Fibrinógeno: qué es, valores normales, alto y bajo

El fibrinógeno es una proteína producida por el hígado que ayuda a formar coágulos y detener los sangrados. También se conoce como factor I de la coagulación y sus niveles pueden aumentar en casos de inflamación o infección.

El examen de fibrinógeno mide la cantidad de esta proteína en la sangre, cuyos valores normales suelen estar entre 200 y 400 mg/dL. Puede estar alto durante el embarazo, en infecciones o en personas con obesidad, y bajo en enfermedades del hígado, hemorragias graves o alteraciones genéticas.

Los resultados deben ser evaluados por el médico general o hematólogo, junto con otras pruebas de coagulación, para identificar posibles alteraciones e indicar el tratamiento adecuado.

Imagem ilustrativa número 1

Qué es el fibrinógeno

El fibrinógeno es una proteína producida por el hígado que circula en la sangre y participa en la formación de coágulos para detener los sangrados.

Cuando ocurre una lesión, la trombina transforma el fibrinógeno en fibrina, una proteína que forma una red que refuerza el coágulo y ayuda a detener el sangrado.

Además, sus niveles pueden aumentar en casos de inflamación, infección o daño en los tejidos, ya que es una proteína de fase aguda.

El fibrinógeno permanece en la sangre entre 3 y 5 días, aproximadamente, por lo que sus niveles pueden variar después de una cirugía, hemorragia o infección.

Lea también: Coagulación: qué es, cascada, factores y trastornos tuasaude.com/es/coagulacion

Valores normales del fibrinógeno

Los valores normales de fibrinógeno en adultos suelen estar entre 200 y 400 mg/dL (2 a 4 g/L), aunque pueden variar según el laboratorio.

Situación Valor de fibrinógeno
Normal en adultos 200 a 400 mg/dL
Embarazo, tercer trimestre 300 a 600 mg/dL, aproximadamente
Fibrinógeno bajo Menos de 150 mg/dL
Mayor riesgo de sangrado Especialmente por debajo de 100 mg/dL

Durante el embarazo, los niveles de fibrinógeno aumentan de forma natural. Por eso, un valor de 200 mg/dL puede indicar un mayor riesgo de sangrado, especialmente durante el parto o después de este.

Los resultados deben ser evaluados por el médico, teniendo en cuenta los síntomas, el embarazo y los valores de referencia del laboratorio.

Fibrinógeno alto

El fibrinógeno alto, también conocido como hiperfibrinogenemia, ocurre cuando sus niveles superan los 400 mg/dL, aunque este valor puede variar según el laboratorio.

Las principales causas son:

  • Infecciones e inflamación, como neumonía, artritis reumatoide o enfermedad inflamatoria intestinal;
  • Embarazo, debido al aumento natural del fibrinógeno;
  • Tabaquismo;
  • Obesidad y síndrome metabólico;
  • Diabetes y otras alteraciones metabólicas;
  • Edad avanzada y menopausia;
  • Uso de anticonceptivos orales;
  • Cirugías, traumatismos o quemaduras recientes;
  • Cáncer, especialmente cuando causa inflamación.

El fibrinógeno elevado generalmente no causa síntomas, pero si permanece alto puede estar asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, como infarto y accidente cerebrovascular (ACV).

El tratamiento depende de la causa y puede incluir controlar las infecciones, dejar de fumar, mantener un peso saludable y tratar enfermedades como la diabetes.

Fibrinógeno bajo

El fibrinógeno bajo, también llamado hipofibrinogenemia, ocurre generalmente cuando sus niveles están por debajo de 150 mg/dL, aunque este valor puede variar según el contexto clínico.

Puede causar moretones frecuentes, sangrado de nariz o encías, menstruación abundante o sangrados prolongados después de una cirugía.

Las principales causas son:

1. Enfermedades del hígado

Las enfermedades hepáticas graves, como la cirrosis, pueden disminuir la producción de fibrinógeno o alterar su funcionamiento, aumentando el riesgo de sangrado.

2. Coagulación intravascular diseminada (CID)

La coagulación intravascular diseminada es una complicación grave en la que se forman pequeños coágulos dentro de los vasos sanguíneos, consumiendo el fibrinógeno y otros factores de coagulación.

Puede ocurrir debido a infecciones graves, traumatismos o complicaciones del embarazo.

Lea también: Coagulación intravascular diseminada: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/coagulacion-intravascular-diseminada

3. Sangrados intensos

Las hemorragias graves, como las causadas por accidentes, cirugías o complicaciones del parto, pueden reducir los niveles de fibrinógeno debido a su pérdida y consumo.

Además, la administración de grandes cantidades de líquidos o transfusiones masivas puede disminuir su concentración en la sangre.

Lea también: Hemorragia interna: síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/hemorragia-interna

4. Uso de algunos medicamentos

Algunos medicamentos pueden disminuir el fibrinógeno, como los trombolíticos, utilizados para disolver coágulos, y ciertos tratamientos contra el cáncer, como la asparaginasa.

Lea también: Coágulos de sangre: qué son, causas, diagnóstico y tratamiento tuasaude.com/es/coagulos-de-sangre

5. Alteraciones genéticas

Algunas enfermedades hereditarias poco frecuentes pueden afectar la cantidad o el funcionamiento del fibrinógeno, como:

  • Afibrinogenemia: ausencia de fibrinógeno en la sangre;
  • Hipofibrinogenemia congénita: niveles reducidos de esta proteína;
  • Disfibrinogenemia: fibrinógeno que no funciona correctamente.

Estas alteraciones pueden causar sangrados desde el nacimiento o manifestarse más adelante, según su gravedad.

El tratamiento depende de la causa y puede incluir concentrado de fibrinógeno o crioprecipitado, especialmente en casos de hemorragia grave o antes de una cirugía.

Qué es el fibrinógeno derivado

El fibrinógeno derivado es una estimación de la cantidad de fibrinógeno en la sangre, calculada a partir del examen de tiempo de protrombina (TP).

Lea también: Tiempo de protrombina: valor normal y por qué puede estar alto o bajo tuasaude.com/es/tiempo-de-protrombina

Este método es rápido y no requiere una prueba adicional, pero puede ser menos preciso que el método de Clauss, que mide la actividad del fibrinógeno.

En personas con enfermedades del hígado, alteraciones de la coagulación o que usan anticoagulantes, los resultados pueden ser poco precisos. Por eso, el médico puede solicitar el método de Clauss para confirmar los valores.

El fibrinógeno derivado no debe confundirse con el dímero D, una sustancia que se produce cuando el organismo deshace los coágulos y que ayuda a evaluar posibles trombosis.

Cómo se hace el examen de fibrinógeno

El examen de fibrinógeno se realiza mediante una muestra de sangre extraída de una vena del brazo y, generalmente, no requiere preparación especial.

Este examen puede solicitarse en las siguientes situaciones:

  • Sangrados frecuentes o difíciles de controlar;
  • Evaluación antes de una cirugía en personas con antecedentes de sangrado;
  • Sospecha de coagulación intravascular diseminada;
  • Enfermedades graves del hígado;
  • Hemorragias durante el embarazo o después del parto;
  • Antecedentes familiares de trastornos de la coagulación.

Es importante informar al médico sobre el uso de anticoagulantes u otros medicamentos, ya que pueden alterar los resultados.

Los resultados deben ser evaluados junto con otras pruebas de coagulación, como el TP, el TTPa y el recuento de plaquetas, para identificar posibles alteraciones y orientar el tratamiento.

Lea también: Plaquetas: valores normales, causas y tratamiento tuasaude.com/es/plaquetas