Flema amarilla: 6 causas y qué hacer

Actualizado en febrero 2024

La flema amarilla es un síntoma que puede surgir en algunas infecciones respiratorias bacterianas, como la faringitis, sinusitis, bronquitis o neumonía, por ejemplo.

Esta flema se produce cuando las bacterias se desarrollan en la garganta o en los pulmones, debido a que el moco transparente del sistema respiratorio se hace más espeso, atrapando los microorganismos para poder eliminarlos del cuerpo, a través del reflejo de la tos, tornándose más amarillo. A medida que la infección empeora, es posible que el color de la flema también cambie y se vuelva más verde. Vea qué causa flemas verdes.

Cuando surge la flema amarilla y se acompaña de otros síntomas, como fiebre, dolor de garganta o falta de aire, por ejemplo, es importante consultar un médico general o neumólogo, pues el tratamiento suele incluir el uso de antibióticos.

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6 causas de flema amarilla

Las causas más comunes de flema amarilla son:

1. Faringitis

Una de las causas de la flema amarilla es la faringitis bacteriana, que se caracteriza por la inflamación de la faringe, que además de la flema, puede causar otros síntomas, como dolor de garganta intensa, dificultad para tragar, fiebre y dolor de cabeza. Conozca los principales síntomas de la faringitis y cómo tratar.

Qué hacer: es posible tomar un analgésico o antiinflamatorio, como el paracetamol o ibuprofeno, por ejemplo, para aliviar el dolor de garganta, la fiebre y el malestar. No obstante, es importante acudir al médico general, pues el tratamiento para la faringitis bacteriana se realiza con antibióticos, como la penincilina o amoxicilina, los cuales deben ser prescritos por el médico.

2. Sinusitis

La presencia de flema amarilla puede estar asociada a una sinusitis bacteriana, que ocurre debido a la inflamación de los senos nasales causada por bacterias.

En estos casos, además de la flema, es normal que aparezcan otros síntomas como coriza frecuente, fiebre, dolor de cabeza y dificultad para respirar debido a la nariz tapada. Conozca cuáles son los síntomas de la sinusitis bacteriana y el tratamiento.

Qué hacer: el tratamiento de la sinusitis bacteriana debe ser indicado por el otorrinolaringólogo, pues es indicado el uso de antibióticos, como la amoxicilina, cefalosporinas o cefuroxima, para combatir las bacterias.

Además, puede recomendarse la realización de nebulizaciones con vapor de agua para ayudar a aliviar la congestión nasal o  un lavado nasal con suero fisiológico. Vea algunos remedios caseros para la sinusitis en el video a continuación:

youtube image - Cómo curar la SINUSITIS más rápido

3. Bronquitis

La flema amarilla puede surgir en caso de una bronquitis provocada por bacterias, una vez que los bronquios se inflaman y producen una flema más espesa para eliminar las bacterias a través de la tos.

Cuando existe una bronquitis, además de la flema amarilla, es normal que surjan otros síntomas como tos, falta de aire, fiebre y cansancio. Conozca cuáles son los síntomas que produce la bronquitis, sus síntomas y tratamiento.

Qué hacer: cuando la flema está asociada a otros signos de bronquitis, es importante consultar a un neumólogo, pues el tratamiento consiste en el uso de medicamentos broncodilatadores, antiinflamatorios, corticoides y expectorantes. Además, es importante beber muchos líquidos para ayudar a que la flema salga más fácilmente. 

4. Neumonía

La neumonía bacteriana no suele ser contagiosa, pudiendo ser una de las causas de flemas amarillas, ya que se caracteriza por la presencia de bacterias en los pulmones.

Además de la flema amarilla, la neumonía puede provocar también otros síntomas como fiebre, dolor en el pecho, dificultad para respirar y tos que permite eliminar las bacterias de los pulmones.

Qué hacer: el tratamiento de la neumonía se hace con antibiótico, el cual debe ser indicado por el neumólogo. El tipo de antibiótico puede variar dependiendo de cuál sea el microorganismo a tratar, pudiendo ser indicado amoxicilina, azitromicina o ceftriaxona, por ejemplo.

En los casos más graves, cuando la neumonía se diagnostica en una fase más avanzada o en el caso de los bebés y de adultos mayores, puede ser necesario mantenerse internado en el hospital para recibir oxígeno. Vea cómo es el tratamiento para la neumonía bacteriana.

Vea en el siguiente video más detalles sobre el tratamiento de la neumonía bacteriana:

youtube image - NEUMONÍA: los síntomas que tienes que conocer

5. Bronquiectasia pulmonar

La flema amarilla también puede estar asociada a bronquiectasia pulmonar, que es una enfermedad en que los bronquios se encuentran más dilatados, debido a la obstrucción de las vías respiratorias o debido a la presencia de bacterias, provocando la producción de un moco más espeso.

Uno de los principales síntomas de la bronquiectasia es la flema, sin embargo, es frecuente que surjan otros síntomas como tos con sangre, falta de aire, malestar general y dolor en el pecho. Conozca qué síntomas causa la bronquiectasia pulmonar y cómo tratar.

Qué hacer: aunque la bronquiectasia pulmonar no tiene cura, es posible someterse a un tratamiento, recomendado por un neumólogo, que ayuda a reducir los síntomas, aliviando las molestias. El tratamiento se puede realizar con antibióticos para combatir las infecciones, broncodilatadores para facilitar la respiración y/o mucolíticos para facilitar la salida de las flemas.

6. Fibrosis quística

La fibrosis quística es una enfermedad genética que afecta a una proteína del cuerpo, conocida como CFTR, en la que se generan secreciones muy espesas y viscosas que son difíciles de eliminar, acumulándose especialmente en el pulmón y en el tracto digestivo.

Además de la flema amarilla, que puede presentarse porque estos niños suelen padecer infecciones respiratorias frecuentes, también pueden tener otros síntomas, como dificultad para respirar, sensación constante de falta de aire, heces voluminosas, grasosas y malolientes, o estreñimiento.

Qué hacer: el tratamiento para la fibrosis quística generalmente se realiza mediante la administración de medicamentos prescritos por el médico, que puede incluir broncodilatadores, antibióticos, mucolíticos y enzimas pancreáticas.

Además, también suelen requerir fisioterapia respiratoria y seguimiento nutricional, de manera que se logre controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida de la persona. Vea con más detalles en qué consiste el tratamiento para la fibrosis quística.