La infusión de canela es una bebida aromática y reconfortante, muy apreciada en los días fríos por su sabor dulce y especiado. Más allá de su uso en la cocina, esta especia ha despertado el interés de la ciencia por sus posibles efectos sobre el azúcar en sangre. Conviene abordar sus beneficios con honestidad, porque los estudios preliminares son prometedores, pero todavía limitados y con resultados dispares.
¿Qué contiene la canela?
La canela es rica en compuestos vegetales con acción antioxidante, entre ellos el cinamaldehído, responsable de su aroma característico. Estas sustancias ayudan a neutralizar los radicales libres que dañan las células y despiertan interés por sus posibles efectos sobre el metabolismo.
Esta especia procede de la corteza de un árbol y existe en distintas variedades. La más común es la casia, mientras que la de Ceilán se considera de mayor calidad y con menor contenido de una sustancia llamada cumarina, que en exceso puede ser perjudicial.
¿Qué dice la ciencia sobre la canela y el azúcar en sangre?
Aquí conviene ser preciso. Según un metaanálisis con dosis-respuesta publicado en Phytotherapy Research en 2023, que reunió 24 ensayos clínicos aleatorizados, la suplementación con canela logró una reducción de la glucosa en ayunas y de la resistencia a la insulina en personas con diabetes tipo 2, frente al grupo control.
El matiz es fundamental. Los propios autores señalan que los resultados son heterogéneos y que hace falta estandarizar las dosis y las formulaciones. Además, estos estudios usaron suplementos concentrados de canela, no la infusión casera. La evidencia es alentadora, pero está lejos de ser concluyente.
¿Para qué se usa la infusión de canela?
La canela se emplea sobre todo por su sabor, pero también se le atribuyen varios usos, algunos con respaldo preliminar y otros basados en la tradición. Estos son los más frecuentes:
- Aportar sabor y aroma a bebidas y postres.
- Ayudar a controlar el azúcar en sangre, según estudios preliminares.
- Sumar antioxidantes a la dieta diaria.
- Favorecer la digestión y reducir la sensación de hinchazón.
- Aportar una sensación reconfortante en días fríos.
Conviene recordar que la infusión aporta menos canela que los suplementos estudiados. Sus efectos son suaves y funcionan mejor como complemento agradable que como tratamiento.
¿Cómo preparar la infusión de canela?
Preparar esta bebida es sencillo y requiere pocos ingredientes. Para aprovechar mejor sus propiedades, conviene seguir unos pasos básicos. Esta es una receta habitual:
- Poner una rama de canela en una taza de agua.
- Hervir durante 5 a 10 minutos.
- Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos.
- Colar y beber templada.
- Combinar con jengibre o limón para variar el sabor.
Es preferible usar la rama entera en lugar del polvo, y elegir canela de Ceilán cuando sea posible. No conviene abusar de la cantidad ni tomarla en grandes dosis de forma continuada.

¿Qué otros beneficios se le atribuyen?
Más allá del azúcar en sangre, la canela se estudia por varios efectos sobre el organismo. Estos son los más citados:
- Acción antioxidante frente al envejecimiento celular.
- Posible efecto sobre el colesterol y los triglicéridos.
- Propiedades antimicrobianas suaves.
- Efecto digestivo tras las comidas.
Muchos de estos beneficios proceden de estudios preliminares o con extractos concentrados. La canela como especia es un buen complemento de una alimentación equilibrada, no un medicamento. Puedes revisar más sobre la alimentación adecuada en la diabetes para organizar el menú.
¿Qué precauciones hay que tener?
La canela como especia es segura en cantidades culinarias. Sin embargo, la variedad casia contiene cumarina, una sustancia que en dosis altas y mantenidas puede dañar el hígado. Por eso no conviene abusar, sobre todo de la canela en polvo común.
Las personas que toman anticoagulantes o medicación para la diabetes deben consultar antes, porque la canela puede interactuar con estos fármacos. Las embarazadas conviene que la eviten en grandes cantidades. En cantidades normales, no plantea problemas para la mayoría.
¿Sustituye al tratamiento de la diabetes?
No, y es fundamental dejarlo claro. La infusión de canela no reemplaza en ningún caso el tratamiento de la diabetes. Quien tiene esta enfermedad debe seguir la pauta de su médico, que incluye alimentación, ejercicio y, en muchos casos, medicación o insulina.
Confiar solo en la canela para controlar el azúcar es peligroso, porque puede dar una falsa sensación de seguridad. Modificar el tratamiento por cuenta propia, o dejar de tomar la medicación, puede tener consecuencias graves. La canela suma como complemento, dentro de un plan supervisado por un profesional.
Una taza aromática con potencial y con límites
La infusión de canela aporta un sabor reconfortante, antioxidantes y un posible efecto suave sobre el azúcar en sangre, según estudios aún preliminares. Funciona mejor como complemento de una dieta equilibrada que como remedio. Recuerda usarla con moderación, preferir la variedad de Ceilán y, sobre todo, no sustituir con ella el tratamiento médico si tienes diabetes.
Este contenido tiene carácter meramente informativo y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario. Si tienes diabetes o tomas medicación, consulta con tu médico antes de incorporar la canela de forma habitual a tu dieta.









