El zumbido en los oídos, conocido médicamente como tinnitus o acúfenos, es la percepción de un sonido que no tiene fuente externa. Afecta a entre el 10% y el 15% de la población adulta de forma significativa, y en aproximadamente el 2% produce un deterioro grave de la calidad de vida que interfiere con el sueño, la concentración y el bienestar emocional. Lo que muchas personas desconocen es que el tinnitus no es una sola enfermedad ni produce siempre el mismo tipo de sonido. El tipo de zumbido, su ritmo, su localización y su relación con otras sensaciones son pistas diagnósticas que orientan hacia causas y tratamientos completamente distintos.
Por qué ocurre el tinnitus y qué estructuras están implicadas
El tinnitus no es simplemente un problema del oído. Es el resultado de una desregulación en el procesamiento de la señal auditiva que puede originarse en cualquier punto del camino que recorre el sonido desde el oído externo hasta la corteza auditiva del cerebro. Cuando las células ciliadas de la cóclea se dañan, el cerebro recibe menos señal auditiva de lo habitual desde esa frecuencia. Para compensar esa ausencia, las neuronas auditivas aumentan su actividad espontánea, generando señales que el cerebro interpreta como sonido aunque no haya ninguna fuente real. Ese mecanismo de compensación neuronal es la base del tinnitus coclear más frecuente, pero no el único.
Una revisión publicada en la revista Lancet en 2023 sobre la fisiopatología y el tratamiento del tinnitus crónico confirmó que el tinnitus tiene su origen primario en el sistema nervioso central en la mayoría de los casos de tinnitus crónico, no en el oído periférico, lo que explica por qué los tratamientos dirigidos exclusivamente al oído producen resultados limitados y por qué las terapias cognitivas y de habituación tienen mayor eficacia a largo plazo.

El silbido continuo de tono agudo: el tinnitus coclear más frecuente
El silbido agudo, continuo y de tono fijo es el tipo de tinnitus más común. Se percibe como un pitido persistente, similar al que queda tras una exposición a ruido intenso, y suele localizarse en uno o ambos oídos sin seguir ningún ritmo externo. Es el tipo más directamente relacionado con el daño de las células ciliadas de la cóclea.
- Causas más frecuentes: exposición crónica al ruido laboral o recreativo, presbiacusia o pérdida auditiva asociada al envejecimiento, trauma acústico agudo por exposición a explosiones o música muy alta, ototoxicidad por medicamentos como los aminoglucósidos, el cisplatino, la aspirina a dosis altas o los diuréticos de asa, y enfermedad de Ménière en su fase inicial.
- Evaluación: audiometría tonal para detectar la pérdida auditiva asociada, timpanometría para descartar patología del oído medio y, en casos seleccionados, resonancia magnética para excluir neurinoma del acústico.
- Tratamiento: no existe ningún fármaco aprobado específicamente para el tinnitus coclear. Las intervenciones con mayor evidencia son la terapia de reentrenamiento del tinnitus o TRT, que combina orientación terapéutica con generadores de sonido para favorecer la habituación neuronal, la terapia cognitivo-conductual para reducir la angustia asociada, y los audífonos cuando hay pérdida auditiva concomitante, que al amplificar el sonido externo reducen la prominencia del tinnitus.
El zumbido pulsátil sincrónico con el latido cardíaco: señal de alerta vascular
El tinnitus pulsátil es el tipo que requiere una evaluación más urgente porque en una proporción significativa de casos tiene una causa vascular o estructural identificable y tratable. Se percibe como un latido, un pulso o un golpeteo rítmico que sigue el ritmo del corazón y que puede acelerarse con el ejercicio o los cambios de posición. Para entender mejor qué son los acúfenos, cómo se evalúan y qué opciones terapéuticas existen, conviene revisar también los criterios que determinan cuándo el tinnitus requiere resonancia magnética con angiografía.
- Causas más frecuentes: hipertensión arterial mal controlada, estenosis de la arteria carótida o yugular interna que produce turbulencia en el flujo sanguíneo adyacente al oído, fístula arteriovenosa dural, paraganglioma yugular, hipertensión intracraneal idiopática en personas con obesidad, anemia severa que aumenta la velocidad del flujo sanguíneo, y hipertiroidismo.
- Evaluación: medición de la presión arterial, analítica con hemograma y función tiroidea, ecografía Doppler de vasos del cuello, y resonancia magnética con angiografía cuando se sospecha causa vascular intracraneal. Un dato relevante es que el tinnitus pulsátil objetivo, que puede escucharse con un estetoscopio colocado sobre el oído o el cuello del paciente, siempre tiene una causa vascular tratable.
- Tratamiento: dirigido a la causa subyacente. El control de la hipertensión arterial puede resolver el tinnitus en pocos días cuando esa es la causa. La estenosis carotídea puede tratarse mediante endarterectomía o stent. Las fístulas arteriovenosas se tratan mediante embolización. El paraganglioma requiere cirugía o radioterapia.
El chiado o chasquido intermitente: origen muscular o de la trompa de Eustaquio
El tinnitus de tipo chasquido, chiado o click intermitente que no sigue el ritmo cardíaco es el tipo menos frecuente pero también el más específico en cuanto a diagnóstico. Se percibe como un sonido discreto y repetitivo que ocurre en ráfagas y que a veces puede escucharse también desde el exterior.
- Mioclonía del músculo del estribo o del tensor del tímpano: contracciones involuntarias de los músculos del oído medio que producen un chasquido rítmico, similar a un clic, que puede escucharse con un micrófono colocado en el canal auditivo. Se asocia al estrés, la fatiga y algunas condiciones neurológicas.
- Trompa de Eustaquio patulosa: la trompa de Eustaquio, que conecta el oído medio con la nasofaringe, queda permanentemente abierta en lugar de abrirse solo al tragar o bostezar. Produce una sensación de autofonia, escuchar la propia respiración y la propia voz amplificadas, junto a un sonido de soplido o chiado sincrónico con la respiración. Frecuente en personas que han perdido peso rápidamente.
- Tratamiento: la mioclonía del músculo del estribo puede responder a la toxina botulínica aplicada en el músculo o a la sección del tendón en casos refractarios. La trompa patulosa se trata con hidratación, solución salina nasal y, en casos graves, con inyecciones de grasa o cartílago para estrechamiento quirúrgico del orificio.

El zumbido grave y de baja frecuencia: tinnitus de oído medio
Un zumbido de tono grave, similar al de un motor diésel o al de una tubería, sugiere patología del oído medio o de la membrana timpánica. Es menos frecuente que el silbido agudo pero tiene causas bien definidas.
- Otosclerosis: enfermedad hereditaria en la que el hueso que rodea el estribo se remodela de forma anormal, fijándolo y reduciendo la transmisión del sonido. Produce pérdida auditiva conductiva y tinnitus de tono grave.
- Otitis media crónica con colesteatoma: el colesteatoma es un crecimiento de tejido epitelial en el oído medio que puede erosionar los huesecillos y producir tinnitus de características variables.
- Disfunción de la articulación temporomandibular: la ATM está anatómicamente muy próxima al oído y su disfunción puede producir zumbidos, chasquidos y sensación de plenitud ótica que empeoran con los movimientos de la mandíbula.
Tratamientos generales y abordaje cuando la causa no es identificable
Cuando el tinnitus es crónico y no tiene una causa tratable identificada, el objetivo del tratamiento no es eliminar el sonido, que en muchos casos es neurológicamente irreversible, sino reducir el impacto que produce sobre la calidad de vida mediante la habituación neuronal y el manejo de la angustia asociada.
- Terapia cognitivo-conductual: es el tratamiento con mayor nivel de evidencia para el tinnitus crónico. No reduce la intensidad del zumbido, pero reduce significativamente el malestar, la ansiedad y la interferencia con el sueño, que son los factores que más deterioran la calidad de vida.
- Terapia de sonido o enmascaramiento: usar generadores de sonido de banda ancha, música suave o sonidos naturales a un volumen ligeramente inferior al del tinnitus reduce la prominencia del zumbido y facilita la habituación neuronal.
- Higiene del sueño: el tinnitus es significativamente más molesto cuando se percibe en el silencio. Mantener un nivel de sonido ambiental suave durante la noche, como un ventilador o música tranquila, puede facilitar el sueño sin que el tinnitus se convierta en el único sonido perceptible.
- Reducir el café, el alcohol y el tabaco: todos ellos pueden agravar el tinnitus al aumentar la actividad neuronal auditiva o deteriorar la circulación coclear. El efecto varía entre personas pero merece un período de prueba de cuatro a seis semanas.
El primer paso ante cualquier tipo de tinnitus nuevo, especialmente si es unilateral, pulsátil o se acompaña de pérdida auditiva, es la evaluación otorrinolaringológica para descartar las causas tratables antes de iniciar cualquier manejo sintomático.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica profesional. Ante tinnitus de aparición reciente, unilateral, pulsátil o acompañado de pérdida auditiva, consulte con su médico o especialista en otorrinolaringología para recibir el diagnóstico adecuado.









