Un pulsioxímetro de dedo cuesta poco y da una cifra en segundos, pero esa cifra depende bastante de cómo se haya tomado. En una persona sana, lo habitual es una saturación entre 95% y 100%. Una mano fría, un esmalte oscuro o un dedo en movimiento pueden hacer que el aparato marque de menos y generen una alarma innecesaria, o al revés.
¿Cómo funciona un pulsioxímetro?
El aparato emite luz roja e infrarroja a través del dedo y mide cuánta absorbe la sangre al otro lado. La hemoglobina cargada de oxígeno y la que no lo lleva absorben esas dos longitudes de onda de forma distinta, y de esa diferencia sale el porcentaje que aparece en pantalla.
Para hacer el cálculo necesita detectar el pulso, es decir, la variación de sangre que llega con cada latido. Si el flujo en la yema es escaso, el aparato pierde la señal o inventa un número poco fiable.
Lo que mostró un estudio con esmalte de uñas
Un equipo del Hospital Infantil de Boston aplicó a catorce voluntarios cinco colores de esmalte en distintas uñas y midió la saturación de forma aleatoria y ciega, comparando cada dedo pintado con el mismo dedo de la otra mano.
Según una investigación publicada en Anesthesia and Analgesia en 1988, los esmaltes azul, verde y negro redujeron de forma significativa la cifra registrada. Una revisión sistemática posterior publicada en la revista española Emergencias en 2015 matizó el hallazgo: la interferencia existe pero suele ser pequeña, así que rara vez cambia una decisión clínica. Ante la duda, lo sensato es retirar el esmalte o usar otro dedo.
¿Cuál es el paso a paso?
La medición correcta lleva un par de minutos, la mayoría de ellos de espera. Conviene no tener prisa, porque el primer número que aparece casi nunca es el definitivo.
- Calentar la mano frotándola o metiéndola bajo el brazo si está fría.
- Sentarse y descansar cinco minutos antes de medir.
- Retirar esmalte, uñas postizas y anillos apretados del dedo elegido.
- Colocar el aparato en el dedo índice o corazón, hasta el fondo y sin apretar de más.
- Apoyar la mano en el pecho o sobre la mesa, quieta y a la altura del corazón.
- Esperar entre 30 y 60 segundos a que la cifra se estabilice antes de anotarla.

¿Qué puede falsear la lectura?
Las manos frías son la causa más frecuente de lecturas erráticas, porque el frío cierra los vasos de la yema y el aparato se queda sin señal. El temblor y el movimiento producen el mismo efecto.
Otros factores que interfieren:
- Uñas de gel, acrílicas o muy largas, que impiden el contacto correcto.
- Luz ambiental intensa directa sobre el sensor.
- Batería baja o aparato sin marcado CE de calidad.
- Mala circulación periférica, hipotensión o anemia importante.
- Tono de piel más oscuro, que puede llevar a sobrestimar el valor real.
- Intoxicación por monóxido de carbono, en la que el aparato marca cifras falsamente normales.
¿Qué valores de saturación se consideran normales?
En adultos sanos, la referencia va del 95 al 100%. Entre el 91 y el 94% conviene repetir la medición con la técnica correcta y, si se confirma, consultar. Un valor por debajo del 90% mantenido requiere atención médica sin demora.
Hay excepciones importantes. Las personas con EPOC avanzada u otras enfermedades respiratorias crónicas suelen tener objetivos más bajos, fijados por su neumólogo, y en su caso la cifra habitual propia vale más que la tabla general. Y si aparece sensación de ahogo, merece la pena conocer las causas de la dificultad para respirar, porque no todas cursan con la saturación baja.
¿Cuándo hay que consultar?
El número nunca sustituye a los síntomas. Falta de aire en reposo o con esfuerzos mínimos, respiración muy acelerada, dolor en el pecho, confusión o somnolencia inusual son motivo de atención urgente aunque el oxímetro marque bien. Lo mismo ocurre con los labios o uñas azulados, un signo que no admite espera.
Al revés también conviene tener cabeza: una lectura baja aislada en una persona que se encuentra perfectamente y tiene las manos heladas suele ser un problema de técnica. Repite con la mano caliente, en otro dedo y tras un minuto de reposo. Si el valor bajo se confirma o se acompaña de fiebre, tos persistente o cansancio marcado, llama a tu centro de salud. En caso de dificultad respiratoria intensa, el teléfono es el 112.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante saturaciones bajas o falta de aire, busca atención médica.









