El hormigueo en manos y pies suele aparecer por una postura que aprieta un nervio, por la compresión del nervio mediano en la muñeca, por falta de vitamina B12 o por problemas de circulación sanguínea. Conviene consultar si dura más de unos días o viene con debilidad. Los médicos llaman a esta sensación parestesia: pinchazos, adormecimiento o acorchamiento en la piel porque un nervio periférico transmite mal la señal. Casi siempre es pasajera, pero a veces es la primera pista de una diabetes o de una neuropatía.
Hormigueo por postura, nervios o circulación sanguínea
La causa más corriente es también la más inocente. Si cruzas las piernas mucho rato o duermes sobre el brazo, presionas un nervio y reduces el riego de la zona. Al cambiar de postura, el cosquilleo se va en pocos minutos. Cuando el hormigueo vuelve sin motivo aparente, las causas más frecuentes son estas:
- La compresión de un nervio, como en el síndrome del túnel carpiano o en una hernia discal cervical o lumbar.
- La diabetes mal controlada, que daña poco a poco los nervios de los pies.
- El déficit de vitamina B12, frecuente en personas veganas, en mayores de 65 años y en quienes toman metformina u omeprazol durante años.
- Las alteraciones de la circulación sanguínea, como la enfermedad arterial periférica o el fenómeno de Raynaud.
- El hipotiroidismo, el consumo excesivo de alcohol y algunos fármacos de quimioterapia.
- La ansiedad con hiperventilación, que da cosquilleo en los dedos y alrededor de la boca.
La circulación sanguínea merece una mención aparte. Si los dedos se ponen blancos o morados con el frío y después se enrojecen, el problema está en los vasos y no en el nervio. En los fumadores, el dolor en las pantorrillas al caminar junto con los pies fríos apunta a una arteria estrechada.

La vitamina B12 protege la mielina de los nervios
La vitamina B12 participa en la formación de la mielina. Esta capa recubre los nervios y acelera los impulsos. Cuando falta, la parestesia suele empezar en los pies y subir por igual en ambos lados, a veces con anemia, cansancio y pérdida de equilibrio. El déficit puede tardar años en dar síntomas, porque el hígado guarda reservas.
Una investigación publicada en 2021 reunió los datos de varios trabajos y encontró una asociación entre la neuropatía y los niveles bajos de vitamina B12. Los pacientes también tenían más altos el ácido metilmalónico y la homocisteína, dos marcadores que el médico puede pedir en un análisis de sangre. Sin embargo, los suplementos no se tradujeron en una mejoría clara de los síntomas, y los autores advierten de que los ensayos eran pocos. Por eso no conviene automedicarse. Primero hay que confirmar el déficit y buscar su origen.
¿Por qué el síndrome del túnel carpiano se nota más por la noche?
El síndrome del túnel carpiano aparece cuando el nervio mediano queda comprimido en la muñeca. Afecta al pulgar, al índice, al corazón y a la mitad del anular, pero nunca al meñique. Mientras duermes doblas las muñecas sin darte cuenta y la presión sube. Por eso muchas personas se despiertan con la mano dormida y la sacuden para aliviarla. Es más común en mujeres, durante el embarazo y en trabajos con movimientos repetidos de muñeca. Si te reconoces en esta descripción, puedes repasar cómo se manifiesta el túnel carpiano y qué tratamientos existen, desde la férula nocturna hasta la cirugía en casos avanzados. Sobre la férula, un análisis complementario de 2023 con 29 ensayos apuntó que su eficacia todavía no está clara, y tampoco se sabe qué pauta de uso funciona mejor.
¿Cuándo la parestesia exige ir al médico?
La mayoría de los episodios no son graves. Aun así, algunas señales obligan a pedir cita con el médico de cabecera o a acudir a urgencias:
- Hormigueo que dura más de dos semanas o que va a más.
- Pérdida de fuerza, torpeza al abrocharte los botones o tropiezos frecuentes.
- Heridas en los pies que no notas o que tardan en curar.
- Pérdida del control de la orina o de las heces junto con adormecimiento en las piernas.
- Hormigueo repentino en un lado del cuerpo con dificultad para hablar o la cara torcida. En ese caso llama al 112, porque puede ser un ictus.

Desde hoy puedes llevar un registro sencillo. Anota durante una semana cuándo aparece la parestesia, en qué dedos o zonas, cuánto dura y qué estabas haciendo. Apunta también los fármacos que tomas, si sigues una dieta vegana y si fumas. Con esa hoja, el médico sabrá antes si pedir un análisis de vitamina B12 y glucosa, un electromiograma para valorar el nervio mediano o una exploración de la circulación sanguínea de las piernas.
Este texto es solo informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si el hormigueo persiste o tienes dudas sobre tu estado de salud, pide cita con tu médico.









