Tres ingredientes que hay en cualquier cocina componen una de las intervenciones médicas más eficaces jamás descritas. El suero de rehidratación oral de la Organización Mundial de la Salud ha salvado millones de vidas desde los años setenta, y se considera uno de los grandes avances médicos del siglo XX. Su preparación es sencilla, pero sus proporciones no admiten improvisación: una medida mal calculada convierte el remedio en un problema.
¿Por qué funciona el suero oral?

En una diarrea, el peligro real no es la infección, sino la pérdida de agua y sales. El cuerpo se deshidrata, y esa deshidratación es la que puede llegar a ser grave.
La clave del suero está en la combinación de sal y azúcar. El intestino tiene un mecanismo que absorbe el sodio junto a la glucosa, y arrastra agua con ellos. Ni la sal sola ni el agua sola lo consiguen: hacen falta las dos juntas, en la proporción correcta.
¿Cuál es la receta oficial?
La fórmula está establecida por la OMS y UNICEF, y es idéntica en todas las guías.
Según la fórmula recomendada por la Organización Mundial de la Salud, recogida por los organismos de rehidratación, se prepara con 6 cucharaditas rasas de azúcar y media cucharadita rasa de sal disueltas en 1 litro de agua limpia. Ni más ni menos. Puedes seguir el paso a paso en la receta interactiva que acompaña este artículo.
¿Por qué las medidas son tan importantes?
Aquí está el punto crítico del que depende todo. Las propias guías de la OMS lo advierten de forma explícita, y conviene entender el porqué de cada límite.
Esto ocurre si te equivocas:
- Demasiada sal: puede ser extremadamente peligroso, sobre todo en niños.
- Demasiado azúcar: empeora la diarrea, al arrastrar agua hacia el intestino.
- Demasiada agua: no es peligroso, solo lo diluye.
- Por eso, ante la duda, es mejor pasarse de agua que de sal.
- “Rasa” significa enrasada con un cuchillo, sin colmo.
¿Cómo se toma?
La forma de beberlo influye en que se tolere bien, sobre todo si hay náuseas. La regla es paciencia: poca cantidad y muchas veces.
Estas pautas ayudan:
- Bebe a sorbos pequeños y frecuentes, nunca de un trago.
- Si hay vómitos, empieza con una cucharadita cada 5 o 10 minutos.
- Aumenta la cantidad poco a poco según se tolere.
- Frío sabe mejor y se tolera mejor.
- Sigue comiendo: el ayuno no ayuda a la diarrea.
¿Cuándo hay que acudir al médico?

El suero previene la deshidratación, pero no cura la causa. Ciertos signos exigen atención médica sin demora, y no deben manejarse solo en casa.
Consulta al médico si aparece:
- Señales de deshidratación: boca seca, sin lágrimas, orina escasa u oscura, somnolencia.
- Sangre en las heces o fiebre alta.
- Vómitos que impiden beber nada.
- Diarrea de más de 3 o 4 días.
- Se trata de un bebé, un menor de 2 años o una persona mayor frágil.
En caso de intoxicación alimentaria con síntomas intensos, la valoración médica es prioritaria.
Lo que conviene recordar sobre el suero casero
La receta del suero casero de la OMS es sencilla, un litro de agua con 6 cucharaditas rasas de azúcar y media de sal, y ha salvado millones de vidas. Su eficacia depende de respetar las medidas: el exceso de sal es peligroso y el de azúcar empeora la diarrea, mientras que diluirlo de más es inofensivo. Es una medida de apoyo, no un tratamiento de la causa: ante deshidratación, sangre, fiebre alta o diarrea prolongada, hay que acudir al médico. Y siempre que sea posible, los sobres de farmacia son la opción preferible.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la evaluación de un médico. Ante diarrea en bebés, niños pequeños o personas mayores, o si hay signos de deshidratación, consulta con un profesional de la salud.









