La vitamina C es un nutriente esencial relacionado con la formación de colágeno, la función inmunitaria y la protección de las células frente al estrés oxidativo. Aunque muchas personas se preguntan si conviene tomarla por la mañana o antes de dormir, el momento del día no parece determinar por sí solo sus beneficios.
¿Qué ocurre cuando tomamos vitamina C?
La vitamina C es hidrosoluble, por lo que el organismo no la almacena en grandes cantidades. Parte de la cantidad ingerida se absorbe en el intestino y el exceso puede eliminarse a través de la orina. La absorción también depende de la dosis, ya que cantidades muy elevadas se aprovechan proporcionalmente menos.
Por eso, tomar vitamina C en un horario concreto no garantiza una mayor eficacia. La regularidad de la ingesta y una cantidad adecuada tienen más importancia que elegir entre la mañana y la noche. Además, dividir dosis elevadas puede favorecer el aprovechamiento del nutriente y reducir algunas molestias digestivas.

¿Qué dice la investigación sobre su absorción?
Una investigación publicada en European Journal of Nutrition en 2024 comparó la absorción de vitamina C convencional con una formulación liposomal. El trabajo observó diferencias en la concentración alcanzada en sangre y en las células sanguíneas, lo que muestra que la formulación puede influir en la disponibilidad del nutriente.
El estudio encontró una mayor exposición a la vitamina C con la formulación liposomal frente a la convencional, pero no demostró que tomarla por la mañana fuera mejor que hacerlo por la noche. Estos resultados sobre la absorción de vitamina C en sangre y leucocitos se refieren a la forma del suplemento, no a una ventaja de un horario específico.
¿Conviene tomarla con alimentos o con el estómago vacío?
La vitamina C puede tomarse con o sin alimentos. Sin embargo, algunas personas experimentan acidez, náuseas o molestias abdominales cuando utilizan suplementos en ayunas. En esos casos, ingerirla junto con una comida puede resultar más cómodo y facilitar la tolerancia.
También puede ser útil combinar alimentos ricos en vitamina C con fuentes vegetales de hierro. Frutas como naranja, kiwi, fresa y guayaba, además de verduras como el pimiento, aportan este nutriente. La vitamina C favorece la absorción del hierro no hemo, presente principalmente en alimentos de origen vegetal.

¿Quién debe prestar más atención a la cantidad?
Antes de aumentar la dosis de un suplemento, conviene valorar la alimentación y las necesidades individuales. Entre las principales fuentes alimentarias se encuentran:
- cítricos como naranja, mandarina y pomelo;
- kiwi, fresa y otras frutas;
- pimiento rojo y verde;
- brócoli y otras verduras;
- tomate y algunos vegetales de hoja verde.
Una alimentación variada suele proporcionar vitamina C sin necesidad de recurrir a dosis elevadas. Las cantidades excesivas pueden provocar diarrea y molestias gastrointestinales, por lo que más cantidad no significa necesariamente más beneficio. Para conocer las recomendaciones según edad y situación personal, también puede ser útil revisar las funciones y fuentes de vitamina C.
¿Por la mañana o por la noche?
No existe una evidencia sólida que establezca que la vitamina C sea más beneficiosa por la mañana o por la noche. Si se tolera bien, puede tomarse en el momento del día que resulte más fácil mantener de forma constante. Cuando provoca molestias digestivas, acompañarla de comida puede ser una alternativa sencilla.
La prioridad es cubrir las necesidades mediante la alimentación y utilizar suplementos solo cuando estén indicados. El horario tiene menos importancia que la cantidad adecuada, la tolerancia y el contexto individual. En caso de utilizar dosis altas o tener alguna enfermedad o tratamiento, es recomendable consultar con un profesional sanitario antes de modificar la suplementación.
Este contenido es exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación médica. Ante dudas sobre suplementos, dosis o necesidades específicas, consulta con un profesional sanitario.









