Dieta según tipo de sangre: qué es y cómo funciona

Actualizado en julio 2023
Evidencia científica

La dieta del grupo sanguíneo es un tipo de dieta donde se deben consumir alimentos acordes a cada grupo sanguíneo (A, B, AB u O), asociando la práctica de ejercicios físicos específicos, con el fin de mejorar la digestión y el metabolismo, ayudando a la pérdida de peso.

El creador de la dieta, el médico norteamericano Dr. Peter d'Adamo, también afirma que la dieta mejora el sistema inmunológico y disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, ayudando a prevenir enfermedades como infartos, aterosclerosis o accidentes cerebrovasculares.

Sin embargo, la dieta del tipo de sangre no tiene evidencia científica, ni consenso de la comunidad médica. Por ello, lo ideal es consultar a un nutricionista, para valorar tu estado de salud general y trazar un plan de alimentación individualizado.

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Cómo funciona la dieta

El doctor Peter d'Adamo sugiere que el tipo de sangre desempeña un papel clave en todas las etapas del proceso digestivo, desde el momento en que se huele la comida, durante su digestión e incluso hasta la eliminación de los excesos, y que esto a su vez, también tiene influencia en el surgimiento de algunas enfermedades.

Según la teoría de esta dieta, las personas con sangre tipo A necesitan comer más verduras, frutas y legumbres. Las personas con sangre tipo B deben priorizar la leche y los productos lácteos, las personas del grupo AB deben tener una dieta que contenga alimentos del grupo A y del grupo B. Las personas con sangre tipo O necesitan consumir más proteína animal.

El Doctor Peter d'Adamo argumenta que los alimentos se pueden considerar:

  • Benéficos: alimentos que evitan y curan enfermedades;
  • Nocivos: alimentos que pueden empeorar enfermedades;
  • Neutros: no causan y no curan enfermedades.

La capacidad de cada alimento para causar o curar enfermedades varía según el tipo de sangre de cada persona.

Además de la dieta, también se recomienda realizar actividad física regular, según el tipo de sangre de la persona, que varía entre ejercicios ligeros, como la meditación, y ejercicios más intensos, como correr.

Principales características según el tipo de sangre

Cada grupo sanguíneo tiene sus propias características y por ello es necesario realizar una dieta específica. No obstante, cada grupo se caracteriza por:

1. Sangre tipo O

Debido a que tienen mayor facilidad para digerir todo tipo de carnes y grasas, los alimentos para el grupo sanguíneo O deberían, según el creador de la dieta, ser ricos en proteínas de origen animal. Además, está indicado para evitar el consumo de leche y derivados, ya que pueden provocar aumento de peso, inflamación y cansancio.

Además, las personas del grupo sanguíneo O necesitan practicar ejercicios aeróbicos, como correr y andar en bicicleta, durante 30 a 45 minutos al menos 4 veces por semana. Vea en qué se basa la dieta del tipo de sangre O.

2. Sangre tipo A

Las personas con sangre tipo A deben priorizar una dieta rica en verduras, frutas y legumbres, ya que, según el Dr. Peter, estas personas tienen más dificultades para digerir las proteínas animales y necesitan alimentos fáciles de digerir. La leche y derivados se pueden consumir, pero en pequeñas cantidades, al igual que los huevos, pudiendo ser una fuente de proteína complementaria.

Según el creador de la dieta, las personas con sangre tipo A también deben practicar actividad física regular, preferiblemente al aire libre y relajante, como yoga, meditación o caminar, de 3 a 4 veces por semana con una duración de entre 30 a 45 minutos. Vea en qué consiste esta dieta del tipo de sangre A.

3. Sangre tipo B

Según la teoría de la dieta del tipo de sangre, las personas con sangre tipo B deben priorizar la leche y sus derivados, para tener más energía. Además, estas personas son capaces de digerir mejor las grasas en general.

Además de la dieta, el Dr. Peter d'Adamo también recomienda, para las personas con sangre tipo B, la práctica de ejercicios físicos equilibrados, de intensidad ligera, como la meditación, y de alta intensidad, como el levantamiento de pesas, de 2 a 3 veces por semana con una duración de entre 25 y 30 minutos.

4. Sangre tipo AB

Las personas con sangre tipo AB necesitan una dieta balanceada, según el Dr. Peter, y la dieta para este grupo debe basarse en las dietas de los grupos sanguíneos A y B.

Según el Dr. Peter, las personas con sangre tipo AB también deben practicar ejercicio ligero, como yoga o meditación, 2 veces por semana, y ejercicio de alta intensidad, como correr, andar en bicicleta o crossfit, 3 veces por semana con una duración de 45 a 60 minutos.

¿Esta dieta funciona?

La dieta del tipo de sangre puede ayudarte a bajar de peso, ya que se basa en una dieta sana, equilibrada y asociada a la actividad física. Sin embargo, no existe evidencia científica de que este tipo de dieta mejore la digestión, los niveles de energía o la salud.

Además, esta dieta puede no ser muy práctica, ya que las personas con sangre tipo O necesitan comer proteína animal diariamente, lo que es imposible para una persona vegetariana, por ejemplo.

Por ello, si quieres hacer una dieta para adelgazar o para ayudar a tratar un problema de salud, es recomendable consultar a un nutricionista, para que realice una valoración completa y cree un plan nutricional adaptado a las necesidades individuales de la persona.

Opciones de dietas saludables para perder peso

Un ejemplo de dietas saludables que puede indicar el nutricionista es la dieta mediterránea, que prioriza el consumo de alimentos frescos y naturales y que aporta muchos beneficios para la salud, además de reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Conozca todos los beneficios de la dieta mediterránea.

Otra dieta saludable que se puede indicar es la dieta baja en carbohidratos, que consiste en la reducción de alimentos ricos en carbohidratos, como el pan y la pasta, aumentando el consumo de proteínas y grasas de buena calidad. Vea cómo se hace la dieta baja en carbohidratos.

Es importante recalcar que para adelgazar se debe seguir una dieta sana y equilibrada, con la orientación de un nutricionista, quien podrá indicar la dieta de forma individualizada según las necesidades de cada persona.