La crisis hipertensiva ocurre cuando la presión arterial está por encima de 180/120 mmHg, lo que puede provocar síntomas como mareos, zumbidos en los oídos, dolor de cabeza, sensación de falta de aire, dolor en el pecho y visión borrosa.
Esta situación puede ocurrir en personas que nunca han tenido problemas de presión arterial; sin embargo, es más común en aquellas que tienen hipertensión y no siguen el tratamiento recomendado por el médico.
Ante la presencia de síntomas de una crisis hipertensiva, es importante medir la presión arterial y consultar al cardiólogo para identificar las posibles causas, iniciar el tratamiento adecuado y, de esta forma, reducir el riesgo de complicaciones.
Principales síntomas
Los principales síntomas de una crisis hipertensiva son:
- Mareos;
- Visión borrosa;
- Dolor de cabeza;
- Zumbidos en los oídos;
- Sensación de falta de aire;
- Dolor en la nuca;
- Dolor en el pecho, en algunos casos;
- Malestar general.
Los síntomas de una crisis hipertensiva aparecen cuando la presión arterial aumenta rápidamente. En estos casos, es importante medir la presión arterial y buscar atención hospitalaria si está muy elevada, para realizar una evaluación e iniciar el tratamiento adecuado.
Cómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico de una crisis hipertensiva lo realiza el cardiólogo inicialmente mediante la evaluación de los síntomas y la medición de la presión arterial.
Además, el médico puede indicar otros estudios para confirmar el diagnóstico, como un electrocardiograma, la evaluación de la saturación de oxígeno, la auscultación del corazón y los pulmones y exámenes oculares.
Calculadora de presión arterial
Para saber si la presión arterial está dentro de los valores normales, introduzca los datos en la calculadora a continuación:
Los resultados de la calculadora sirven únicamente como orientación y no sustituyen la evaluación del cardiólogo.
Causas y tipos de crisis hipertensiva
La crisis hipertensiva puede clasificarse en dos tipos principales:
- Urgencia hipertensiva: ocurre cuando hay un aumento de la presión arterial y puede presentarse por primera vez o como una descompensación;
- Emergencia hipertensiva: se caracteriza por un aumento repentino de la presión arterial asociado con una lesión en algún órgano y puede estar relacionada con situaciones graves como infarto agudo de miocardio, encefalopatía hipertensiva, edema agudo de pulmón, accidente cerebrovascular hemorrágico o disección aórtica, por ejemplo.
Los principales órganos afectados por una crisis hipertensiva son los ojos, el corazón, el cerebro y los riñones, que pueden presentar alteraciones en su funcionamiento.
Cómo se realiza el tratamiento
El tratamiento de la crisis hipertensiva puede variar según los resultados de los estudios realizados y el tipo de crisis hipertensiva. En caso de una urgencia hipertensiva, el médico puede recomendar únicamente el uso de medicamentos para controlar la presión arterial.
Por otro lado, en caso de una emergencia hipertensiva, se recomienda que la persona permanezca hospitalizada para monitorizar y controlar los síntomas y normalizar la presión arterial en un plazo de hasta 1 hora mediante medicamentos administrados directamente por vía intravenosa, con el fin de evitar complicaciones.
Asimismo, es importante mantener la presión arterial controlada y seguir las recomendaciones del médico, como realizar actividad física con regularidad y llevar una alimentación saludable y equilibrada. Vea más información sobre qué hacer cuando la presión arterial está alta.