El dolor de garganta es uno de los motivos de consulta médica más frecuentes, pero también uno de los más malinterpretados. La mayoría de los casos se resuelven solos en menos de una semana, sin necesidad de antibióticos. Sin embargo, una minoría tiene origen bacteriano y requiere tratamiento específico. Saber distinguir entre ambos no solo alivia antes los síntomas, sino que evita el consumo innecesario de antibióticos, uno de los principales factores de resistencia bacteriana.
¿Qué estructuras se inflaman cuando duele la garganta?
El dolor de garganta no siempre indica el mismo problema. La faringitis es la inflamación de la faringe, la cavidad que conecta la boca y la nariz con el esófago y la laringe. La amigdalitis afecta a las amígdalas, dos estructuras linfáticas situadas a ambos lados de la garganta que forman parte del sistema inmunitario. Como ambas estructuras son anatómicamente adyacentes, es frecuente que se inflamen al mismo tiempo, lo que se conoce como faringoamigdalitis.
Una revisión publicada en American Family Physician en 2024 subraya que solo el 10% de los adultos que consultan por dolor de garganta tiene una faringitis estreptocócica confirmada, y sin embargo más del 60% recibe antibióticos, lo que convierte este cuadro en uno de los principales contextos de prescripción innecesaria de antibióticos en atención primaria.

¿Cuáles son las causas más frecuentes?
Entre el 70% y el 90% de los casos de dolor de garganta tienen origen viral. Los virus más habituales son los del resfriado común, la gripe, el adenovirus y, en adolescentes y adultos jóvenes, el virus de Epstein-Barr, causante de la mononucleosis infecciosa. Las infecciones virales no responden a los antibióticos y se resuelven con medidas de apoyo.
La causa bacteriana más relevante es el Streptococcus pyogenes del grupo A, responsable de la faringitis estreptocócica. Sin tratamiento adecuado, puede producir complicaciones graves como fiebre reumática con afectación del corazón y los riñones, o abscesos periamigdalinos. Para conocer mejor cómo se desarrolla la faringitis y cuáles son sus formas más comunes, conviene revisar las diferencias entre sus presentaciones clínicas.
¿Cuáles son las principales causas del dolor de garganta? Toca y descúbrelo
El dolor de garganta puede originarse por infecciones virales, bacterianas, factores ambientales o alergias. Pincha en cada grupo para conocer sus características y señales de alerta:
Síntomas que orientan hacia la causa viral o bacteriana
Aunque el médico no puede distinguir con certeza entre faringitis viral y bacteriana solo con la exploración visual, hay síntomas que orientan claramente hacia una u otra causa.
- Apuntan a causa viral: tos, rinorrea, congestión nasal, ronquera, conjuntivitis y malestar general gradual. La presencia de tos es el signo que más reduce la probabilidad de infección estreptocócica.
- Apuntan a causa bacteriana: fiebre alta de inicio brusco, dolor intenso al tragar, amígdalas con exudado blanquecino o purulento, ganglios cervicales inflamados y dolorosos, y ausencia de tos.
- Las manchas blancas en las amígdalas no distinguen por sí solas entre virus y bacteria: tanto la mononucleosis como la faringitis estreptocócica pueden producirlas.
¿Cuándo son necesarios los antibióticos?
Los antibióticos solo están indicados cuando hay evidencia o sospecha fundada de infección bacteriana. Las guías clínicas recomiendan usar escalas como el criterio de Centor o McIsaac para valorar la probabilidad antes de prescribirlos, y confirmar el diagnóstico con una prueba rápida de detección de estreptococo cuando el resultado clínico es incierto.
Si la infección estreptocócica se confirma, el tratamiento estándar es la amoxicilina oral durante 10 días. Es fundamental completar todo el ciclo aunque los síntomas mejoren antes, para evitar recaídas y reducir el riesgo de complicaciones. Las infecciones virales, que representan la gran mayoría de los casos, no se tratan con antibióticos: el manejo se centra en aliviar los síntomas con analgésicos, antiinflamatorios, reposo e hidratación.

Cuándo consultar al médico sin esperar
La mayoría de los dolores de garganta mejoran solos en cinco a siete días. Hay situaciones, sin embargo, que requieren evaluación médica sin demora.
- Fiebre superior a 38,5 °C que no cede con analgésicos habituales.
- Dificultad para abrir la boca, tragar líquidos o respirar con normalidad.
- Dolor muy intenso y asimétrico, que puede indicar un absceso periamigdalino.
- Ganglios del cuello muy inflamados y dolorosos al tacto.
- Síntomas que empeoran después del tercer día o que persisten más de una semana sin mejora.
- Erupciones cutáneas asociadas al dolor de garganta, posible señal de escarlatina.
Acudir al médico con los síntomas bien descritos, incluyendo si hay o no tos, cuándo comenzó la fiebre y si hay personas cercanas con el mismo cuadro, ayuda a orientar el diagnóstico y a decidir si se necesita tratamiento farmacológico o simplemente medidas de alivio sintomático.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica profesional. Ante dolor de garganta intenso, persistente o acompañado de fiebre alta, consulte con su médico para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.









