Te levantas con la garganta rasposa y la nariz taponada, y antes de avisar en el trabajo te surge la duda: ¿es gripe o un simple resfriado común? Los dos los causan virus respiratorios y los dos dan tos y malestar. Aun así, la forma en que empiezan, la fiebre y el grado de cansancio suelen indicar bastante bien cuál de las dos infecciones tienes.
Dos infecciones respiratorias con virus distintos detrás
La gripe la provoca el virus influenza, sobre todo los tipos A y B. En España circula con más fuerza entre diciembre y febrero. Al resfriado común lo causan muchos virus diferentes: rinovirus, coronavirus estacionales y adenovirus, entre otros. Por eso la gripe afecta a todo el organismo, mientras que el catarro casi siempre se queda en la nariz y la garganta. También por eso hay una vacuna antigripal cada temporada y ninguna contra el resfriado.
La fiebre marca la diferencia más clara entre ambos cuadros
Una revisión sistemática publicada en 2021 reunió 9 estudios con cerca de 5.400 pacientes. Su objetivo era comparar con qué frecuencia aparecía cada síntoma. El dato más revelador fue la temperatura: los investigadores observaron una fiebre mucho más frecuente en la gripe, presente en el 68% de los casos, frente al 40% de los resfriados.
La tos sirvió mucho menos para diferenciarlas. Apareció en el 93% de los pacientes con gripe y en el 80% de los que tenían un resfriado. Por eso conviene fijarse en la fiebre y en su intensidad. En la gripe suele superar los 38 °C de forma repentina. En un catarro lo normal es que no haya fiebre o que no pase de febrícula.

El inicio y la duración de los síntomas también cambian
El ritmo de la infección da pistas casi tan útiles como el termómetro. Estas son las diferencias más habituales entre los dos cuadros:
- Gripe: comienzo brusco, en pocas horas, con escalofríos, dolor muscular intenso y un agotamiento que obliga a guardar cama.
- Resfriado común: aparición gradual a lo largo de uno o dos días, que suele empezar con picor de garganta y estornudos.
- Duración de la gripe: la fiebre suele ceder en 3 a 5 días, pero la fatiga y la tos pueden alargarse hasta dos semanas.
- Duración del resfriado: los síntomas mejoran en unos 7 a 10 días y rara vez dejan cansancio prolongado.
Quien ha pasado una gripe de verdad suele recordar el momento exacto en que empezó a encontrarse mal. Esa sensación de golpe es muy poco habitual en un catarro. Si quieres repasar los tipos de influenza y los fármacos que alivian el malestar, aquí tienes una guía sobre cómo se trata la gripe.
¿Qué señales apuntan más a un catarro?
En el resfriado común, casi todo pasa en la nariz. Lo típico es la congestión nasal, con mucosidad clara al principio y más espesa después, junto con estornudos seguidos y un dolor de garganta leve. La persona suele seguir con su rutina, con pañuelos en el bolsillo y algo de cansancio, pero sin dolor muscular fuerte ni escalofríos. Si la temperatura sube, rara vez pasa de 38 °C y baja en uno o dos días.

¿Cuándo hay que pedir cita en el centro de salud?
Estas pistas orientan, pero no son infalibles. Un análisis complementario de una cohorte del Reino Unido durante el invierno de 2022 a 2023 vio que los perfiles de síntomas variaban poco entre gripe, COVID-19 y VRS. Solo una prueba confirma qué virus hay detrás. Por eso lo más importante es reconocer las señales de alarma:
- Fiebre alta durante más de 3 días o que vuelve después de haber mejorado.
- Dificultad para respirar, dolor en el pecho o labios con un tono azulado.
- Confusión, somnolencia excesiva o mareo intenso al ponerse de pie.
- Empeoramiento en bebés, mayores de 65 años, embarazadas o personas con asma, diabetes o enfermedades del corazón.
Estos grupos tienen más riesgo de complicaciones como la neumonía o la descompensación de una enfermedad crónica. En su caso, el médico de atención primaria puede valorar un antiviral en las primeras 48 horas, que es cuando mejor funciona. Los antibióticos no actúan contra los virus y no acortan una gripe ni un resfriado.
Un registro sencillo ayuda a vigilar la evolución
Desde hoy puedes apuntar en el móvil la temperatura dos veces al día, la hora en que empezaron los síntomas y si te duelen los músculos. Con esas tres anotaciones verás si tu cuadro se parece más a una gripe o a un resfriado común. Además, tendrás datos concretos si necesitas llamar al centro de salud. Mientras tanto, bebe líquidos, descansa y lávate las manos a menudo para no contagiar a tu familia. Si perteneces a un grupo de riesgo, pide ya cita para la vacuna antigripal de esta campaña.
Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas síntomas o tienes dudas sobre tu estado de salud, busca atención médica.








