Hepatólogo: qué es, qué enfermedades trata y cuándo ir

Actualizado en mayo 2023

El hepatólogo es un médico especializado en la prevención y en el tratamiento de enfermedades que causan daños en el hígado y los órganos que actúan en conjunto, como la vesícula biliar.

Además de eso, el médico hepatólogo también puede solicitar exámenes de sangre, biopsias y exámenes de imagen, que ayudan a diagnosticar enfermedades, como piedras en la vesícula, hepatitis e hígado graso, por ejemplo. 

Es importante consultar al hepatólogo siempre que se presenten señales y síntomas que indiquen problemas en el hígado y la vesícula, como dolor de panza, piel y ojos amarillos, barriga hinchada y pérdida de peso sin motivo aparente. De esta manera, el hepatólogo podrá hacer el diagnóstico e indicar el tratamiento más adecuado.

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Qué enfermedades trata el hepatólogo 

Las enfermedades tratadas por el hepatólogo son aquellas relacionadas con el hígado y la vesícula biliar, como por ejemplo: 

El médico hepatólogo puede atender en consultorio particular, unidades básicas de salud u hospitales.

Para diagnosticar alteraciones en el hígado y la vesícula biliar, el hepatólogo generalmente hace una evaluación física de los síntomas y antecedentes clínicos, además de solicitar exámenes complementarios, como examen de sangre, orina, ultrasonografía, endoscopia o biopsia, para ayudar en el diagnóstico e indicar el tratamiento más adecuado para cada situación. 

Los tratamientos indicados por el hepatólogo varían de acuerdo con el estado de salud de la persona y con el tipo de problema, pudiendo incluir el uso de medicamentos, dietas especiales y cirugías.

Cuándo consultar un hepatólogo

Es importante consultar un hepatólogo siempre que se presenten señales y síntomas relacionados con alteraciones en la vesícula biliar, como piel y ojos amarillos, orina oscura, dolor frecuente en la espalda y fiebre.

Asimismo, es recomendado también consultar un hepatólogo cuando se presentan señales y síntomas que puedan indicar problemas en el hígado, como picazón en el cuerpo, dolor de cabeza frecuente y heces amarillas, blanquecinas o grises.