9 síntomas de la viruela del mono (y qué hacer)

Los primeros síntomas de viruela del mono incluyen fiebre y escalofríos, dolor de cabeza intenso, dolor muscular y en la espalda, fatiga, ganglios inflamados, dolor de garganta y ampollas y heridas en la piel que causan comezón y dolor, por ejemplo.

La viruela del mono, también llamada monkeypox, mpoxo viruela símica, es una enfermedad rara causada por un virus que puede transmitirse a través del contacto cercano y prolongado con las lesiones y secreciones respiratorias liberadas por la persona infectada al toser o hablar.

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Ante la sospecha de síntomas de viruela del mono, se recomienda consultar a un infectólogo o médico general. De esta forma, el médico podrá hacer el diagnóstico y recomendar el tratamiento adecuado, que puede incluir el uso de medicamentos analgésicos y antipiréticos, así como la limpieza de las lesiones.

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Foto de síntomas de viruela del mono

Principales síntomas

Los principales síntomas iniciales de viruela del mono, que generalmente aparecen entre 3 a 21 días después de la exposición al virus, son:

  1. Ampollas y heridas en la piel, que causan comezón y dolor;
  2. Lesiones en el rostro que luego se extienden al cuerpo, principalmente a las palmas de las manos y plantas de los pies;
  3. Ampollas y heridas en la boca y región genital, en algunas personas;
  4. Fiebre y escalofríos;
  5. Dolor de cabeza intenso;
  6. Dolor muscular y en la espalda;
  7. Fatiga, debilidad y falta de energía;
  8. Ganglios inflamados en el cuello, axilas o ingles;
  9. Dolor de garganta, congestión nasal y tos.

Las lesiones generalmente aparecen como manchas planas elevadas en la piel, con contenido de líquido claro. Después, se transforman en ampollas llenas de líquido opaco o amarillento y, finalmente, se secan y forman costras que, con el tiempo, se caen.

Otros síntomas menos comunes pueden incluir dolor intenso, inflamación y sangrado en el recto, heces con pus o sangre, tenesmo, dolor y dificultad para orinar, hinchazón en el pene, heridas en la boca y garganta, conjuntivitis, enrojecimiento, dolor en los ojos, fotofobia y lesiones periorbitarias.

En casos más raros, la enfermedad puede evolucionar a un cuadro más grave, causando infecciones bacterianas, neumonía, sepsis, encefalitis, miocarditis e infecciones en la córnea que pueden llevar a la pérdida de la visión.

Síntomas de la nueva cepa de viruela del mono

Los síntomas de la nueva cepa de viruela del mono, clasificada como clado lb, son muy similares a los de cepas anteriores, como erupciones cutáneas y lesiones, síntomas gripales y ganglios inflamados, por ejemplo. No obstante, esta nueva cepa presenta una transmisión más rápida.

Cómo se realiza el diagnóstico

Ante la sospecha de viruela del mono, se aconseja consultar a un infectólogo o médico general, para que se realice una evaluación de los síntomas presentados por la persona.

Para confirmar el diagnóstico, el médico realiza la prueba molecular de PCR a partir de la recolección de fluidos, secreciones o costras de las lesiones de la piel con un hisopo. Si la persona no presenta lesiones en la piel, la muestra puede tomarse de la garganta o de la región anal.

Qué hacer

En caso de que la viruela del mono sea confirmada, el médico puede recomendar los siguientes tratamientos:

  • Medicamentos orales, como analgésicos y antipiréticos, entre ellos paracetamol e ibuprofeno;
  • Gotas lubricantes para los ojos y compresas salinas, además de la suspensión inmediata del uso de lentes de contacto, en casos de queratitis o conjuntivitis;
  • Baños tibios con bicarbonato de sodio o sales de Epsom, para ayudar a aliviar las molestias de las heridas en el cuerpo;
  • Uso de antibióticos y limpieza quirúrgica (desbridamiento), en casos de infección bacteriana secundaria en las heridas;
  • Mantener las heridas limpias, secas y descubiertas, cuando la persona esté aislada y sola.

El tratamiento de la viruela del mono varía según los síntomas que presente la persona y tiene como objetivo aliviar los síntomas, controlar el dolor y prevenir complicaciones.