El magnesio participa en cientos de reacciones del organismo. Interviene en la función muscular y nerviosa, la producción de energía, el metabolismo de la glucosa y el mantenimiento de los huesos. Se encuentra en semillas, frutos secos, legumbres, cereales integrales y verduras de hoja verde. Aunque una alimentación variada suele cubrir las necesidades, algunas enfermedades y determinados medicamentos pueden favorecer una carencia.
¿Qué funciones cumple el magnesio en el organismo?
El magnesio actúa como cofactor de numerosas enzimas y participa en procesos esenciales para las células. También ayuda a regular el movimiento de calcio y potasio a través de las membranas celulares, algo necesario para la transmisión de los impulsos nerviosos, la contracción muscular y el mantenimiento de un ritmo cardíaco normal.
Las necesidades dependen de la edad y el sexo. En adultos, las recomendaciones generales se sitúan aproximadamente entre 310 y 420 miligramos al día. El aporte puede lograrse mediante alimentos como almendras, semillas de calabaza, lentejas, garbanzos, avena, espinacas y otras verduras de hoja verde. La variedad de la dieta es más importante que concentrarse en un único alimento.

¿Qué ha encontrado la investigación sobre este mineral?
Una investigación publicada en BMC Medicine en 2016 reunió 40 estudios prospectivos con más de un millón de participantes para analizar la relación entre el consumo de magnesio y diferentes problemas de salud. El metaanálisis encontró asociaciones entre una mayor ingesta dietética y un menor riesgo de insuficiencia cardíaca, ictus, diabetes tipo 2 y mortalidad total. Los resultados detallados sobre el consumo de magnesio y el riesgo de enfermedades crónicas están disponibles en PubMed.
El resultado debe interpretarse con cautela porque se trata de estudios prospectivos de observación y no demuestra que aumentar el magnesio cause directamente esos beneficios. Además, el análisis no encontró una asociación significativa entre una mayor ingesta y el riesgo total de enfermedad cardiovascular o enfermedad coronaria. La calidad de la dieta completa y otros hábitos también pueden influir en los resultados.
¿Qué alimentos aportan más magnesio?
Los alimentos ricos en magnesio suelen aportar también fibra, proteínas y otros micronutrientes. Las semillas y los frutos secos destacan por su concentración, mientras que las legumbres, los cereales integrales y las verduras de hoja verde permiten incorporar el mineral de forma habitual. Una alimentación variada facilita alcanzar las cantidades recomendadas sin depender de suplementos.
- Semillas de calabaza, chía y sésamo.
- Almendras, anacardos, nueces y cacahuetes.
- Lentejas, garbanzos, judías y otras legumbres.
- Avena, arroz integral y otros cereales integrales.
- Espinacas, acelgas y otras verduras de hoja verde.
Para ampliar las opciones de la dieta, la información sobre los alimentos ricos en magnesio incluye semillas, frutos secos, legumbres, cereales integrales y verduras que pueden incorporarse a las comidas habituales.

¿Cuáles son las señales de una posible deficiencia?
La falta de magnesio puede aparecer cuando la ingesta es insuficiente, pero también cuando existe una alteración de la absorción intestinal o una pérdida excesiva del mineral. Las enfermedades gastrointestinales, el consumo elevado de alcohol y algunos tratamientos pueden aumentar el riesgo. Los síntomas dependen de la intensidad de la carencia y no son exclusivos de este problema.
Entre las manifestaciones posibles están la pérdida de apetito, náuseas, vómitos, cansancio, debilidad, temblores y espasmos musculares. En casos más importantes pueden aparecer alteraciones del ritmo cardíaco. Como estas señales también pueden tener otras causas, no es recomendable comenzar un suplemento solo por presentar calambres o fatiga.
¿Es necesario tomar suplementos de magnesio?
La suplementación puede ser útil cuando existe una deficiencia confirmada o una situación que dificulta mantener niveles adecuados. Sin embargo, tomar más cantidad no significa obtener más beneficios. Los suplementos pueden provocar diarrea, náuseas y molestias abdominales, especialmente con dosis elevadas, y las personas con enfermedad renal necesitan una valoración profesional antes de utilizarlos.
La alimentación debe ser la principal fuente de magnesio para la mayoría de las personas. Si existe sospecha de carencia, el profesional sanitario puede valorar los síntomas, los medicamentos, las enfermedades presentes y las pruebas necesarias antes de indicar una dosis. Este enfoque permite diferenciar una deficiencia real de molestias con otra causa y evita una suplementación innecesaria.
El magnesio es necesario para mantener la función de músculos, nervios, huesos y numerosos procesos metabólicos. Una alimentación variada suele ser suficiente para cubrir las necesidades, mientras que los suplementos tienen un papel más específico cuando existe una carencia o una indicación profesional.
Este contenido tiene finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica. Ante síntomas persistentes, enfermedades renales, uso habitual de medicamentos o sospecha de deficiencia, conviene consultar con un profesional sanitario.









