Pasar horas mirando el teléfono, trabajar con el portátil o leer en el sofá puede mantener la columna cervical en una posición incómoda durante demasiado tiempo. El cuello, los hombros y la parte superior de la espalda reciben una carga sostenida que puede favorecer dolor, rigidez y cansancio muscular. En algunas personas, estas molestias también pueden acompañarse de cefalea tensional.
¿Qué ocurre con el cuello cuando miramos el móvil?
Al utilizar un teléfono con la cabeza inclinada hacia delante, los músculos cervicales permanecen activos para sostener la cabeza y estabilizarla. Cuanto más tiempo se mantiene esa posición, mayor puede ser la sensación de tensión muscular. Sin embargo, el término “cuello de texto” no describe por sí mismo una lesión concreta ni significa que las vértebras estén siendo dañadas.
Una revisión publicada en Postgraduate Medical Journal en 2025 analizó siete estudios con 10.715 participantes y encontró que las personas con uso excesivo del teléfono inteligente presentaban un riesgo significativamente mayor de dolor cervical. La asociación no demuestra que el teléfono sea la causa directa en cada caso, pero sí señala una relación relevante entre el uso excesivo y las molestias. La asociación entre el uso excesivo del móvil y el dolor cervical fue el principal hallazgo de esta investigación.

¿El “cuello de texto” puede comprimir los nervios?
Una postura mantenida puede aumentar la tensión de músculos y articulaciones del cuello, pero no significa automáticamente que exista compresión de los nervios cervicales. La irritación o compresión de una raíz nerviosa suele estar relacionada con problemas concretos, como determinadas alteraciones de los discos intervertebrales o cambios degenerativos. Puede producir dolor que se extiende hacia el brazo, hormigueo, entumecimiento o debilidad.
La evidencia sobre la relación directa entre la postura al utilizar el móvil y el dolor cervical sigue siendo limitada. Una revisión publicada en Journal of Bodywork and Movement Therapies en 2025 aplicó criterios epidemiológicos de causalidad a 21 estudios y concluyó que no había evidencia suficiente para establecer una relación causal entre el llamado “text neck” y el dolor cervical. Por eso, conviene hablar de asociación y sobrecarga, no de daño inevitable de las vértebras.
¿Por qué el cuello tenso puede provocar dolor de cabeza?
La tensión muscular del cuello y de la parte superior de los hombros puede acompañarse de dolor en la cabeza. Las cefaleas tensionales suelen producir una sensación de presión o constricción y pueden afectar ambos lados de la cabeza. El estrés, la fatiga, el sueño insuficiente y permanecer mucho tiempo en una misma posición pueden contribuir a estas molestias.
El dolor de cabeza asociado a tensión cervical no significa necesariamente que exista un problema grave en la columna. Aun así, un dolor nuevo, intenso o diferente a lo habitual requiere atención. Una cefalea acompañada de debilidad, alteraciones del habla, pérdida de sensibilidad, fiebre, confusión o cambios importantes en la visión necesita una evaluación médica urgente.

¿Qué hábitos reducen la sobrecarga durante el uso de pantallas?
No existe una postura única que deba mantenerse durante horas. El objetivo es cambiar de posición con frecuencia, acercar la pantalla a una altura cómoda y evitar permanecer mucho tiempo con la cabeza inclinada. Trabajar con el portátil sobre una mesa, apoyar correctamente la espalda y mover periódicamente el cuello y los hombros puede reducir la carga sostenida.
También conviene incorporar movimiento durante la jornada. Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud aconsejan reducir el tiempo sedentario y realizar actividad física de forma regular. Algunas medidas prácticas son:
- Elevar el teléfono para evitar mantener la cabeza inclinada durante mucho tiempo.
- Hacer pausas frecuentes durante el trabajo con pantallas.
- Mover cuello y hombros suavemente durante la jornada.
- Alternar entre estar sentado, de pie y caminar cuando sea posible.
- Ajustar la pantalla del ordenador a una posición cómoda.
- Evitar leer durante largos periodos en posiciones que provoquen dolor.
¿Cuándo el dolor cervical necesita una evaluación médica?
Las molestias leves relacionadas con una jornada prolongada pueden mejorar al descansar y modificar los hábitos. Sin embargo, el dolor persistente, recurrente o progresivo merece valoración. También conviene consultar si aparecen hormigueo, pérdida de sensibilidad, debilidad en un brazo o dolor que se extiende desde el cuello hacia la extremidad. Puedes ampliar la información sobre las causas del dolor de cuello y sus principales señales de alerta.
El “cuello de texto” no debe interpretarse como una enfermedad específica ni como una prueba de que las vértebras estén dañadas. El problema más frecuente es mantener durante demasiado tiempo una misma posición y acumular tensión en los músculos y articulaciones. Alternar posturas, reducir el sedentarismo, hacer pausas y mantener actividad física regular puede disminuir la carga diaria sobre la región cervical.
La columna cervical necesita movimiento y cambios de posición durante la jornada. Mirar el móvil durante horas con la cabeza inclinada puede relacionarse con mayor frecuencia de dolor cervical, aunque la evidencia actual no permite afirmar que esta postura sea por sí sola la causa del problema. Cuando aparecen síntomas neurológicos, dolor persistente o cefaleas diferentes a las habituales, es importante buscar una evaluación profesional.
Este contenido tiene finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica. Ante dolor cervical persistente, debilidad, pérdida de sensibilidad, alteraciones neurológicas o una cefalea intensa y repentina, se recomienda buscar atención sanitaria.









