Hernia discal: tipos, síntomas y tratamiento

Revisión médica: Dr. Francisco Couto Valente
Ortopedista- Traumatólogo
julio 2022
  1. Sintomas
  2. Tipos
  3. Diagnóstico
  4. Causas
  5. Tratamiento

La hernia discal se caracteriza por el abultamiento del disco intervertebral, el cual puede causar síntomas como dolor en la espalda y sensación de ardor o adormecimiento, siendo más frecuente que se produzca en la zona cervical o lumbar.

El disco vertebral es una estructura fibrocartilaginosa que sirve para evitar el contacto directo entre una vértebra y otra, y amortiguar el impacto generado por actividades como por ejemplo saltar. Por lo que una lesión discal o discopatía, como también es conocida, perjudica la función del disco vertebral y presionan otras estructuras importantes de la columna como la raíz de un nervio o la médula espinal.  

La hernia discal debe ser diagnosticada y tratada por el ortopedista dependiendo de su localización y gravedad, pudiendo indicarse el uso de medicamentos, realización de fisioterapia o cirugía, en los casos más graves.

Sintomas de hernia discal

Los síntomas de hernia discal pueden variar de acuerdo a su localización, por lo que, de forma general, los principales son:

  • Dolor en el cuello, en medio de la columna o a lo largo del trayecto del nervio (que incluye glúteo, muslo, pierna y tobillo), pudiendo irradiarse a otros lugares, como hombro, brazo y costilla, por ejemplo;
  • Dificultad para mover el cuerpo;
  • Sensación de hormigueo y/o pérdida de fuerza en el brazo, piernas o pies;
  • Alteración en el funcionamiento de la vejiga o del intestino.

El dolor de una hernia discal normalmente empeora con los movimientos y puede agravarse por toser, reírse y puede empeorar cuando la persona orina o evacua, pudiendo surgir de repente o empeorar con el paso del tiempo. Conozca más sobre los síntomas de hernia discal.

Tipos de hernia discal

La hernia discal puede clasificarse en algunos tipos de acuerdo a la zona de la columna que se produzca::

  • Hernia discal cervical: afecta la zona del cuello;
  • Hernia discal torácica: afecta la zona de en medio de las costillas;
  • Hernia discal lumbar: afecta la zona más baja de las costillas.

Además, la hernia discal también puede clasificarse de acuerdo a la forma del disco intervertebral, siendo los principales:

  • Hernia discal protruida: es el tipo más común y es cuando el núcleo del disco permanece intacto, pero ya hay pérdida de la forma oval;
  • Extrusión discal: cuando el núcleo del disco se encuentra deformado, formando una 'gota ';
  • Hernia discal secuestrada: cuando el núcleo está muy dañado y puede incluso dividirse en dos partes.

Es importante que se identifique la localización de la hernia discal por medio de exámenes de imagen, ya que de esta forma es posible que el ortopedista indique el tratamiento más adecuado.

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico de la hernia discal es realizado por el ortopedista inicialmente a través de la observación de los síntomas y del examen físico. Sin embargo, es importante que se realicen exámenes de imagen para evaluar el disco de la columna, su espesor, la localización exacta de la hernia y de qué tipo de hernia se trata, siendo el principal estudio, la resonancia magnética.

El examen de rayos X no muestra con claridad la hernia, pero puede ser suficiente para mostrar la alineación de la columna y la integridad o destrucción e las vértebras y por esto, a veces el médico solicita inicialmente el rayos X y con el resultado de este, solicita la resonancia o la tomografía para evaluar la gravedad. 

Principales causas

La hernia discal es más común que se presente en personas que no tienen una buena postura en el día a día o que no tienen cuidado al levantarse y cargan objetos muy pesados, por ejemplo. Además, puede suceder con más facilidad en personas con mayor edad, con exceso de peso o que realizan actividad física de forma inadecuada.

Hernia discal en el embarazo

Esto ocurre porque durante el embarazo la progesterona afloja los ligamentos del cuerpo, y como la columna vertebral también posee ligamientos, estos se vuelven más elásticos y permiten que la vértebra se afloje un poco, lo que puede agravar u originar una hernia discal.

Durante el embarazo, se pueden utilizar analgésicos o medicamentos indicados por el médico tratante. 

Tratamiento para la hernia discal

El tratamiento de la hernia discal debe estar orientado por el ortopedista de acuerdo a los síntomas presentados, localización y gravedad de la hernia. De forma general, el tratamiento indicado es:

  • Uso de analgésicos y antiinflamatorios recetados por el médico;
  • Sesiones de fisioterapia con equipos, estiramientos y ejercicios individualizados;
  • Osteopatía que consiste en chascar la columna y volver a alinear todos los huesos y articulaciones;
  • Ejercicios como RPG, hidroterapia o pilates bajo la orientación de un fisioterapeuta.
  • Cirugía, en los casos en que el uso de medicamentos o fisioterapia no han tenido éxito o cuando la hernia es muy grave.

Durante el tratamiento se recomienda que la persona deje de realizar las actividades que hayan provocado la hernia, no haga esfuerzos y no practique ningún tipo de actividad física. Vea más detalles sobre el tratamiento para la hernia discal.

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Atualizado por Dr. Gonzalo Ramírez - Médico general y Psicólogo, em julio de 2022. Revisión médica por Dr. Francisco Couto Valente - Ortopedista- Traumatólogo, em mayo de 2018.
Revisión médica:
Dr. Francisco Couto Valente
Ortopedista- Traumatólogo
Traumatólogo formado en la Facultad Souza Marques en 2011, con CRM.RJ 52.92679-5. Miembro de la Sociedad Brasilera de Ortopedia y Traumatología.