Sentir hormigueo de vez en cuando en las manos o los pies es normal, y suele deberse a una mala postura o a la presión sobre un nervio. Pero cuando el hormigueo es constante, se repite y va a más, puede ser una señal temprana de neuropatía periférica, es decir, de daño en los nervios. Reconocerlo pronto ayuda a frenar el problema antes de que avance.
¿Cuándo el hormigueo es una señal de neuropatía periférica?

La diferencia está en el patrón. Un hormigueo pasajero, en una zona concreta y que desaparece al moverse, casi nunca es preocupante. En cambio, el que es persistente, afecta a ambos lados del cuerpo y empeora por la noche apunta más a un daño de los nervios.
La neuropatía periférica suele empezar en los pies y las manos, con sensación de hormigueo, ardor, pinchazos o de llevar un calcetín apretado. Al principio puede ser leve e intermitente.
¿Qué dice la ciencia sobre el daño nervioso temprano?
El daño puede comenzar antes de lo que se creía. Según la revista científica BMJ Open Diabetes Research & Care, en 2021, una revisión encontró que la neuropatía periférica ya está presente en una parte importante de las personas con prediabetes, incluso antes de desarrollar diabetes.
Esto refuerza la idea de que las señales tempranas, como el hormigueo, no conviene ignorarlas. Cuanto antes se detecta la causa, más se puede hacer.
¿Qué causas provocan la neuropatía periférica?

El daño en los nervios periféricos tiene varios orígenes, algunos muy frecuentes:
- La diabetes y la prediabetes, la causa más común, por el efecto del exceso de glucosa en los nervios.
- La falta de la vitamina B12, que es necesaria para mantener sanos los nervios.
- El consumo excesivo de alcohol y algunos problemas de tiroides.
- Ciertos medicamentos, como algunas quimioterapias, y la compresión de un nervio.
Cuando la falta de vitamina B12 está detrás, corregirla a tiempo puede mejorar los síntomas, como se explica en el contenido sobre la vitamina B12.
¿Cómo se diferencia de un hormigueo pasajero?
Algunas señales ayudan a distinguir un hormigueo normal de uno que merece atención:
- El pasajero suele aparecer en una sola mano o zona, tras una postura mantenida, y se va enseguida.
- El de la neuropatía es más constante, afecta a ambos pies o manos y va progresando.
- Se acompaña de entumecimiento, ardor, debilidad o pérdida de sensibilidad.
- Cuando se limita a la mano y la muñeca, puede tratarse de una compresión, como el túnel carpiano.
Sobre esta última causa puedes leer más en el contenido sobre los síntomas del túnel carpiano.
¿Por qué conviene detectarla a tiempo?
Porque actuar pronto marca la diferencia. Detectar la causa a tiempo, como controlar la glucosa o corregir una carencia de vitaminas, puede frenar el avance del daño. El problema es que, cuando la neuropatía está muy establecida, no siempre se recupera del todo. Por eso, ante un hormigueo persistente, sobre todo si hay diabetes o factores de riesgo, conviene consultar al médico, que puede confirmar el diagnóstico y buscar la causa.
Prestar atención a lo que dicen los nervios
Un hormigueo ocasional rara vez es motivo de alarma, pero uno constante en manos y pies es un mensaje que conviene escuchar. Detrás puede haber una neuropatía en sus primeras fases, muchas veces ligada a la glucosa o a una carencia tratable. Consultarlo pronto permite actuar cuando todavía se puede proteger la salud de los nervios.
Este contenido tiene una finalidad únicamente informativa y no reemplaza la orientación de un profesional de la salud. Si el hormigueo es constante o se acompaña de otros síntomas, lo más recomendable es consultar a un médico para una evaluación adecuada.









