico si se siguen otros tratamientos.









