¿Por qué salen sabañones cuando baja la temperatura? Porque el frío húmedo contrae de golpe los pequeños vasos sanguíneos de la piel. Al recalentarse, la sangre vuelve demasiado rápido y se filtra a los tejidos. El resultado es una inflamación local con picor, hinchazón y manchas rojizas o violáceas. Entender cómo responde la circulación periférica es la clave para evitarlos cada invierno.
¿Qué ocurre en la piel cuando aparecen los sabañones con el frío?
Los sabañones, también llamados perniosis o pernio, son una reacción inflamatoria de la piel ante temperaturas bajas que no llegan a congelar. Suelen aparecer con temperaturas algo por encima de cero y mucha humedad ambiental. Es un clima muy habitual en el norte peninsular y en zonas de interior durante el invierno. No es una congelación ni una infección. Es una respuesta exagerada de los capilares.
El problema no es solo la exposición, también cuenta el cambio brusco. Cuando unos pies helados se acercan a un radiador o se meten en agua caliente, los vasos se dilatan antes de recuperar su tono normal. Ese desajuste provoca el edema y el picor intenso típico. Las lesiones aparecen a las pocas horas y suelen desaparecer solas en una a tres semanas si no se repite el estímulo.
¿Por qué unas personas los sufren más que otras?
La predisposición varía mucho. Hay quien pasa el invierno sin una sola marca y quien estrena lesiones cada diciembre. Un metaanálisis publicado en noviembre de 2022 reunió los datos disponibles sobre la forma idiopática, la que no se asocia a otra enfermedad, y encontró un perfil bastante claro.
Según ese trabajo, los sabañones idiopáticos son más frecuentes en mujeres y se concentran en manos y dedos. Además, el tabaquismo y el contacto laboral repetido con agua aparecieron como factores asociados. Tiene lógica, porque la nicotina estrecha los vasos y la piel mojada pierde calor muy deprisa. Otros factores conocidos son el bajo peso corporal, la mala circulación de base y enfermedades como el lupus o el fenómeno de Raynaud.
Señales en los dedos de los pies y en las manos
Las zonas más expuestas son las acras, es decir, las partes del cuerpo más alejadas del corazón. Los síntomas más habituales son estos:
- Manchas rojas o moradas, a veces brillantes, en los dedos de los pies o de las manos.
- Picor y sensación de quemazón, que empeoran al entrar en un sitio caldeado.
- Hinchazón y dolor al ponerse el calzado.
- En casos intensos, ampollas o pequeñas úlceras.
También pueden afectarse los talones, la nariz y las orejas. En los dedos de los pies, el roce de un zapato estrecho agrava el cuadro. En las manos influye mucho lavarse a menudo sin secarse bien. Si las lesiones se rascan, la piel puede abrirse e infectarse, algo que conviene vigilar.

La circulación periférica, el punto débil del invierno
La circulación de las extremidades depende de pequeñas arterias que se cierran con el frío para proteger la temperatura del tronco. Con el sedentarismo, el tabaco o un calzado que aprieta, el riego sanguíneo llega todavía más justo a la piel. Mover los pies, caminar a diario y no pasar horas sentado con las piernas cruzadas ayuda a mantener el flujo. En el portal Tua Saúde hay contenidos relacionados sobre la mala circulación y sus síntomas más frecuentes.
¿Cómo prevenir los sabañones este invierno?
La prevención es la base de todo. Una revisión de 2021 sobre el tratamiento indicó que evitar el frío es el pilar del manejo y dejó los fármacos para los casos graves o que no mejoran. Estas medidas sencillas funcionan:
- Abrigar manos y pies con guantes y calcetines de lana o tejido térmico, sin que aprieten.
- Mantenerlos secos y cambiar los calcetines si se mojan.
- Calentar la piel poco a poco, nunca pegada a la estufa ni con agua muy caliente.
- Hidratar con crema después de la ducha.
- Dejar de fumar o reducir el consumo.
Cuando ya han salido, el tratamiento suele consistir en evitar el calor directo, no rascarse y aplicar las cremas que indique el médico. En casos persistentes, el especialista puede valorar vasodilatadores como el nifedipino, siempre con receta.
Cuándo pedir cita con el médico
Conviene consultar si las lesiones no mejoran en tres semanas, aparecen fuera del invierno, se ulceran o vienen con dolor en las articulaciones, porque pueden indicar una enfermedad de base. Para empezar desde hoy, revisa tu calzado de invierno. Si los dedos de los pies no se mueven con holgura dentro del zapato, cámbialo por uno medio número mayor y póntelo con calcetines térmicos secos antes de salir a la calle.
Este contenido es solo orientativo y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario, ni su diagnóstico ni su seguimiento. Si tienes lesiones que no ceden o dudas sobre tu caso, pide cita con tu médico.









