- Beber menos agua no ayuda: el cuerpo, con miedo a la falta, retiene aún más líquido.
- La verdadera culpable es la sal: el sodio atrae y retiene agua, sobre todo en procesados y embutidos.
- Lo que sí funciona: hidratarte bien, bajar la sal, moverte y comer alimentos con potasio.
- Ojo si la hinchazón es repentina, en una sola pierna o con falta de aire: eso sí es para ver al médico.
Ante la sensación de hinchazón, mucha gente piensa que la solución es beber menos agua. Sin embargo, los nutricionistas insisten en que esa idea es un error: reducir el agua no combate la retención de líquidos y puede incluso empeorarla. La clave está en otro lado. Aquí verás por qué el agua no es la culpable y qué ayuda de verdad.
¿Por qué beber menos agua no ayuda con la retención de líquidos?

Puede parecer lógico, pero es al revés. Cuando el cuerpo no recibe suficiente agua, tiende a activar mecanismos de defensa y retiene más agua para protegerse de la falta de líquido.
Una buena hidratación, en cambio, ayuda al organismo a regular el equilibrio de líquidos y a eliminar el exceso de sodio a través de la orina. Por eso, beber menos suele ser contraproducente.
💧 Lo que crees vs. lo que pasa de verdad
Casi todos hemos caído en el mismo error. Mira los dos caminos, uno al lado del otro.
¿Cuál es el verdadero factor en la dieta?
El protagonista no es el agua, sino la sal. Según la revista científica Nutrients, en 2019, una revisión explicó que el consumo elevado de sal se relaciona con la retención de líquidos, y que reducir la sal en la dieta ayuda a controlarla y a bajar la presión arterial.
El sodio de la sal “atrae” y retiene agua en el cuerpo. Por eso, cuanto más salada es la alimentación, más líquido tiende a acumularse, sobre todo con comidas procesadas y embutidos.
¿Qué ayuda de verdad a combatirla?
En lugar de quitar agua, conviene actuar sobre las causas reales:
- Reducir la sal y los alimentos procesados, principal fuente de sodio oculto.
- Mantenerse bien hidratado, bebiendo agua a lo largo del día.
- Moverse con regularidad y evitar estar muchas horas sentado o de pie.
- Elevar las piernas un rato al día y comer alimentos ricos en potasio, como frutas y verduras.
Puedes ver más medidas prácticas en el contenido sobre los remedios para las piernas hinchadas.
¿Qué la causa con más frecuencia?

La retención de líquidos suele tener varios factores detrás:
- Una alimentación con mucho sodio y pocos vegetales.
- Estar mucho tiempo sentado o de pie, y el sedentarismo.
- El calor, que dilata las venas, y los cambios hormonales del ciclo menstrual o la menopausia.
- Problemas de circulación en las piernas y algunos medicamentos.
Cuando la circulación está detrás, conviene cuidarla, como se explica en el contenido sobre la mala circulación.
¿Cuándo hay que consultar al médico?
La mayoría de las veces es leve y mejora con hábitos, pero algunas señales piden una revisión. Conviene consultar si la hinchazón aparece de repente, afecta a una sola pierna, duele o va acompañada de falta de aire, ya que puede indicar un problema del corazón, los riñones, el hígado o una trombosis. Tampoco es buena idea tomar diuréticos por cuenta propia: deben usarse solo bajo indicación médica.
Más hidratación y menos sal, no al revés
La clave para combatir la retención de líquidos no está en beber menos agua, sino en lo contrario: hidratarse bien, reducir la sal y mantenerse activo. El cuerpo elimina el exceso de líquido con más facilidad cuando está bien hidratado y la alimentación es equilibrada. Y cuando la hinchazón es persistente o llamativa, lo más sensato es dejar que un profesional busque la causa.
Este contenido tiene una finalidad únicamente informativa y no reemplaza la orientación de un profesional de la salud. Si la retención de líquidos es frecuente, intensa o se acompaña de otros síntomas, lo más recomendable es consultar a un médico para una evaluación adecuada.








