Las piernas pesadas al llegar la tarde son tan comunes que muchos las dan por normales. Uno se descalza, siente los tobillos hinchados y achaca todo al cansancio o al calor. Sin embargo, ese patrón que empeora a lo largo del día y mejora al elevar las piernas tiene nombre médico: insuficiencia venosa. Reconocer sus señales tempranas permite frenar su avance antes de que aparezcan cambios en la piel o úlceras.
¿Qué es la insuficiencia venosa?

Las venas de las piernas llevan la sangre de vuelta al corazón contra la gravedad. Para lograrlo cuentan con unas válvulas que impiden que la sangre retroceda, y con el bombeo de los músculos de la pantorrilla.
Cuando esas válvulas fallan, la sangre se acumula en las piernas. La presión dentro de la vena aumenta y parte del líquido se filtra hacia los tejidos. De ahí nacen la pesadez y la hinchazón.
¿Qué dice la ciencia sobre su frecuencia?
Es un problema muchísimo más extendido de lo que se cree, sobre todo en países con población envejecida. Los estudios realizados en España lo confirman.
Según el estudio DETECT-IVC, recogido en la base de datos de los Institutos Nacionales de Salud, el 71% de las personas atendidas en consultas de atención primaria presentaba algún signo o síntoma de insuficiencia venosa crónica. Los especialistas señalan que el tratamiento de compresión es la base en todas sus fases.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Los síntomas siguen un patrón muy característico. Empeoran al final del día, tras muchas horas de pie o sentado, y mejoran al elevar las piernas o al caminar. El calor los agrava.
Estas son las manifestaciones más habituales:
- Pesadez y cansancio en las piernas por la tarde.
- Hinchazón en tobillos que deja marca del calcetín.
- Calambres nocturnos y picor en la piel.
- Sensación de ardor u hormigueo.
- Aparición de varices o arañas vasculares.
¿Cuándo el problema avanza?

Si la presión venosa se mantiene alta durante años, la piel del tobillo sufre. Aparecen manchas marrones por depósito de hierro, la piel se endurece y puede acabar en una úlcera que cuesta cicatrizar.
Estos signos indican una fase más avanzada:
- Manchas oscuras en la piel del tobillo.
- Piel endurecida, brillante o tirante.
- Eccema con descamación o picor intenso.
- Heridas que no cicatrizan cerca del tobillo.
- Dolor con enrojecimiento, posible trombosis.
Hinchazón y Cansancio
Los tobillos se hinchan por la tarde y dejan la marca del calcetín. El malestar mejora al elevar las piernas.
Arañas vasculares y calambres
Aparición de pequeñas venitas rojas o moradas, acompañadas ocasionalmente de calambres nocturnos.
Cambios irreversibles en la piel
Aparición de manchas marrones u oscuras en los tobillos debido a depósitos de hierro en los tejidos.
Piel endurecida o úlceras
La piel se vuelve brillante y tirante, y pueden surgir heridas que tardan mucho en cicatrizar. Requiere atención médica.
¿Cómo aliviar y frenar su avance?
Las medias de compresión son el pilar del tratamiento, porque ayudan a las venas a devolver la sangre. Moverse activa la bomba muscular de la pantorrilla, y elevar las piernas facilita el retorno por gravedad.
Estos hábitos marcan la diferencia:
- Usa medias de compresión si el médico las indica.
- Eleva las piernas un rato al llegar a casa.
- Camina a diario y haz ejercicios para las piernas.
- Evita estar de pie o sentado sin moverte muchas horas.
- Controla el peso y reduce la sal.
Lo que conviene recordar sobre las piernas pesadas
Las piernas pesadas e hinchadas al final del día, que mejoran al elevarlas, son la señal temprana de una insuficiencia venosa, no un simple cansancio. El fallo de las válvulas hace que la sangre se acumule y el líquido se filtre a los tejidos. Medias de compresión, movimiento y elevación frenan su avance. Ante manchas oscuras, piel endurecida o heridas en el tobillo, conviene acudir al especialista sin demora.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la evaluación de un médico. Si notas pesadez, hinchazón o cambios en la piel de las piernas, consulta con un profesional de la salud.









