Cuando la piel se broncea y aparecen unas manchas blancas que no cogen color, el verano ha traído consigo un viejo conocido. Estas manchas suelen deberse a la pitiriasis versicolor, una infección superficial por un hongo que vive de forma natural en la piel. Hay medidas caseras que ayudan, pero conviene saber cuáles funcionan de verdad y cuáles solo prometen.
La solución más eficaz al alcance de casa se parece más a un champú que a un ungüento tradicional.
Qué son esas manchas y por qué salen en verano

La pitiriasis versicolor está causada por un hongo del género Malassezia, que forma parte de la flora normal de la piel. En condiciones de calor, humedad y sudoración, prolifera más de la cuenta y provoca manchas en el tronco, el pecho, los hombros y el cuello.
En verano se vuelven especialmente visibles. El hongo interfiere en el bronceado de la zona afectada, así que esas áreas se quedan claras mientras el resto de la piel se oscurece, creando un contraste llamativo. No es contagiosa ni tiene que ver con la falta de higiene.
La solución casera con más respaldo científico
Aquí está el remedio que de verdad sostiene la evidencia. Los champús antifúngicos aplicados sobre la piel, como los de sulfuro de selenio o ketoconazol, son un tratamiento accesible y eficaz.
Según un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego de Lusiana y colaboradores publicado en la revista Germs en 2022, el champú de sulfuro de selenio logró una eficacia del 94% frente al 86% del ketoconazol, sin diferencias significativas entre ambos. Estos productos se venden en farmacia y se usan sobre la piel del tronco, dejándolos actuar unos minutos antes de aclarar, lo que los convierte en la opción casera con más base.
- Tiempo de espera: Deja actuar el champú en la piel durante 5 a 10 minutos antes de aclarar.
- Frecuencia: Aplícalo a diario durante 7 a 14 días (o según indicación del envase/médico).
- Secado cuidadoso: Usa toallas limpias sin frotar con fuerza para evitar irritaciones.
Cómo aplicar el tratamiento en casa
La forma de usarlo influye en el resultado. El champú antifúngico se extiende sobre las zonas afectadas de la piel, no solo del cuero cabelludo, y se deja actuar antes de enjuagar.
La constancia es clave, ya que suele repetirse durante varias semanas según las indicaciones del producto. Mantener la piel limpia y seca durante el tratamiento mejora su efecto, y conviene evitar la ropa ajustada y sintética que atrapa la humedad. Para otros hongos en la piel el abordaje puede variar, por lo que ayuda identificar bien la lesión.
Por qué las manchas tardan en irse

Un detalle desconcierta a mucha gente: la piel sigue con manchas aunque el hongo ya esté eliminado. Esto ocurre porque el color no se recupera al mismo ritmo que se cura la infección.
El hongo daña temporalmente los melanocitos, las células responsables de la pigmentación, y esa zona tarda semanas o incluso meses en volver a broncearse. Por eso las propias manchas no sirven para juzgar si el tratamiento ha funcionado a corto plazo; el hongo puede estar erradicado mucho antes de que la piel iguale su tono.
Qué medidas ayudan a prevenir las recaídas
La pitiriasis versicolor recae con facilidad, sobre todo en climas cálidos. Como el hongo forma parte de la piel, no desaparece del todo y puede volver a proliferar cuando se dan las condiciones.
Algunos dermatólogos recomiendan un uso preventivo del gel antifúngico una o dos veces por semana durante las épocas de más calor. Secar bien la piel tras el sudor, usar ropa transpirable y ducharse después del ejercicio reducen la humedad que favorece la proliferación. Estas rutinas no eliminan el riesgo, pero espacian los episodios.
Cuándo acudir al dermatólogo
Los casos leves suelen responder bien a los tratamientos caseros de farmacia. Sin embargo, cuando las manchas son muy extensas, no mejoran o reaparecen una y otra vez, conviene una valoración profesional.
El dermatólogo puede confirmar el diagnóstico y, en casos resistentes, recurrir a antifúngicos orales como el ketoconazol u otros bajo prescripción. También conviene consultar si hay dudas sobre el origen de las manchas en la piel, ya que no todas se deben a hongos. Tratar la infección pronto y cuidar la humedad es lo que mantiene la piel uniforme durante el verano.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si las manchas persisten o se extienden, consulta con un dermatólogo.








