Cuando las uñas se vuelven quebradizas y aparecen pequeñas estrías en su superficie, mucha gente piensa de inmediato en la falta de calcio. Sin embargo, esa relación casi nunca es la verdadera explicación. La fortaleza de la uña depende sobre todo de la queratina y de otros nutrientes, como la biotina, el hierro y las proteínas. Entender qué hay realmente detrás ayuda a cuidarlas mejor y a no tomar suplementos sin necesidad.
¿Por qué las uñas quebradizas casi nunca son falta de calcio?

El calcio es fundamental para los huesos, pero la uña está hecha principalmente de queratina, una proteína. Por eso hay poca evidencia de que tomar más calcio a través de la dieta fortalezca las uñas o borre las estrías.
Las líneas verticales que recorren la uña, además, suelen ser un cambio normal con la edad y no una señal de que falte un mineral. La fragilidad, en cambio, aparece más por resequedad, agresiones externas o carencias de otros nutrientes.
¿Qué papel juega la biotina?
La biotina, una vitamina del complejo B, participa en la producción de queratina, el material del que están hechas las uñas. Cuando falta, las uñas pueden volverse más finas y frágiles.
Según un estudio publicado en la revista Cutis en 1993, cerca de dos de cada tres personas con uñas quebradizas mejoraron tras tomar biotina a diario. Aun así, conviene recordar que la deficiencia real de esta vitamina es poco frecuente. Puedes ver qué alimentos con biotina incluir en la dieta antes de pensar en cápsulas.
¿Cuándo el hierro o las proteínas están detrás?
Dos causas nutricionales destacan cuando las uñas se debilitan de forma persistente. Por un lado, la falta de hierro, que puede volver las uñas finas, curvadas o fáciles de partir, a veces antes incluso de que aparezca una anemia. Por otro, una dieta pobre en proteínas, ya que la uña necesita ese material para crecer fuerte.
Si las uñas frágiles se acompañan de cansancio, palidez o caída del cabello, vale la pena valorar los niveles de hierro. Puedes conocer más sobre la anemia ferropénica y sus señales para saber cuándo consultar.
¿Qué otras causas explican las estrías y la fragilidad?

No todo es cuestión de nutrientes. Hay factores muy cotidianos que debilitan la uña:
- El envejecimiento, que hace más marcadas las estrías verticales de forma natural.
- El contacto frecuente con el agua y los detergentes, que resecan la uña.
- El uso continuado de esmaltes, quitaesmaltes con acetona o uñas semipermanentes.
- Alteraciones de la tiroides u otros problemas de salud.
En muchos casos, corregir estos hábitos mejora el aspecto de las uñas sin necesidad de nada más.
¿Cómo fortalecer las uñas en el día a día?
Algunos cuidados ayudan a que las uñas crezcan más resistentes:
- Mantener una dieta con suficiente proteína, hierro y vitaminas del complejo B.
- Usar guantes al lavar los platos o manipular productos de limpieza.
- Hidratar las manos y las uñas, sobre todo tras el contacto con el agua.
- Evitar usar las uñas como herramienta para abrir o rascar.
Como la uña tarda meses en renovarse, los cambios no se notan de un día para otro. Si la fragilidad persiste, un análisis de sangre puede aclarar si falta algún nutriente.
Uñas que reflejan algo más que estética
Las uñas quebradizas y con estrías rara vez tienen que ver con el calcio y, muchas veces, responden a hábitos o a la falta de nutrientes como la biotina, el hierro o las proteínas. Observar cómo evolucionan, cuidar la alimentación y proteger las manos suele bastar para verlas más fuertes. Y cuando el problema se repite pese a todo, consultar al médico permite descartar causas que van más allá de la superficie.
Este contenido tiene una finalidad únicamente informativa y no reemplaza la valoración de un profesional de la salud. Ante uñas frágiles persistentes o cualquier otro síntoma, lo más recomendable es consultar a un médico para recibir un diagnóstico adecuado.









