Los pares craneales son 12 nervios que conectan el cerebro con la cabeza y el cuello, y se encargan de funciones como el olfato, la visión, la audición, el movimiento de la cara y algunas funciones automáticas del cuerpo.
Estos nervios pueden llevar información sensitiva al cerebro, como la vista, el oído, el olfato o la sensación en la cara, transmitir órdenes motoras, controlando movimientos de ojos, cara, lengua, mandíbula u órganos internos, o ser mixtos, combinando ambas funciones.
El estudio de los pares craneales es clave en la práctica médica ya que su evaluación ayuda a identificar alteraciones en el sistema nervioso mediante pruebas de reflejos y movimientos como el reflejo pupilar o corneal y permite localizar lesiones que afectan el sistema nervioso central o periférico.
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Principales funciones
La función de los pares craneales es conectar el cerebro con las estructuras de la cabeza y el cuello, permitiendo la comunicación entre ambos para que el cuerpo pueda percibir estímulos y ejecutar respuestas.
1. I par craneal o nervio olfatorio
El nervio olfatorio es un nervio sensitivo que permite que el cerebro perciba los olores mediante las células ubicadas en la parte superior de la nariz, que detectan los olores y envían señales eléctricas al bulbo olfatorio.
Desde allí, el cerebro recibe estas señales y las interpreta, reconociendo y diferenciando los distintos aromas.
Si el nervio se daña, las señales no llegan correctamente al cerebro, lo que puede causar pérdida del olfato (anosmia) o que los olores se perciban de forma alterada (parosmia o disosmia).
Origen real: células del epitelio nasal.
Origen aparente: bulbo olfatorio, desde donde se envía la información al cerebro.
2. II par craneal o nervio óptico
El nervio óptico es sensitivo y transmite la información visual desde la retina hasta el cerebro.
En la retina, los conos y bastones captan la luz y la convierten en señales eléctricas, que se transmiten a las células ganglionares. Los axones de estas células forman el nervio óptico, que conduce la información al cerebro.
Allí, el cerebro interpreta las señales para reconocer formas, colores y movimientos, y también regula la reacción de la pupila ante la luz.
Si el nervio óptico se daña, las señales no llegan correctamente, lo que puede causar pérdida de visión, alteraciones del campo visual o dificultad para distinguir colores.
Origen real: células ganglionares de la retina.
Origen aparente: quiasma óptico, desde donde se envía la información al cerebro.
3. III par craneal o nervio oculomotor
El nervio oculomotor es un nervio motor que permite mover los ojos y ajustar la pupila a la luz.
Sus fibras controlan la mayoría de los músculos del ojo y el párpado superior, así como el esfínter pupilar y el músculo ciliar, que permite enfocar objetos cercanos.
Si el nervio se daña, los movimientos oculares pueden alterarse, causando visión doble (diplopía), caída del párpado (ptosis) o dilatación de la pupila sin respuesta a la luz (midriasis).
Origen real: mesencéfalo, núcleos motor principal y de Edinger-Westphal.
Origen aparente: fosa interpeduncular, desde donde el nervio sale hacia la órbita.
4. IV par craneal o nervio troclear
El nervio troclear es un nervio motor que permite mover el ojo hacia abajo y hacia adentro, realizando además la rotación interna necesaria para actividades como leer o bajar escaleras.
Si el nervio se daña, puede causar visión doble al mirar hacia abajo y hacia afuera.
Origen real: mesencéfalo, núcleo a nivel de los colículos inferiores.
Origen aparente: superficie dorsal del mesencéfalo, justo debajo de los colículos inferiores.
5. V par o nervio trigémino
El nervio trigémino es un nervio mixto que permite que la cara perciba sensaciones como tacto, dolor y temperatura, y además controla los músculos de la masticación mediante sus tres ramas principales: oftálmica, maxilar y mandibular.
Si este nervio se daña, puede causar neuralgia del trigémino, pérdida de sensibilidad o debilidad en los músculos de la masticación.
Lea también: Neuralgia del trigémino: síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/neuralgia-del-trigeminoOrigen real: núcleos sensitivo y motor situados en el tronco del encéfalo.
Origen aparente: cara lateral de la protuberancia, mediante una raíz sensitiva gruesa y una raíz motora más delgada.
6. VI par o nervio abducens
El nervio abducens es un nervio motor que permite mover el ojo hacia afuera controlando el músculo recto lateral.
Si el nervio se daña, puede causar visión doble al mirar hacia los lados, desviación del ojo hacia adentro (estrabismo) o dificultad para moverlo hacia afuera.
Origen real: núcleo en la protuberancia del tronco encefálico.
Origen aparente: surco bulboprotuberancial, entre el puente y el bulbo raquídeo.
7. VII par o nervio facial
El nervio facial es un nervio mixto, su rama motora permite mover los músculos de la expresión facial, mientras que su rama sensitiva transmite el gusto de los dos tercios anteriores de la lengua y, junto con la rama parasimpática, controla la producción de lágrimas y saliva.
Si el nervio se daña, puede causar parálisis facial, alteración del gusto, sequedad de ojos o boca y sensibilidad aumentada a sonidos fuertes. Conozca más sobre el tratamiento de ojos secos o xeroftalmia.
Origen real: núcleos motor, salivatorio superior y del tracto solitario en la protuberancia.
Origen aparente: surco bulboprotuberancial, entre el VI y VIII par.
8. VIII par o nervio vestibulococlear
El nervio vestibulococlear es un nervio sensitivo que permite al cerebro percibir los sonidos y mantener el equilibrio mediante señales que provienen del oído interno.
Si el nervio se daña, puede causar hipoacusia, zumbidos en los oídos, vértigo o problemas para mantener el equilibrio.
Origen real: ganglio espiral (coclear) y ganglio de Scarpa (vestibular) en el oído interno.
Origen aparente: surco bulboprotuberancial, lateral al VII par.
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El nervio glosofaríngeo es un nervio mixto. Su rama sensitiva permite al cerebro percibir sabores y recoger información de la garganta y el oído, mientras que su rama motora controla la deglución y, mediante fibras parasimpáticas, estimula la producción de saliva.
Si el nervio se daña, puede causar dificultad para tragar, pérdida del gusto en el tercio posterior de la lengua, ausencia del reflejo nauseoso, dolor en la garganta o disminución de la salivación.
Origen real: núcleos del bulbo raquídeo (ambiguo, salivatorio inferior, tracto solitario y espinal del trigémino).
Origen aparente: surco postolivar del bulbo raquídeo, por encima de la salida del nervio vago.
10. X par o nervio vago
El nervio vago es un nervio mixto. Su rama sensitiva recoge información del oído, la faringe y las vísceras toracoabdominales, mientras que su rama motora permite controlar la fonación y la deglución.
Además, sus fibras parasimpáticas regulan la actividad de órganos torácicos y abdominales, como corazón, pulmones y aparato digestivo.
Si el nervio se daña, puede causar dificultad para tragar, voz ronca o bitonal, desviación de la úvula, pérdida del reflejo nauseoso o tusígeno y alteraciones cardíacas o respiratorias.
Origen real: núcleos del bulbo raquídeo (dorsal del vago, ambiguo, tracto solitario y espinal del trigémino).
Origen aparente: surco postolivar del bulbo raquídeo, por debajo del IX par.
Lea también: Nervio vago: función, ubicación y alteraciones tuasaude.com/es/nervio-vago11. XI par o nervio accesorio
El nervio accesorio es un nervio motor, que permite mover la cabeza y los hombros mediante la inervación del esternocleidomastoideo y el trapecio, y colabora con la laringe y la faringe a través de su unión con el nervio vago.
Si se lesiona, puede producir hombro caído, dificultad para elevarlo, debilidad para girar la cabeza y atrofia del trapecio o esternocleidomastoideo.
Origen real: núcleos ambiguo (bulbar) y espinal (C1-C5).
Origen aparente: surco postolivar del bulbo raquídeo (raíz craneal) y lateralmente en la médula cervical (raíz espinal).
12. XII par o nervio hipogloso
El nervio hipogloso es motor y controla los movimientos de la lengua, esenciales para la deglución, la masticación y la articulación del habla.
Si se lesiona, puede producir desviación de la lengua, atrofia y fasciculaciones de la mitad paralizada, disartria y dificultad para masticar o tragar.
Origen real: núcleo motor en el bulbo raquídeo, posteromedial, en el suelo del cuarto ventrículo (trígono del hipogloso).
Origen aparente: surco preolivar del bulbo raquídeo.
Mnemotécnia de pares craneales
Para recordar más fácilmente los pares craneales se usan mnemotecnias que incluyen:
- Frases con las iniciales de cada nervio, como “Oscar y Olivia Miraban Pájaros Traviesos Mientras Fernando Ayudaba a Gabriela, Viajando En Helicóptero";
- Pequeñas historias o fábulas que los relacionen con sus funciones, como "alguien huele una flor, la ve, mueve los ojos, siente un pinchazo en la cara, hace una mueca, escucha un zumbido traga saliva del susto, se le acelera el corazón, encoge los hombros y finalmente saca la lengua";
- Dibujos o imágenes que los ubiquen en la cara o el cerebro.
Además, se puede utilizar el método de lugares, asociando cada nervio con objetos de un espacio conocido. Lo clave es que la asociación sea creativa y fácil de recordar.