El hormigueo en manos y pies suele asociarse de forma automática a la circulación, pero no siempre empieza en los vasos sanguíneos. A veces se relaciona con los nervios periféricos, la sensibilidad y una carencia de vitamina B12, un nutriente clave para el sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos.
¿Por qué aparece hormigueo en manos y pies?
El hormigueo puede sentirse como pinchazos, adormecimiento o corriente suave. Cuando se repite, conviene pensar en varias causas: compresión nerviosa, alteraciones de la glucosa, problemas tiroideos, consumo elevado de alcohol o déficit nutricionales. Por eso, atribuirlo siempre a mala circulación puede retrasar el diagnóstico correcto.
Manos y pies son las zonas donde antes se notan muchos cambios de sensibilidad, porque los nervios periféricos largos son especialmente vulnerables. Si además hay cansancio, palidez, debilidad, lengua dolorida o pérdida de equilibrio, la falta de vitamina B12 gana peso como posible explicación.
¿Qué dice la evidencia sobre vitamina B12 y síntomas neurológicos?
Una investigación publicada en 2025 reunió la evidencia más reciente sobre las secuelas neurológicas de la deficiencia de vitamina B12. El análisis resaltó que esta carencia puede afectar a los nervios periféricos y favorecer parestesias, es decir, sensaciones anómalas como hormigueo y adormecimiento, con importancia de detectarla pronto para evitar que el daño avance.
El trabajo puede revisarse en las parestesias asociadas a déficit de vitamina B12. Este punto es importante porque no todo síntoma sensitivo se explica por la circulación. En algunos casos, el origen está en una alteración neurológica vinculada a niveles bajos de esta vitamina.

¿Cómo se diferencia de un problema de circulación?
La circulación deficiente suele acompañarse de piel fría, cambios de color, hinchazón, dolor al caminar o sensación de pesadez. En cambio, cuando el problema afecta más al nervio, predominan el cosquilleo, el adormecimiento, la torpeza fina y la pérdida de sensibilidad, incluso sin cambios visibles en la piel.
Para orientar mejor la causa, ayuda fijarse en algunos detalles:
- Si aparece sobre todo al dormir o al mantener una postura, puede haber compresión nerviosa.
- Si es simétrico en manos y pies, conviene valorar neuropatía periférica.
- Si se acompaña de cansancio o palidez, puede haber anemia.
- Si hay ardor, calambres o inestabilidad al caminar, el sistema nervioso merece una revisión más cuidadosa.
¿Qué otros signos sugieren deficiencia de vitamina B12?
La falta de vitamina B12 no siempre da síntomas al principio. Cuando progresa, puede causar fatiga, falta de aire con esfuerzos, dificultad para concentrarse, irritabilidad, lengua inflamada y menor sensibilidad en extremidades. En el portal Tua Saúde puedes revisar los síntomas de B12 baja y entender mejor cuándo conviene pedir una valoración médica.
También hay grupos con más riesgo de presentar esta carencia:
- Personas con gastritis atrófica o anemia perniciosa.
- Quienes se han sometido a cirugía bariátrica.
- Uso prolongado de metformina o inhibidores de la acidez gástrica.
- Dietas vegetarianas o veganas mal planificadas.
- Trastornos intestinales que reducen la absorción.
¿Cuándo conviene pedir una evaluación médica?
Si el hormigueo es frecuente, bilateral o va en aumento, no conviene esperar. Un profesional puede solicitar analítica con hemograma, niveles de vitamina B12 y otras pruebas según los síntomas. En algunos casos se revisan también ácido fólico, función tiroidea, glucosa y marcadores relacionados con el metabolismo neurológico.
Cuando el origen es un déficit, el tratamiento depende de la causa y del grado de afectación. Corregir la carencia de forma precoz mejora el pronóstico y reduce el riesgo de que la neuropatía, la pérdida de sensibilidad o los problemas de equilibrio se vuelvan persistentes. Si el cosquilleo en manos o pies se repite, mirar más allá de la circulación puede cambiar por completo el enfoque clínico.
Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas síntomas o dudas sobre tu estado de salud, busca atención médica.









