Girarse en la cama y notar que la habitación da vueltas durante unos segundos es una experiencia desconcertante. Ese vértigo breve e intenso rara vez se debe a haberse levantado rápido. En la mayoría de los casos, el origen está en el oído interno, donde unos pequeños cristales se han desplazado de su sitio y confunden al sistema del equilibrio. Reconocer el patrón es el primer paso para tratarlo bien. Con unas pautas sencillas, la mayoría de los casos se controlan sin necesidad de medicamentos.
¿Por qué gira todo al girarse en la cama?

El oído interno contiene unos cristales de calcio, los otolitos, que normalmente descansan sobre una zona sensible llamada utrículo. Cuando se sueltan y caen dentro de los canales semicirculares, cada movimiento de la cabeza los desplaza y envía al cerebro una señal falsa de giro. Por eso el mareo aparece justo al tumbarse, al girarse o al mirar hacia arriba. La crisis es intensa pero corta, y suele repetirse cada vez que se adopta la misma postura.
Este cuadro se conoce como vértigo posicional paroxístico benigno, o VPPB. Los episodios duran pocos segundos, suelen acompañarse de náuseas y desaparecen si la cabeza queda quieta. No hay dolor de oído ni pérdida de audición, lo que ayuda a diferenciarlo de otros tipos de mareos. El VPPB es más frecuente a partir de los 50 años y en personas que han sufrido golpes en la cabeza, aunque muchas veces aparece sin causa aparente.
¿Sirve de algo una maniobra para recolocar esos cristales?
Sí, y es el tratamiento de referencia. Según una revisión de la Cochrane Database of Systematic Reviews publicada en 2014, la maniobra de Epley consigue resolver el vértigo de forma segura y eficaz al devolver los cristales a su lugar. La revisión reunió varios ensayos y encontró beneficios claros frente a no hacer nada o frente a maniobras simuladas.
El efecto suele notarse en pocas sesiones, aunque el problema puede volver con el tiempo. Por eso conviene aprender a reconocer los síntomas y saber cuándo repetir la maniobra o pedir ayuda profesional.
Aun así, la maniobra no sirve para todos los mareos. Solo funciona cuando el origen está en esos cristales desplazados, así que un diagnóstico correcto es clave antes de intentar repetirla en casa.
¿En qué consiste la maniobra de Epley?

La maniobra de Epley es una secuencia de cambios de posición de la cabeza y el tronco que guía a los cristales de vuelta al utrículo. Debe realizarla un profesional la primera vez, y consta de pasos ordenados.
- Sentado, se gira la cabeza 45 grados hacia el oído afectado.
- Se tumba a la persona boca arriba con la cabeza ligeramente colgando.
- Se gira la cabeza hacia el lado contrario, sin levantarla.
- Se completa el giro del cuerpo hasta mirar hacia el suelo.
- Se vuelve a sentar despacio, manteniendo la barbilla algo baja.
Durante la maniobra es normal sentir un mareo pasajero mientras los cristales se recolocan. Cada posición se mantiene alrededor de treinta segundos, hasta que la sensación de giro cede. Después conviene no tumbarse de golpe en las horas siguientes y dar tiempo a que el oído interno se estabilice.
¿Cómo distinguir el VPPB de una laberintitis?
Aunque ambos afectan al oído interno, no son lo mismo. La diferencia está en la duración y en los síntomas que acompañan al mareo. Prestar atención a cómo empieza suele bastar para sospechar cuál de los dos es.
- El VPPB dura unos segundos y se dispara con cambios de postura.
- La laberintitis provoca un vértigo continuo de horas o días.
- La laberintitis suele cursar con sensación de oído tapado o pérdida de audición.
- La fiebre o un catarro reciente apuntan más a una inflamación.
- En reposo, sin mover la cabeza, el VPPB no suele dar síntomas.
Qué hacer si los episodios se repiten
Si el vértigo vuelve, conviene moverse con calma al cambiar de postura y evitar giros bruscos de la cabeza al acostarse. Incorporarse por etapas, primero de lado y luego sentado, reduce la intensidad de la crisis. También ayuda no leer ni mirar la pantalla del móvil justo al tumbarse, cuando el equilibrio aún se está estabilizando.
Cuando los episodios son frecuentes, se acompañan de presión en la cabeza, dolor o problemas de audición, es momento de acudir al médico para revisar el oído interno y descartar otras causas. Un especialista puede confirmar el diagnóstico con una prueba de posición y repetir la maniobra si hace falta.
Esta información tiene carácter divulgativo y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario. Ante un vértigo intenso, repetido o con otros síntomas, consulta con tu médico para un diagnóstico correcto.









