11 tipos de hepatitis: síntomas, transmisión y qué hacer

Los tipos de hepatitis son A, B, C, D, E, G, hepatitis autoinmune, hepatitis medicamentosa, hepatitis alcohólica, crónica y fulminante.

La hepatitis es una infección en el que el hígado se encuentra inflamado, siendo provocada normalmente por un virus; sin embargo, también puede ser ocasionada por el uso de medicamentos o como respuesta del organismo, siendo denominada, en este caso, hepatitis autoinmune.

Independientemente del tipo de hepatitis, es importante que el diagnóstico sea realizado en la fase inicial de la enfermedad para evitar el avance de la misma y la necesidad de realización de trasplante de hígado. 

Lea también: Hepatitis: qué es, síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/hepatitis
Imagem ilustrativa número 1

Tipos de hepatitis

A continuación se presentan los diferentes tipos de hepatitis, los síntomas que producen, cómo se transmite y qué hacer:

1. Hepatitis A

Principales síntomas: en la mayor parte de los casos, la hepatitis A genera una sintomatología caracterizada por cansancio, debilidad, disminución del apetito y dolor en la parte superior del abdomen, pero también puede ocurrir un cuadro de hepatitis fulminante.

Las personas que ya tuvieron hepatitis A presentan inmunidad a este tipo de hepatitis, no obstante, continúan susceptible a los otros tipos. 

Cómo se transmite: la transmisión del virus de la hepatitis A ocurre por medio del contacto con agua o alimentos contaminados. 

Qué hacer: es importante tener buena higiene a la hora de comer y preparar los alimentos para evitar contacto con el virus de la hepatitis A. Asimismo, es importante evitar compartir cepillos de dientes y cubiertos y el contacto íntimo desprotegido (sin preservativo). Conozca más sobre la hepatitis A.

2. Hepatitis B

Principales síntomas: la hepatitis B puede ser asintomática, no obstante, necesita tratamiento de igual forma para evitar el avance de la enfermedad y el deterioro del hígado. En los casos sintomáticos, pueden haber náuseas, fiebre baja, dolor en las articulaciones y dolor abdominal. 

Cómo se transmite: la hepatitis B se transmite a través del contacto con la sangre o secreciones contaminadas, como transfusiones sanguíneas, intercambio de agujas y relaciones sexuales desprotegidas principalmente, lo que torna a la hepatitis B una Infección de Transmisión Sexual (ITS). 

Qué hacer: la mejor forma de prevenir la hepatitis B es a través de la vacunación, para que el niño cree inmunidad contra este virus.

En caso de que el adulto no haya recibido esta vacuna en la infancia, es importante buscar un puesto de salud para colocársela.

También es necesario no tener relaciones sexuales desprotegidas y prestar atención a las condiciones de higiene a la hora de realizarse manicura, tatuajes y piercings, además de evitar el intercambio de jeringas y agujas. Vea más sobre la hepatitis B

3. Hepatitis C

Principales síntomas: en la mayor parte de los casos, los síntomas de la hepatitis C surgen entre 2 meses a 2 años luego del contacto con el virus, siendo los principales la piel amarillenta, orina oscura, dolores abdominales y pérdida de apetito. 

Cómo se transmite: la hepatitis C es una infección del hígado causada por el contacto con sangre o secreciones contaminadas con el virus, esta tiene cura cuando es descubierta de forma precoz y el tratamiento es iniciado rápidamente.

En caso de que no sea tratada, la hepatitis C puede evolucionar para hepatitis crónica, que puede ocasionar cirrosis o insuficiencia hepática. 

Qué hacer: tan pronto como surjan los primeros síntomas de hepatitis C, es indicado acudir al infectólogo o hepatólogo para que sea concluido el diagnóstico e iniciado el tratamiento.

Normalmente, este es realizado mediante el uso de antivirales durante un período de 6 meses. Conozca más sobre la hepatitis C.

4. Hepatitis D

Principales síntomas: este tipo de hepatitis puede ser asintomática, sintomática o sintomática grave, de acuerdo con el grado de compromiso del hígado causado por el virus. 

Cómo se transmite: la hepatitis D, también llamada hepatitis delta, es una infección que puede ser transmitida por medio del contacto con piel o mucosas contaminadas con el virus, a través de relaciones sexuales desprotegidas o intercambio de agujas y jeringas.

El virus de la hepatitis D depende del virus de la hepatitis B para replicarse y causar la enfermedad. En caso de que no sea tratado, podría resultar en una hepatitis fulminante, que es una inflamación grave del hígado que podría causar la muerte. 

Qué hacer: la prevención de la hepatitis D se da a través de la vacuna contra la hepatitis B, pues el virus de la hepatitis D depende del virus de la hepatitis B para replicarse. Vea más sobre la hepatitis D

5. Hepatitis E

Principales síntomas: la hepatitis E normalmente es asintomática por lo general en los niños; sin embargo, cuando surgen síntomas, los principales son fiebre baja, dolor abdominal y orina oscura. 

Cómo se transmite: la hepatitis E es transmitida a través de la ingesta de agua o alimentos contaminados o contacto con heces y orina de personas contaminadas con el virus. Esta enfermedad generalmente ocurre en brotes debido a la mala higiene o falta de saneamiento básico. 

Qué hacer: no existe vacuna para la hepatitis E y el tratamiento consiste en reposo, hidratación, buena alimentación y evitar usar medicamentos o ingerir bebidas alcohólicas.

Lea también: Hepatitis E: qué es, síntomas, contagio y tratamiento tuasaude.com/es/hepatitis-e

6. Hepatitis G

Cómo se transmite: la hepatitis G es causada por el virus de la hepatitis G, el cual frecuentemente se encuentra en individuos diagnosticados con hepatitis B, C o HIV.

Este virus puede ser transmitido mediante relaciones sexuales desprotegidas, transfusiones sanguíneas o de la madre para el hijo a través del parto natural. 

Qué hacer: el tratamiento para este tipo de hepatitis aún no está muy bien establecido, pues no está relacionada con casos crónicos de hepatitis ni necesidad de trasplante de hígado, no obstante, es importante consultar a un hepatólogo o infectólogo para obtener una mejor orientación. 

7. Hepatitis autoinmune

Principales síntomas: los síntomas de la hepatitis autoinmune ocurren debido a la desregulación del sistema inmunitario, originando dolor abdominal, piel amarillenta y náuseas. Conozca cómo identificar la hepatitis autoinmune. 

Cómo ocurre: la hepatitis autoinmune es una enfermedad genética en la cual el organismo produce anticuerpos contra las propias células del hígado, ocasionando su destrucción progresiva. En promedio, los pacientes diagnosticados con hepatitis autoinmune que no sean debidamente tratados tienen una supervivencia disminuida. 

Qué hacer: tan pronto como surjan los primeros síntomas, se debe acudir a un hepatólogo o gastroenterólogo para que el tratamiento ideal sea iniciado. Normalmente, el tratamiento es realizado mediante el uso de corticosteroides o inmunosupresores. Asimismo, es importante mantener una alimentación adecuada. Vea más sobre la hepatitis autoinmune.

8. Hepatitis medicamentosa

Principales síntomas: los síntomas de la hepatitis medicamentosa son los mismos que los de la hepatitis viral, es decir, vómitos, náuseas, dolor abdominal, orina oscura y heces claras. Conozca más sobre la hepatitis medicamentosa.

Cómo ocurre: la hepatitis medicamentosa puede ser causada por la ingesta exagerada o inadecuada de medicamentos, por la hipersensibilidad de la persona a determinado medicamento o por la toxicidad de uno de estos.

En este caso, el hígado no logra metabolizar las toxinas de los medicamentos y se inflama, generando los síntomas típicos de la hepatitis. 

Qué hacer: el tratamiento consiste en dejar de ingerir los medicamentos o cambiarlos por otros menos agresivos para el hígado, siempre bajo la orientación médica. 

9. Hepatitis crónica

Principales síntomas: este tipo de hepatitis se caracteriza por fatiga, dolores en las articulaciones, fiebre, malestar, disminución del apetito y pérdida de memoria. 

Cómo ocurre: la hepatitis crónica es la inflamación del hígado durante más de 6 meses, la cual puede ocasionar cirrosis o insuficiencia hepática y, dependiendo de la gravedad de las lesiones, puede ser necesaria la realización de un trasplante de hígado. 

Qué hacer: el tratamiento de la hepatitis crónica depende de la gravedad de las lesiones, pudiendo ser realizado mediante el uso de medicamentos, como corticoides por un tiempo indeterminado, o con un trasplante de hígado. 

10. Hepatitis alcohólica

Síntomas de la hepatitis alcohólica: este tipo de hepatitis puede causar síntomas como dolor abdominal, pérdida de peso sin causa aparente, abdomen inflamado y piel y ojos amarillentos.

Cómo ocurre: la hepatitis alcohólica se produce por el consumo prolongado y excesivo de bebidas alcohólicas. Conoce más sobre la hepatitis alcohólica.

Qué hacer: el tratamiento incluye suspender el consumo de alcohol, mantener una alimentación saludable según la orientación de un nutriólogo o nutricionista, el uso de corticoides y, en algunos casos, un trasplante de hígado.

Lea también: Hepatitis alcohólica: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/hepatitis-alcoholica

11. Hepatitis fulminante

Síntomas de la hepatitis fulminante: los síntomas más comunes de este tipo de hepatitis incluyen orina oscura, hemorragias, comezón, fiebre y piel y ojos amarillentos.

En los casos más graves, también puede presentarse inflamación del cerebro, conocida como encefalopatía hepática, que puede causar cambios de conducta, alteraciones del sueño, desorientación e incluso coma.

Cómo ocurre: la hepatitis fulminante puede ser causada por el virus de la hepatitis A o B, enfermedades autoinmunes y el uso de medicamentos, por ejemplo.

Qué hacer: el tratamiento se realiza en el hospital e incluye el uso de medicamentos para desintoxicar el hígado. En algunos casos, puede indicarse diálisis para purificar la sangre.

Como a menudo la inflamación del hígado es extensa y no hay posibilidad de reversión, el médico puede recomendar un trasplante de hígado.

Lea también: Hepatitis fulminante: qué es, síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/hepatitis-fulminante

Cómo es realizado el diagnóstico de la hepatitis

El diagnóstico de la hepatitis lo realiza el médico general, el infectólogo o el hepatólogo, mediante la evaluación de los síntomas que refiere la persona y los resultados de estudios de imagen y de laboratorio, que pueden solicitarse según cada caso.

Lea también: Enfermedades del hígado: qué son, síntomas, tipos y tratamiento tuasaude.com/es/enfermedades-del-higado

Los estudios de imagen, como la ecografía abdominal o la tomografía computarizada, tienen como objetivo evaluar la estructura del hígado y detectar posibles alteraciones.

Los análisis de laboratorio son los más utilizados para confirmar la hepatitis, ya que cuando existe lesión o inflamación hepática, por virus, enfermedades autoinmunes o el uso crónico de medicamentos o alcohol, aumenta la liberación de enzimas hepáticas en la sangre. Por ello, la medición de estas enzimas ayuda a identificar la hepatitis y estimar la fase de la enfermedad.

Además de evaluar las enzimas hepáticas, para diferenciar el tipo de hepatitis el médico puede solicitar pruebas serológicas, que buscan detectar antígenos o anticuerpos frente a determinados virus. Así, es posible identificar el tipo de hepatitis. Conozca cuáles son los exámenes para evaluar el hígado