Pasar horas frente al ordenador, conducir durante períodos prolongados o mantener la misma posición a lo largo de la jornada tiene un coste real al final del día: rigidez en los hombros, dolor en el cuello y malestar en la espalda son las quejas más frecuentes de quienes trabajan en oficina o en teletrabajo. La buena noticia es que algunos movimientos sencillos pueden aliviar esa tensión muscular en pocos minutos, sin equipamiento y sin salir de casa. Cuando se incorporan como hábito, también ayudan a prevenir nuevas crisis.
Por qué aparecen estas dolencias al final del día de trabajo
Cuando se permanece mucho tiempo sentado o se repiten los mismos movimientos durante horas, determinados grupos musculares permanecen contraídos de forma prolongada. Esa contracción sostenida favorece la acumulación de tensión, reduce la flexibilidad y sobrecarga la columna vertebral. A eso se suman la postura inadecuada frente a la pantalla, las pocas pausas a lo largo del día y el estrés, que amplifica la percepción del dolor muscular de forma directa a través del sistema nervioso autónomo.
Los especialistas del equipo de TuaSaúde señalan que incorporar pequeños períodos de estiramiento y movilidad durante la rutina diaria ayuda a reducir la rigidez muscular y mejora la calidad de los movimientos. Una revisión publicada en el British Journal of Sports Medicine en 2022 confirmó que los programas de movilidad y estiramiento realizados de forma regular durante la jornada laboral reducen de forma significativa la prevalencia de dolor cervical y lumbar en personas con trabajo sedentario, con efectos que se consolidan en cuatro a seis semanas de práctica constante.

Los 5 ejercicios para hacer al final de la jornada
Estos movimientos pueden realizarse en el suelo, en una silla o en cualquier espacio mínimo del hogar. Un baño o ducha caliente antes de hacerlos puede potenciar el relajamiento muscular previo.
- 1. Gato y vaca para movilizar toda la columna: es uno de los ejercicios más completos para movilizar toda la columna vertebral desde el cuello hasta el sacro. En posición de cuadrupedia, con las manos bajo los hombros y las rodillas bajo las caderas, arquear lentamente la espalda hacia arriba llevando el mentón hacia el pecho y el ombligo hacia la columna. Después hacer el movimiento contrario, elevando el pecho y mirando suavemente hacia adelante con la espalda cóncava. Repetir entre 10 y 15 veces respirando lentamente durante toda la ejecución. Este movimiento mejora la movilidad de la columna y ayuda a reducir la tensión acumulada en la zona dorsal y lumbar.
- 2. Rodillas al pecho para la zona lumbar: especialmente eficaz para aliviar la presión acumulada en la parte baja de la espalda tras horas en posición sentada. Tumbado boca arriba, doblar las rodillas y abrazar una o las dos piernas contra el pecho. Mantener la posición entre 20 y 30 segundos sin retener la respiración. El movimiento produce un estiramiento suave de la musculatura lumbar y de los glúteos, y suele proporcionar sensación inmediata de alivio. Puede hacerse con una pierna cada vez para un estiramiento más localizado.
- 3. Rotación de cuello para la tensión cervical: la musculatura cervical es una de las primeras en acumular tensión tras horas frente a una pantalla. Sentado con la columna recta y los hombros relajados, girar lentamente la cabeza hacia un lado hasta el límite cómodo sin forzar. Permanecer entre 15 y 30 segundos en esa posición y volver al centro antes de repetir hacia el otro lado. Realizar tres repeticiones por cada lado. Este estiramiento mejora la movilidad del cuello y reduce la tensión de la musculatura rotadora cervical.
- 4. Inclinación lateral del cuello: trabaja específicamente la musculatura lateral del cuello, que suele cargarse en personas que sostienen el teléfono entre el hombro y la cabeza o que trabajan con el monitor descentrado respecto a su posición. Sentado o de pie, inclinar lentamente la cabeza hacia un hombro sin elevar el hombro en dirección a la oreja. Mantener entre 20 y 30 segundos y cambiar de lado. Puede ayudarse suavemente con la mano del mismo lado del estiramiento para profundizar el efecto, sin tirar bruscamente. Este ejercicio puede realizarse incluso durante pequeñas pausas en el trabajo.
- 5. Flexión de tronco sentado para las espalda: para quienes no pueden tumbarse en el suelo o quieren hacer una pausa breve sin moverse de la silla. Sentado en el borde de la silla con los pies apoyados en el suelo, inclinar lentamente el tronco hacia adelante dejando los brazos relajados en dirección al suelo o descansando sobre las piernas. Permanecer entre 15 y 20 segundos y volver despacio. Este movimiento relaja la musculatura paravertebral y puede repetirse varias veces a lo largo del expediente sin salir del puesto de trabajo.
Hábitos que reducen la probabilidad de que el dolor reaparezca
Los ejercicios descritos alivian el malestar acumulado, pero los hábitos posturales durante la jornada determinan si ese malestar se repetirá al día siguiente. Para entender mejor cuáles son las causas del dolor cervical crónico y qué estrategias de tratamiento conservador tienen mayor evidencia, conviene revisar también cuándo el dolor de cuello o espalda persistente requiere evaluación especializada más allá de los cambios posturales.
- Levantarse de la silla al menos una vez por hora para caminar unos minutos activa la musculatura lumbar y rompe el ciclo de contracción sostenida que produce el sedentarismo prolongado.
- Ajustar el monitor a la altura de los ojos, el teclado a la altura de los codos con los brazos relajados y la silla con soporte lumbar adecuado reduce significativamente la carga sobre la columna cervical y dorsal durante las horas de trabajo.
- Fortalecer la musculatura del core, la faja muscular profunda del abdomen y la espalda, es la intervención con mayor efecto a largo plazo sobre la prevención del dolor lumbar. Los músculos fuertes sostienen mejor la columna y absorben parte de la carga que de otra forma recae sobre los discos intervertebrales.
- Las pantallas laterales o el uso prolongado del teléfono con el cuello girado producen una sobrecarga asimétrica de la musculatura cervical que los estiramientos alivian pero no eliminan si el hábito continúa.

Cuándo el dolor requiere evaluación médica y no solo ejercicios
La mayoría de las dolencias producidas por tensión muscular acumulada mejoran con estiramientos, pausas activas y ajustes posturales en días o semanas. Hay situaciones en las que el dolor de espalda o cuello no puede manejarse solo con ejercicios domiciliarios y requiere evaluación profesional.
Consultar con el médico o un fisioterapeuta es el paso correcto cuando el dolor persiste más de una semana sin mejoría a pesar de los cambios realizados, cuando empeora de forma progresiva, cuando aparece después de una caída o traumatismo, o cuando se acompaña de hormigueo, entumecimiento, pérdida de fuerza en los brazos o las piernas, o dificultad para mover el cuello en alguna dirección. Esos síntomas pueden indicar compresión de una raíz nerviosa o una lesión estructural que requiere diagnóstico específico con imagen y un plan de tratamiento adaptado. El dolor de cuello y espalda que responde a estos cinco ejercicios es el que tiene origen muscular y postural. El que no mejora con ellos merece una evaluación que descarte causas que necesitan otro tipo de abordaje.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica ni el consejo de un fisioterapeuta. Ante dolor persistente, que empeora o que se acompaña de síntomas neurológicos, consulte con su médico para recibir el diagnóstico adecuado.









