Metilfenidato: qué es, para qué sirve y efectos secundarios

El metilfenidato es un medicamento estimulante del sistema nervioso central indicado para el tratamiento de niños mayores de 6 años y adolescentes con TDAH, así como para adultos con narcolepsia, ya que ayuda a mejorar la concentración, reducir la hiperactividad y disminuir la somnolencia diurna.

Se encuentra disponible en farmacias en tabletas, tabletas de liberación prolongada y cápsulas de 10, 18, 20, 27, 30, 36, 40 y 54 mg, bajo su nombre genérico clorhidrato de metilfenidato o comerciales como Ritalín, Tradea, Butronin, Concerta y Metadate CD.

Su uso debe ser siempre bajo indicación médica, ya que un uso prolongado o inadecuado puede causar dependencia y efectos adversos como nerviosismo, insomnio, mareos, dolor de cabeza y alteraciones sexuales, incluyendo priapismo.

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Mujer tomando metilfenidato

Para que sirve

El metilfenidato puede ser indicado por el médico para:

  • TDAH, lo cual ayuda a mejorar la atención, controlar la impulsividad y reducir la hiperactividad en niños mayores de 6 años, adolescentes y adultos, como parte de un programa integral de tratamiento;
  • Narcolepsia para disminuir la somnolencia diurna. 

Además, algunas personas lo utilizan sin prescripción para intentar mejorar la concentración o el rendimiento académico, aunque este uso no está aprobado y no garantiza beneficios.

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Dosis y cómo tomar

El clorhidrato de metilfenidato se encuentra en tabletas, tabletas de liberación prolongada y cápsulas, y la dosis así como la forma de administración dependen de la presentación, la edad de la persona y la afección a tratar.

1. Metilfenidato 10 mg tabletas 

Las tabletas de 10 mg de metilfenidato deben tomarse con un vaso de agua y la dosis depende de la enfermedad a tratar. La última dosis del día no debe administrarse después de las 6 de la tarde para evitar dificultades para conciliar o mantener el sueño.

  • Para el TDAH en niños y adolescentes, la dosis inicial es de 5 mg una o dos veces al día, que puede aumentarse semanalmente de 5 a 10 mg hasta alcanzar la dosis efectiva
  • En adultos con narcolepsia, la dosis inicial suele ser de 10 mg dos veces al día y puede ajustarse semanalmente hasta llegar a la dosis de mantenimiento.

La dosis máxima diaria es de 60 mg y siempre debe ajustarse según la tolerancia individual bajo supervisión médica.

Nombres comerciales: Tradea, Butronin.

2. Tabletas de liberación prolongada 

Las tabletas de liberación prolongada están disponibles en presentaciones de 18, 27, 36, 40 y 54 mg de clorhidrato de metilfenidato y se deben tomar una vez al día, por la mañana, ya que su efecto dura aproximadamente 12 horas. Este medicamento puede tomarse con o sin alimentos y no debe masticarse, dividirse ni triturarse.

  • En niños y adolescentes, la dosis inicial recomendada es de 18 mg en una sola toma;
  • En adultos se indica iniciar con 18 o 36 mg diarios.

La dosis máxima varía según la edad, siendo 54 mg/día en niños de 6 a 12 años, 72 mg/día en adolescentes de 13 a 17 años y 108 mg/día en adultos.

Nombres comerciales: Ritalín, Concerta, Noku.

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3. Cápsulas 

Las cápsulas de metilfenidato están disponibles en presentaciones de 10, 20 y 30 mg y generalmente se inicia con 20 mg por la mañana, ajustando la dosis semanalmente según la respuesta de la persona hasta un máximo de 60 mg diarios.

Se pueden tomar con agua o, si la persona tiene dificultad para tragar, se puede abrir la cápsula y espolvorear los gránulos sobre un puré de manzana, consumiendo la mezcla de inmediato junto con un vaso de líquido.

Sin embargo es importante no masticar los gránulos para mantener la liberación controlada y evitar insomnio nocturno.

Nombres comerciales: Metadate CD, Ritalín LA.

Efectos secundarios

El metilfenidato puede provocar efectos secundarios que afectan distintos sistemas del cuerpo. Entre los más comunes se encuentran:

  • Sistema nervioso: nerviosismo, dificultad para dormir, mareos, somnolencia, dolor de cabeza, temblores y movimientos anormales.
  • Gastrointestinales: pérdida de apetito, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea y sequedad de boca.
  • Sexuales y reproductivos: priapismo, disfunción eréctil y alteraciones en la libido.
  • Cardiovasculares: aumento de la frecuencia cardíaca, palpitaciones, presión arterial elevada, fenómeno de Raynaud y, en casos raros, infarto, accidente cerebrovascular o muerte súbita.
  • Psiquiátricos y del comportamiento: ansiedad, irritabilidad, cambios de humor, depresión transitoria, agresividad, tics, alucinaciones, manía e ideación suicida.
  • Crecimiento y desarrollo: reducción moderada del aumento de peso y ligero retraso en la altura en niños.

Además, el metilfenidato puede causar fatiga, fiebre, sudoración excesiva y pérdida de peso, y en casos graves se han reportado convulsiones, alteraciones sanguíneas, hepáticas o cutáneas.

Su uso prolongado o abusivo también puede generar dependencia, tolerancia y síntomas de abstinencia, por lo que es fundamental un seguimiento médico constante.

Metilfenidato y sexualidad

El metilfenidato puede afectar la sexualidad al actuar sobre el sistema nervioso central y aumentar los niveles de dopamina y noradrenalina, neurotransmisores relacionados con el deseo y la excitación sexual.

Esto puede generar efectos diversos, mejorando la libido en algunos casos o disminuyendo el deseo y causando disfunción sexual en otros.

Además, el medicamento puede provocar efectos como priapismo, erecciones prolongadas y dolorosas que requieren atención médica, alteraciones menstruales, eyaculación espontánea o ginecomastia, por lo que las personas que lo usan deben ser cuidadosamente monitoreadas.

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Contraindicaciones

El metilfenidato está contraindicado en personas con ansiedad intensa, agitación, tics, Síndrome de Tourette, depresión severa, trastornos psicóticos o bipolares no controlados, así como en quienes presentan tendencias suicidas o antecedentes de agresión.

También se debe evitar en personas con hipertensión grave, angina, insuficiencia cardíaca, arritmias, antecedentes de infarto o anomalías cardíacas estructurales.

Además, no debe usarse en personas con glaucoma, hipertiroidismo, feocromocitoma, alergia al medicamento o a sus excipientes, niños menores de 6 años, embarazo o lactancia, salvo que el beneficio justifique el riesgo.

Este medicamento no debe combinarse con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) por el riesgo de crisis hipertensivas. Vea qué es y cómo se realiza el tratamiento de la crisis hipertensiva.