El estreñimiento es una de las molestias digestivas más frecuentes a partir de los 40 años, y muchas personas terminan recurriendo a los laxantes de farmacia casi por costumbre. Sin embargo, existe un alimento sencillo, barato y fácil de preparar en casa que puede ayudar a regular el intestino de forma natural: el puré de plátano verde, conocido también como biomasa de plátano verde.
Su secreto está en un componente que el plátano maduro casi ha perdido: el almidón resistente. Eso sí, para que funcione hay que prepararlo bien, consumirlo en la cantidad adecuada y respetar una regla que muchos pasan por alto.
Qué es la biomasa de plátano verde y por qué ayuda al intestino
La biomasa es simplemente la pulpa del plátano verde cocido y triturada hasta formar una crema de sabor neutro. Lo que la hace especial es su contenido en almidón resistente, un tipo de carbohidrato que, como indica su nombre, resiste la digestión en el intestino delgado y llega prácticamente intacto al intestino grueso.
Una vez allí, se comporta como una fibra prebiótica: sirve de alimento a las bacterias beneficiosas de la microbiota, que lo fermentan y producen compuestos que nutren la pared intestinal. Además, aumenta el volumen de las heces y ayuda a que tengan una consistencia más blanda, lo que facilita su paso y estimula los movimientos naturales del intestino.
A medida que el plátano madura, ese almidón se transforma en azúcares sencillos. Por eso el plátano maduro no tiene el mismo efecto y, en algunas personas, incluso puede favorecer el estreñimiento. La cocción también reduce parte del almidón resistente, pero la biomasa conserva una cantidad suficiente para ejercer su acción.

Lo que dice la ciencia sobre el plátano verde y el estreñimiento
Uno de los estudios más citados sobre este alimento fue realizado por investigadores de la Universidad Estatal Paulista (Unesp), en Brasil, y publicado en 2019 en la revista Jornal de Pediatria. El trabajo está disponible en PubMed.
El ensayo incluyó a 80 niños y adolescentes con estreñimiento funcional, divididos en cinco grupos: uno que solo consumió biomasa de plátano verde, dos que la combinaron con distintos laxantes y dos que tomaron únicamente esos laxantes. En el grupo que consumió solo biomasa, se redujo de forma significativa la proporción de participantes con heces duras, esfuerzo al evacuar, dolor al defecar y dolor abdominal.
El hallazgo más llamativo apareció al combinarla con medicación: el 87% de quienes la tomaron junto con picosulfato de sodio y el 63% de quienes la asociaron al polietilenglicol pudieron reducir la dosis de laxante. La biomasa fue bien tolerada y no se registraron efectos adversos.
Conviene conocer sus límites. Los participantes eran menores de edad, cada grupo tenía entre 15 y 17 personas y los propios autores la definieron como una terapia complementaria. Es decir, la evidencia respalda su uso como apoyo, pero no como sustituto automático de un tratamiento indicado por el médico.
Cómo preparar el puré paso a paso
Para favorecer el tránsito intestinal, lo ideal es preparar la versión neutra, solo con la pulpa cocida y agua, sin nata, queso ni otras grasas.
- Lavar bien seis plátanos muy verdes, con cáscara, y retirar solo las puntas.
- Colocarlos enteros en una olla a presión y cubrirlos con agua hirviendo.
- Tapar la olla y, cuando alcance la presión, contar siete minutos y apagar el fuego.
- Dejar que la presión salga sola. Abrir la olla y pelar los plátanos todavía calientes, con cuidado para no quemarse.
- Pasar la pulpa de inmediato a la licuadora o procesadora y triturarla con un poco de agua tibia hasta obtener una crema lisa y homogénea.
Es importante triturar la pulpa mientras está caliente, ya que al enfriarse se vuelve pegajosa y difícil de procesar.
Cómo consumirlo y conservarlo en el día a día
Como su sabor es neutro, el puré no altera el gusto de las comidas y se adapta a recetas dulces y saladas. Estas son las pautas básicas:
- Cantidad: entre una y dos cucharadas soperas al día.
- Cómo usarlo: mezclado con frijoles o legumbres, sopas, salsas, jugos o batidos con frutas ricas en agua, como la papaya o el kiwi.
- Conservación: hasta cinco días en un recipiente cerrado en la nevera, o hasta tres meses congelado en cubiteras, descongelando solo los cubos del día.
Quien no tiene costumbre de comer mucha fibra debe empezar poco a poco, con una cucharadita en los primeros días, e ir aumentando la cantidad de forma gradual. Así el intestino se adapta sin provocar gases ni hinchazón. Para conocer otros usos y su composición nutricional, vale la pena revisar los beneficios de la biomasa de plátano verde y cómo elaborarla.
La regla de oro y quién debe tener precaución
La condición indispensable para que el puré funcione es beber suficiente agua a lo largo del día. La fibra necesita líquido para ablandar las heces. Si se consume mucha biomasa con poca hidratación, el efecto puede ser el contrario y el intestino puede quedar todavía más estreñido.
Además, quien toma laxantes por indicación médica no debe suspenderlos por su cuenta. Lo recomendable es incorporar la biomasa y comentar con el médico la posibilidad de ajustar la dosis de forma progresiva. Las personas con enfermedad renal también deben consultar antes, ya que el plátano aporta una cantidad importante de potasio.
Por último, el estreñimiento que aparece de forma repentina después de los 50 años, que se acompaña de sangre en las heces, pérdida de peso sin explicación, dolor intenso o alternancia con diarrea requiere una valoración médica. Ningún remedio casero debe retrasar el diagnóstico.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un médico ni de un nutricionista. Ante estreñimiento persistente, enfermedades crónicas o uso habitual de medicamentos, consulte a un profesional de la salud antes de modificar su tratamiento o su alimentación.









