Ver los tobillos hinchados por la mañana se suele explicar por haber bebido mucha agua la noche anterior. La realidad es más matizada. En muchos casos, la clave está en los riñones, encargados de eliminar el exceso de sodio y de líquido. Cuando retienen sal durante la noche, el agua se queda en los tejidos y la hinchazón aparece al levantarse, sobre todo alrededor de los tobillos y los pies.
¿Por qué se hinchan los tobillos justo al despertar?

Al estar tumbado durante horas, el líquido que de día se acumula en las piernas se redistribuye por el cuerpo. Si los riñones filtran y eliminan bien el sodio, ese exceso se orina por la mañana. Si retienen sal, el agua permanece en los tejidos y los tobillos amanecen hinchados.
Por eso el momento del día en que aparece la hinchazón dice mucho. Un edema presente ya al despertar sugiere un problema de manejo del líquido durante la noche, no solo el vaso de agua de antes de dormir. De hecho, un cuerpo sano suele eliminar el agua sobrante en pocas horas, así que un exceso puntual de bebida rara vez explica por sí solo unos tobillos hinchados cada mañana.
¿Qué dice la ciencia sobre el sodio y los riñones?
Reducir la sal de la dieta alivia la carga sobre el riñón y ayuda a controlar la retención de líquido. Una revisión sistemática con metanálisis publicada en BMJ Open en 2022 observó que una dieta baja en sal se asociaba a una reducción del 28% en los eventos renales en personas con enfermedad del riñón.
El mensaje práctico es claro. Vigilar el sodio no es un detalle menor, sino una medida que descarga el trabajo del riñón y repercute en cuánto líquido queda retenido en el cuerpo.
¿Qué indica el edema matinal frente al vespertino?
El momento en que se hincha ayuda a orientar la causa. Conviene observar el patrón durante varios días antes de sacar conclusiones.
- Hinchazón al despertar: apunta a retención de sodio y líquido durante la noche.
- Hinchazón que aumenta por la tarde: suele relacionarse con estar muchas horas de pie o sentado.
- Edema en ambos tobillos: orienta a una causa general del organismo.
- Hinchazón en una sola pierna con dolor o calor: requiere atención médica rápida.
Si a la hinchazón se suman molestias en la zona lumbar o cambios en la orina, esta guía sobre los síntomas de riñones inflamados ayuda a interpretar las señales.
¿Cómo se hace el test del dedo en casa?
Es una prueba sencilla para valorar si la hinchazón deja marca. Presiona con el dedo sobre el hueso del tobillo durante unos segundos y observa qué ocurre al retirarlo.
- Si queda un hoyito que tarda en desaparecer, hay líquido acumulado en el tejido.
- Si la piel vuelve enseguida a su sitio, la hinchazón es leve o de otro tipo.
- Repite en los dos tobillos para comparar.
- Anota si el hoyito es más profundo unos días que otros.
Esta observación no da un diagnóstico, pero ayuda a describir la hinchazón con detalle cuando acudas al profesional, que podrá relacionarla con la tensión arterial y con la función del riñón.
¿Dónde se esconde el sodio de la dieta?

Buena parte de la sal que tomamos no viene del salero, sino de alimentos procesados que ni siquiera saben salados. Reducir estas fuentes suele bajar la retención de líquido en pocos días.
- Embutidos, jamón y quesos curados.
- Pan, galletas saladas y aperitivos de bolsa.
- Conservas, encurtidos y caldos concentrados.
- Salsas comerciales, precocinados y comida rápida.
Beber agua a lo largo del día, mover las piernas y elegir productos frescos ayuda a que los riñones eliminen mejor el exceso. En algunos casos el médico valora el uso de diuréticos, que nunca deben tomarse por cuenta propia.
¿Qué otros hábitos ayudan a reducir la hinchazón?
Más allá de la sal, algunos gestos diarios favorecen que los riñones trabajen con holgura y que el líquido no se estanque en los tobillos. Moverse con regularidad activa la circulación de las piernas, que impulsa la sangre de vuelta hacia el corazón y facilita el filtrado renal.
Elevar las piernas un rato por la tarde, caminar cada pocas horas cuando se pasa mucho tiempo sentado y evitar la ropa muy ajustada en los tobillos ayudan a que el edema no se acumule. Un consumo suficiente de agua repartido durante el día también apoya la función renal, al contrario de lo que muchas personas suponen cuando ven los tobillos hinchados.
Esta información es orientativa y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario. Una hinchazón de tobillos que persiste, empeora o se acompaña de dificultad para respirar debe valorarse en consulta con las pruebas necesarias.









