- Si de verdad los auriculares dañan el oído, o si el problema es otra cosa.
- Qué encontró la ciencia sobre el ruido recreativo y la audición en jóvenes.
- El volumen y el tiempo exactos que se consideran seguros, con una regla fácil de recordar.
- Las señales de alerta que tu oído te manda antes de que el daño sea permanente.
Pasamos horas con los auriculares puestos, para escuchar música, ver vídeos o hablar por teléfono. Surge entonces una duda razonable: ¿pueden dañar el oído? La respuesta corta es que sí pueden, pero solo en ciertas condiciones, y con unos hábitos sencillos el riesgo se reduce mucho. Aquí verás si los auriculares dañan la audición y qué volumen y tiempo se consideran seguros.
¿Los auriculares dañan la audición?

Pueden hacerlo, pero no por sí mismos, sino por el volumen alto mantenido durante mucho tiempo. El sonido fuerte daña poco a poco las células del oído interno encargadas de captar los sonidos, y ese deterioro se produce de forma acumulativa y, cuando aparece, suele ser irreversible.
¿Por qué ese daño no tiene vuelta atrás?
El texto lo menciona en una línea. Esto es lo que pasa dentro de tu oído cuando el volumen es demasiado alto.
Dentro del oído hay células con pequeños pelitos
Se llaman células ciliadas. Cada una capta una frecuencia distinta del sonido y la convierte en una señal que entiende el cerebro.
El sonido muy fuerte las dobla o las rompe
Un volumen alto sostenido hace vibrar esos pelitos con demasiada fuerza, y con el tiempo terminan dañados o mueren.
Esas células no vuelven a crecer
A diferencia de otras partes del cuerpo, el oído humano no puede regenerarlas. Una vez perdidas, esa parte de la audición se va para siempre.
La buena noticia es que un uso moderado no tiene por qué causar problemas. El riesgo no está en usar auriculares, sino en escuchar demasiado fuerte y durante demasiado rato.
¿Qué dice la ciencia?
Que el peligro está en la combinación de volumen y tiempo. Según la revista científica Journal of Speech, Language, and Hearing Research, en 2023, una revisión señaló que la exposición al ruido recreativo, como escuchar música alta con auriculares durante mucho tiempo, puede aumentar el riesgo de problemas de audición en adolescentes y jóvenes.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud calcula que muchos millones de jóvenes están en riesgo de pérdida de audición por escuchar a volúmenes poco seguros.
¿Qué volumen y tiempo se consideran seguros?
Como referencia general, se considera seguro escuchar a un volumen por debajo de 85 decibelios durante un máximo de unas ocho horas al día. El detalle importante es que cuanto más alto es el volumen, menos tiempo se tolera sin riesgo: a volúmenes muy altos, bastan unos minutos para hacer daño. Una forma fácil de recordarlo es la regla 60/60: escuchar como mucho al 60% del volumen máximo y durante no más de 60 minutos seguidos, haciendo después una pausa. Si alguien a tu lado oye lo que suena en tus auriculares, seguramente vas demasiado fuerte.
¿Qué señales avisan de un posible daño?
El oído suele dar avisos antes de que el daño sea permanente. Conviene bajar el volumen y prestar atención si notas:
- Un zumbido o pitido en los oídos después de usar los auriculares.
- Sensación de oído tapado o de oír “como bajo el agua”.
- Necesidad de subir cada vez más el volumen para oír igual.
- Dificultad para entender conversaciones, sobre todo con ruido de fondo.
Ese pitido persistente es una señal de alerta, como se explica en el contenido sobre el zumbido en los oídos.
¿Cómo usarlos de forma más segura?

Con unos cuantos hábitos puedes seguir disfrutando del sonido sin castigar el oído:
- Aplicar la regla 60/60 y activar el límite de volumen del móvil.
- Usar auriculares con cancelación de ruido, para no subir el volumen y tapar el ruido de fuera.
- Hacer pausas y dar descanso al oído a lo largo del día.
- Evitar dormir con los auriculares puestos a volumen alto.
Los auriculares de diadema, que no van dentro del canal, pueden ser una opción algo más cómoda, aunque lo que más importa sigue siendo el volumen.
Disfrutar del sonido sin dañar el oído
Los auriculares no son el enemigo de la audición: el problema es el volumen alto durante demasiado tiempo. Bajar un poco el volumen, hacer pausas y escuchar con sentido común permite cuidar el oído sin renunciar a la música. Y si aparece un zumbido que no desaparece, oyes peor o notas el oído tapado, conviene consultar a un otorrinolaringólogo; puedes ver opciones en el contenido sobre el tratamiento para el zumbido en los oídos.
Este contenido tiene una finalidad únicamente informativa y no sustituye la orientación de un profesional de la salud. Si notas zumbidos persistentes, pérdida de audición o el oído tapado, lo más recomendable es consultar a un médico u otorrinolaringólogo.









