Cáncer de piel: qué es, síntomas, tipos y tratamiento

Actualizado en febrero 2024

El cáncer de piel es una enfermedad donde las células de la piel se multiplican rápidamente y forman un tumor maligno, pudiendo causar síntomas como presencia de lunares, manchas o lesiones elevadas en la piel, de color rojo o marrón, de varios colores o transparentes, que pueden causar comezón, tener costra y sangrar.

El cáncer de piel puede ser del tipo melanoma, que es menos frecuente y es el tipo más grave, o no melanoma, que incluye el carcinoma basocelular, el espinocelular y el carcinoma de Merkel, que son más frecuentes y tienen grandes probabilidades de cura, cuando son identificados en la fase inicial. 

Ante la presencia de signos y síntomas que pueden indicar el cáncer de piel, se recomienda consultar al dermatólogo, para que sea realizado el diagnóstico en la fase inicial y, de ser necesario, sea recomendado el tratamiento, el cual incluye cirugía, quimioterapia, inmunoterapia y radioterapia.

Foto de cáncer de piel
Foto de cáncer de piel

Principales síntomas

Los principales síntomas del cáncer de piel son:

  • Manchas elevadas en la piel de color brillante, transparente, rosa, rojo, marrón, negro o de varios colores;
  • Lesión en la piel con costra, que sangra fácilmente y no cicatriza;
  • Lunar en la piel que cambia de color y textura;
  • Lunar con contorno irregular y que aumenta de tamaño;
  • Mancha o herida en la piel que causa comezón o arde.

El cáncer de piel es más frecuente en regiones de la piel que están más expuestas a la radiación ultravioleta del sol o al bronceado artificial, como la cara, el cuello, el cuero cabelludo y las orejas. Sin embargo, aunque sea más raro, el cáncer de piel también puede surgir en los ojos, las uñas, la boca, la nariz, la garganta, el ano, la vagina o el tracto gastrointestinal.

Vea cómo identificar los signos de cáncer de piel en el siguiente video:

youtube image - Cáncer de Piel: las señales que no puedes ignorar

¿El cáncer de piel causa comezón?

En ciertos casos, el cáncer de piel puede causar comezón, pues este tipo de tumor puede causar inflamación, irritando las terminaciones nerviosas de la piel y, de esta manera, ocasionando una sensación de picazón.

Los principales tipos de cáncer de piel que pueden ocasionar comezón son el basocelular y el espinocelular.

Tipos de cáncer de piel

Los principales tipos de cáncer de piel son el melanoma y el no melanoma, que varían según la frecuencia y la gravedad de este condición.

1. Cáncer de piel melanoma

El melanoma es un cáncer de piel maligno que se desarrolla en los melanocitos, que son las células de la piel responsables por la producción de melanina. Algunos de los síntomas de este tipo de cáncer son lunares o manchas en la piel asimétricas, con bordes irregulares y colores diferentes, por ejemplo.

Además, en el caso de metástasis a otros órganos, como en el caso del melanoma metastásico, la persona también puede presentar síntomas como bultos en la piel, falta de aire y dolor de estómago y de cabeza, por ejemplo. 

2. Cáncer de piel no melanoma

El cáncer de piel no melanoma se desarrolla en las células basales o escamosas de la piel, siendo el tipo más frecuente y que, cuando es tratado adecuadamente, presenta menor tasa de mortalidad.

Los principales tipos de cáncer de piel no melanoma son:

  • Carcinoma basocelular: es el tipo de cáncer de piel más común, el cual causa el surgimiento de una pequeña mancha roja que crece lentamente a lo largo del tiempo, una herida que no cicatriza o una elevación blanquecina en la piel, el rostro, la espalda o el cuello. Conozca cómo reconocer los síntomas del carcinoma basocelular;
  • Carcinoma espinocelular o epidermoide: es un tipo de cáncer de piel que provoca síntomas como heridas que no cicatrizan y que sangran fácilmente y manchas ásperas en la piel, con bordes irregulares y de coloración rojiza o marrón, las cuales suelen surgir en la boca, la lengua y el esofago.

Asimismo, también existe el carcinoma de Merkel, un tipo de cáncer de piel poco común que ocurre cuando las células conocidas como células de Merkel crecen descontroladamente, pudiendo causar signos y síntomas como bultos rosados, rojos o morados en la piel, los cuales no duelen y pueden sangrar y pueden aparecer en la cara, el cuello, los brazos o las piernas, por ejemplo.

Cómo confirmar el diagnóstico

El diagnóstico del cáncer de piel debe ser realizado por el dermatólogo por medio de la evaluación del color, la forma y el tamaño de las manchas o lunares y a través de los antecedentes de salud de la persona.

Para confirmar el diagnóstico, el dermatólogo también lleva a cabo una dermatoscopia, un examen en el que es empleado un dispositivo llamado dermatoscopio, el cual permite la ampliación de la imagen de la piel hasta 400 veces, siendo útil para evaluar y diagnosticar posibles alteraciones. Conozca mejor para qué sirve y cómo es realizada la dermatoscopia.

Asimismo, el médico también puede recomendar la realización de una biopsia de piel, que es llevada a cabo retirando la lesión para ser analizada en un laboratorio y así confirmar o descartar el diagnóstico de cáncer de piel. 

Posibles causas

El cáncer de piel es causado principalmente por la exposición excesiva a los rayos ultravioletas del sol, lo que provoca estrés oxidativo y altera el ADN de las células de la piel, favoreciendo el surgimiento del cáncer.

Asimismo, algunos factores de riesgo que también favorecen el surgimiento del cáncer de piel incluyen:

  • Tener la piel y los ojos claros, el cabello naturalmente rubio o pelirrojo, o ser albino;
  • Antecedentes personales o familiares de cáncer de piel;
  • Trabajo bajo exposición directa al sol;
  • Exposición prolongada y repetida al sol;
  • Uso de cámaras de bronceado artificial;
  • Presencia de lesiones graves o prolongadas en la piel.

Además, sufrir de VPH, fumar, tener el sistema inmunitario debilitado o estar expuesto a radiación o compuestos químicos, como arsénico y petróleo, también puede favorecer el surgimiento del cáncer de piel.

Cómo es realizado el tratamiento

El tratamiento del cáncer de piel varía según el tipo y la gravedad de esta enfermedad, e incluye cirugía, quimioterapia, terapia fotodinámica, inmunoterapia y radioterapia.

1. Cirugía

La cirugía puede ser indicada por el médico principalmente para tratar el cáncer de piel no melanoma, pudiendo incluir:

  • Cirugía excisional: el tumor es removido con un bisturí, y presenta altos índices de cura, por lo cual puede ser realizada en casos de tumores recurrentes;
  • Curetaje y electrodisección: son utilizados en tumores menores, a través del raspado de la lesión con una cureta y el uso del bisturí eléctrico para destruir las células cancerígenas;
  • Criocirugía: realizada sin cortes ni sangrados, este procedimiento destruye el tumor a través de congelamiento con nitrógeno líquido, pudiendo ser una buena opción en caso de tumores pequeños o recurrentes;
  • Cirugía láser: remueve las células cancerígenas con el uso del láser de dióxido de carbono o láser Erbium YAG, siendo una buena opción para personas con alteraciones sanguíneas.

También existe la cirugía micrográfica de Mohs, un procedimiento en el que se retira el tumor y un trozo de piel alrededor con una cureta, para luego ser analizado bajo el microscopio. Este procedimiento es llevado a cabo varias veces, hasta que no existan células cancerígenas. Esta cirugía generalmente está indicada en caso de tumores indefinidos o en áreas delicadas, como la cara, por ejemplo.

2. Quimioterapia

La quimioterapia es un tipo de tratamiento contra el cáncer que es realizado con el uso de medicamentos en forma de comprimidos o inyecciones, los cuales eliminan o bloquean el crecimiento de células cancerígenas. Conozca mejor cómo es realizada la quimioterapia.

Las sesiones de quimioterapia pueden ser diarias, semanales o cada 2 o 3 semanas, por ejemplo, pudiendo ser indicada en todos los tipos de cáncer de piel, en especial en caso de melanoma u otros tipos de cáncer no melanoma más avanzado. 

3. Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento que tiene como objetivo destruir o impedir el crecimiento de las células cancerígenas, a través de la aplicación de radiación concentrada, directamente en el tumor.

La radioterapia puede realizarse de manera independiente, junto con la quimioterapia o luego de cirugías, para reducir el riesgo de recurrencia del cáncer de piel. Este tratamiento puede ser recomendado en casos de cáncer de piel, que cubren una gran área, en regiones del cuerpo que son difíciles de operar, en personas que no pueden o no quieren pasar por una cirugía o incluso cuando el cáncer se disemina a otros órganos, como ganglios linfáticos o pulmones.

4. Inmunoterapia

La inmunoterapia es un tratamiento que fortalece el sistema inmunitario, haciendo que el cuerpo tenga mayor capacidad para combatir el cáncer de piel, pudiendo ser indicado en casos de cáncer de piel avanzado o que se diseminó a otras partes del cuerpo, o incluso para personas que no pueden someterse a cirugía.

5. Terapia fotodinámica

En la terapia fotodinámica, el médico aplica una crema que contiene un compuesto fotosensibilizante, como el ácido 5-aminolevulínico, en la piel. Luego de algunas horas, la región a tratar es expuesta a una fuente de luz intensa para activar el compuesto y destruir las células tumorales. Esta terapia es recomendada principalmente para tratar el cáncer de piel no melanoma.

¿El cáncer de piel tiene cura?

Tanto el cáncer de piel melanoma como el no melanoma poseen cura, siempre que sean identificados y tratados en la fase inicial de esta enfermedad.

De esta manera, el diagnóstico del cáncer de piel en estadios más avanzados aumenta las probabilidades de que el tumor se disemine a otros órganos, pudiendo reducir las posibilidades de cura. 

Cómo prevenir el cáncer de piel

Algunos consejos que son importantes para prevenir el cáncer de piel son:

  • Usar protector solar frecuentemente, siempre que salga de casa, incluso en días nublados;
  • Reaplicar el protector solar cada dos horas o luego de nadar o sudar;
  • Evitar la exposición al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, que son los horarios de mayor radiación;
  • Dar preferencia a lentes de sol que tengan protección UV.

Asimismo, también se pueden utilizar protectores físicos, como sombreros, sombrillas, paraguas y ropa con protección UV.