Incontinencia fecal: qué es, síntomas y tratamiento

Revisión médica: Dr.ª Clarisse Bezerra
Medicina Familiar
abril 2022
  1. Síntomas
  2. Causas
  3. Tratamiento

La incontinencia fecal es la pérdida involuntaria o incapacidad de controlar la eliminación del contenido del intestino, compuesto por heces y gases a través del ano. Aunque esta situación no acarrea graves consecuencias para la salud, puede afectar el autoestima de la persona ocasionando mucha ansiedad.

Generalmente, la incontinencia fecal afecta a personas con edad superior a los 70 años, aunque también puede ocurrir en jóvenes y niños, pudiendo ser causada principalmente por alteraciones en el funcionamiento de los músculos que forman el recto y el esfínter del ano, como consecuencia de una cirugía, parto o defectos en la anatomía de la región. Además, también puede ser desencadenada por diarrea, estreñimiento, uso de medicamentos o enfermedades neurológicas. 

El tratamiento para la incontinencia fecal es muy importante para mejorar la calidad de vida de las personas, siendo indicado generalmente por el coloproctólogo, que incluye: la realización de algunos ajustes en los hábitos alimenticios y/o medicamentos que puedan empeorar los síntomas, ejercicios de fisioterapia para mejorar el control del esfínter anal y en algunos casos la realización de una cirugía.

Principales síntomas

Los síntomas de incontinencia fecal varían desde la pérdida involuntaria de gases hasta la pérdida de gran cantidad de heces líquidas o sólidas, que provocan intensa vergüenza, ansiedad y disminución de la calidad de vida de la persona afectada. 

Siempre que hay presencia de uno de estos síntomas, la persona debe consultar a un proctólogo para evaluar el problema e indicar el mejor tratamiento.

Qué puede causar incontinencia fecal

Diversos cambios en la fisiología del ano y del recto pueden causar incontinencia, que pueden estar asociados a más de una causa. Algunas de las principales causas incluyen:

  • Defectos de la musculatura del perineo, causado por el parto normal, cirugías o algún traumatismo en la región;

  • Alteraciones en los nervios de la región, como ocurre en la neuropatía diabética o por otras enfermedades neurológicas;

  • Inflamación en la mucosa del recto, causada por infecciones o por radioterapia;

  • Alteraciones en la consistencia de las heces, tanto por diarrea como por estreñimiento;

  • Existencia de prolapso rectal o agrandamiento del colon, causado por la enfermedad de Chagas, por ejemplo;

  • Síndrome del intestino irritable;

  • Enfermedades metabólicas, como hipertiroidismo o diabetes;

  • Uso de medicamentos, como Metformina, Acarbosa, antidepresivos o laxantes.

En los niños mayores de 4 años de edad la incontinencia fecal también es llamada de Encopresis, y puede estar asociada a dificultad en controlar el funcionamiento del esfínter anal debido a causas psicológicas, pudiendo estar relacionadas al estrés, miedo o angustia, además, puede ser causada por el estreñimiento, ya que la acumulación de heces secas en el intestino puede provocar la fuga de heces blandas alrededor de esta.

Conozca más sobre cómo evitar el estreñimiento en niños.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento de la incontinencia fecal varía de acuerdo con la causa y la gravedad de la enfermedad. Los problemas más simples pueden ser tratados con cambios en los hábitos alimentarios, evitando la ingesta de alimentos que estimulen e irriten el tracto gastrointestinal como las bebidas ricas en cafeína o alcohólicas, por ejemplo, regulando el consumo de fibras y aumentando el consumo de líquidos en la dieta, de manera de regularizar el tránsito intestinal. Conozca más sobre cómo debería ser la dieta en la incontinencia fecal.

La fisioterapia y ejercicios de biofeedback son importantes para reacondicionar los músculos de la pelvis, ya que aumentan la fuerza y la resistencia, estimulan el flujo sanguíneo, el funcionamiento de nervios, además de aumentar la consciencia corporal.

En algunas situaciones, el médico podría recomendar el uso de medicamentos antidiarreicos, como la Loperamida por ejemplo. Cuando no la condición no mejora  con los tratamientos mencionados anteriormente, el médico podría indicar la realización de una cirugía para corregir los músculos que están lesionados, fortaleciendo la musculatura del canal anal o incluso implantando un esfínter anal artificial, por ejemplo.

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Atualizado por Andreina De Almeida Rodríguez - Nutricionista, em abril de 2022. Revisión médica por Dr.ª Clarisse Bezerra - Medicina Familiar, em enero de 2020.
Revisión médica:
Dr.ª Clarisse Bezerra
Medicina Familiar
Médica formada por el Centro Universitario Christus y especialista en Salud Familiar por la Universidad Estácio de Sá. Registro CRM-CE nº 16976.