El regaliz se usa en infusiones, caramelos, extractos y productos herbales por su sabor y por ciertos compuestos bioactivos. El problema aparece cuando se toma con frecuencia y en cantidades altas, porque la glicirricina puede alterar el equilibrio de sodio y potasio, favorecer la retención de líquidos y elevar la presión arterial.
¿Para qué sirve el regaliz?
El regaliz se ha utilizado para aliviar molestias digestivas leves, suavizar la garganta y formar parte de preparados tradicionales. Su raíz contiene compuestos con actividad biológica, entre ellos flavonoides y glicirricina, pero eso no significa que sea inocuo por el simple hecho de proceder de una planta.
Regaliz también aparece en golosinas, jarabes, cápsulas y mezclas de hierbas. Esa variedad complica calcular la dosis real de glicirricina, que es justo el componente más relacionado con cambios en la tensión, hinchazón y descenso del potasio en personas sensibles.
¿Qué dice la investigación sobre la presión arterial?
La relación entre regaliz y tensión alta no es una sospecha aislada. Una investigación publicada en 2024, que reunió 8 ensayos con 541 participantes, observó un aumento significativo de la presión arterial con ácido glicirricínico. En cambio, las intervenciones centradas en flavonoides de regaliz no mostraron el mismo efecto.
Ese hallazgo encaja con lo que se ve en la práctica. La glicirricina puede favorecer la retención de sodio, reducir la eliminación de agua y alterar hormonas que regulan el volumen circulante. El resultado puede ser una subida de la presión arterial, incluso en personas que no habían notado síntomas previos.

¿Por qué la glicirricina baja el potasio?
La glicirricina interfiere en mecanismos hormonales que participan en el balance mineral. En la práctica, el organismo retiene más sodio y agua, y elimina más potasio por la orina. Ese desequilibrio favorece la hinchazón, los calambres, la debilidad y, en algunos casos, alteraciones del ritmo cardiaco.
Si quieres revisar los efectos del regaliz con más detalle, conviene fijarse no solo en la planta, sino también en el extracto, la concentración y el tiempo de consumo. No es lo mismo tomar una infusión ocasional que usar productos concentrados varios días seguidos.
¿Qué señales pueden indicar exceso de regaliz?
Cuando la ingesta es alta o mantenida, algunas señales merecen atención, sobre todo si ya existe hipertensión o se toman diuréticos. Los síntomas no siempre aparecen de golpe.
- Dolor de cabeza o sensación de presión.
- Hinchazón en tobillos o manos.
- Debilidad muscular o cansancio poco habitual.
- Calambres, palpitaciones o mareo.
- Aumento de la tensión en controles domiciliarios.
Otra investigación de 2024 reforzó esta preocupación al observar que una exposición diaria relativamente baja durante dos semanas ya podía subir la presión arterial medida en casa y suprimir renina y aldosterona. Eso ayuda a entender por qué algunas personas reaccionan antes de lo esperado.
¿Quién debería limitarlo especialmente?
No todo el mundo responde igual, pero hay perfiles en los que la prudencia es mayor. Antes de consumir regaliz de forma habitual, conviene revisar medicación, antecedentes y formato del producto.
- Personas con presión arterial alta o difícil de controlar.
- Quienes tienen enfermedad renal, cardiaca o retención de líquidos.
- Personas que toman diuréticos, corticoides o laxantes frecuentes.
- Quienes ya presentan potasio bajo en análisis.
- Embarazadas y personas mayores, por su mayor vulnerabilidad.
Leer la etiqueta ayuda, pero no siempre resuelve la duda. Muchos productos no dejan clara la cantidad de glicirricina, y algunas golosinas o preparados herbales concentran más de lo que parece por ración.
¿Cómo tomar decisiones más seguras si te gusta el regaliz?
Si tienes tendencia a la hipertensión, edema o calambres, lo más sensato es evitar el consumo frecuente de regaliz concentrado. También conviene vigilar la dieta global, el sodio, la hidratación y los controles de tensión si ya existe riesgo cardiovascular. En este contexto, la cantidad y la regularidad importan tanto como el producto elegido.
Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas síntomas o tienes dudas sobre tu estado de salud, busca atención médica.








