Maniobra de Epley: qué es, para qué sirve y cómo se hace

Actualizado en enero 2024

La maniobra de Epley es una técnica utilizada para reposicionar los cristales de carbonato de calcio dentro del oído interno, indicada para el tratamiento del vértigo posicional paroxística benigna, que es causada por el desplazamiento de estos cristales dentro de los canales semicirculares.

Esta técnica es realizada por el otorrinolaringólogo o el médico general a través de una serie de movimientos con la cabeza de la persona, lo que permite aliviar rápidamente los síntomas de mareos intensos, sensación de que todo está girando alrededor o pérdida del equilibrio. Consulte sobre los síntomas del vértigo posicional paroxística benigna.

Después de realizar la maniobra de Epley, es importante tomar algunos cuidados, como descansar, evitar movimientos bruscos con la cabeza y evitar dormir del lado en el que ocurrió el desplazamiento de los cristales. Además, se debe consultar nuevamente al médico en caso de que los síntomas de vértigo vuelvan a aparecer.

Paso a paso de la maniobra Epley
Paso a paso de la maniobra Epley

Para qué sirve

La maniobra de Epley está indicada para el tratamiento del vértigo posicional paroxística benigna (VPPB), que es causada por el desplazamiento de los cristales de carbonato de calcio en los canales semicirculares dentro del oído interno.

Al realizar esta maniobra, el médico reposiciona estos cristales en el oído interno, aliviando los síntomas de mareos intensos, vértigo, pérdida de equilibrio o sensación de que todo está girando alrededor.

Cómo se realiza

La maniobra de Epley es realizada por el otorrinolaringólogo o el médico general en la consulta, siguiendo algunos pasos:

  1. Colocar a la persona sentada en la camilla, con las piernas estiradas. El médico debe posicionarse detrás de la persona para realizar el movimiento de girar la cabeza en un ángulo de 45 grados, en dirección al oído afectado;
  2. Acostar rápidamente a la persona boca arriba con la cabeza colgando en el borde de la camilla, con la cabeza a 20 grados más baja que la camilla y aun en un ángulo de 45 grados. Mantener esta posición durante 30 segundos;
  3. Girar la cabeza de la persona hacia el otro lado, también en posición de 45 grados, manteniendo también esta posición durante 30 segundos;
  4. Pedir a la persona que gire el cuerpo hacia el mismo lado donde está la cabeza, de modo que el oído quede paralelo al suelo. Mantener esta posición durante 30 segundos;
  5. Solicitar que la persona gire todo el lateral del cuerpo y la cabeza, de modo que quede mirando hacia el suelo y permanecer en esta posición durante 30 segundos;
  6. Ayudar a la persona a volver a la posición sentada, con la cabeza aún girada hacia el mismo lado, manteniendo esta posición durante otros 30 segundos;
  7. Girar la cabeza de la persona a la posición normal, hacia adelante, y permanecer quieto con los ojos abiertos durante algunos segundos.

Durante el procedimiento, el médico debe observar los movimientos de los ojos y, en algunos casos, se pueden utilizar medicamentos para las náuseas y los vómitos antes de realizar la maniobra, ya que pueden ocurrir náuseas o vómitos.

¿Se puede hacer la maniobra de Epley solo?

No se recomienda realizar la maniobra de Epley solo, ya que los movimientos de la cabeza deben ser realizados de manera pasiva, es decir, por otra persona.

Sin embargo, existen algunas técnicas y ejercicios que pueden ayudar a aliviar el mareo y el vértigo en casa. Consulte sobre cómo aliviar el mareo y el vértigo en casa.

Cuidados después de la maniobra de Epley

Después de la maniobra de Epley, es importante tener en cuenta algunos cuidados, como:

  • Descansar;
  • Evitar movimientos bruscos con la cabeza o cambios de posición repentinos, especialmente al sentarse o levantarse;
  • Evitar inclinarse hacia adelante o hacia los lados durante el resto del día después de la maniobra;
  • Evitar dormir del lado en el que ocurrió el desplazamiento de los cristales durante algunos días, según las indicaciones del médico;
  • Evitar conducir o manejar maquinaria pesada.

Generalmente, después de la maniobra de Epley, los síntomas de vértigo mejoran en algunos minutos. Sin embargo, si no mejoran o empeoran, se debe regresar al médico. Qué hacer para quitar los vértigos y los mareos.

Posibles complicaciones

La principal complicación de la maniobra de Epley es la imposibilidad de realizar la técnica debido a la intolerancia de la persona a los movimientos rápidos con la cabeza durante el procedimiento, lo que puede causar vértigo intenso.

Además, durante la maniobra, la persona puede experimentar náuseas o vómitos, por lo que puede ser necesario el uso de medicamentos antieméticos, como ondansetrón o prometazina antes del procedimiento.

Contraindicaciones

La maniobra de Epley no debe realizarse en personas que tengan desprendimiento de retina, accidente cerebrovascular, ataque isquémico transitorio, enfermedades o lesiones graves en el cuello, o cirugías recientes o fracturas en la columna cervical.

Además, esta maniobra tampoco debe realizarse en casos de soplo o estrechamiento de la arteria carótida o enfermedad cardíaca inestable.