Enfisema pulmonar: síntomas, prevención y tratamiento

El enfisema es un tipo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que se caracteriza por la pérdida de elasticidad de los pulmones, interfiriendo en el proceso de intercambio gaseoso entre el oxígeno y el dióxido de carbono, ocasionando tos y dificultad respiratoria. 

Esta enfermedad surge principalmente en personas que han fumado cigarrillo durante muchos años, no tiene cura y su tratamiento es importante para reducir los síntomas y evitar que empeore la enfermedad, así como mejorar las condiciones de salud e independencia de la persona afectada.

El tratamiento para el enfisema pulmonar se realiza con el uso de medicamentos diarios para expandir las vías aéreas, como broncodilatadores y corticosteroides inhalados, los cuales deben ser indicados por el neumólogo, además es importante adoptar hábitos de vida saludables, ejercicios de rehabilitación respiratoria y evitar fumar.

Enfisema pulmonar
Enfisema pulmonar

Principales síntomas

El enfisema es una enfermedad que se desarrolla progresivamente y al inicio no presenta signos y síntomas. No obstante, el primer signo que la persona suele notar es la falta de aliento cuando se realizan actividades en el día a día, y que va empeorando a medida que avanza la enfermedad, ocasionando: 

  • Dificultad para respirar;
  • Respiración entrecortada y jadeante;
  • Silbidos en el pecho;
  • Dolor o sensación de opresión en el pecho;
  • Tos persistente;
  • Dedos de las manos, pies y labios azulados;
  • Aumento de la producción de moco;
  • Sensación de falta de aire, con el agravamiento de la enfermedad;
  • Cansancio.

En los casos más graves, la dificultad respiratoria también se presenta cuando la persona está en reposo, interfiriendo con la capacidad para realizar las actividades diarias, como tomar un baño o caminar por la casa, e incluso causar falta de apetito, pérdida de peso, depresión, dificultad para dormir y disminución de la libido.

Principales causas

El enfisema se caracteriza por la destrucción de un gran número de alvéolos, que son pequeñas estructuras dentro del pulmón responsables del intercambio gaseoso y la entrada de oxígeno en el torrente sanguíneo, además de verse comprometida la capacidad pulmonar para expandirse. 

De esta forma, el oxígeno no logra entrar de forma adecuada en el cuerpo, llevando al surgimiento de los síntomas característicos del enfisema, ya que los pulmones se llenan de aire, pero no son capaces de vaciarse completamente para permitir la entrada de nuevo aire. 

En la mayoría de los casos de enfisema, se trata de personas fumadoras, debido a que el cigarro afecta los alvéolos, disminuyendo la entrada de aire. Además del cigarro, el enfisema pulmonar puede presentarse como consecuencia de enfermedades respiratorias como bronquitis crónica, asma o fibrosis quística, exposición prolongada a contaminación o humo, por ejemplo.

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico del enfisema pulmonar es realizado por el médico general o el neumólogo de acuerdo a los signos y síntomas presentados, los antecedentes de salud, hábitos de vida y evaluación del resultado de los exámenes solicitados que evalúan la función pulmonar, que puede incluir una radiografía de tórax, una tomografía computarizada, un examen de sangre llamado gasometría arterial y/o una espirometría, este último con la finalidad de evaluar la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones.

Vea en qué consiste la espirometría y cómo se realiza

Cómo prevenir el enfisema pulmonar

La mejor forma de prevenir el enfisema pulmonar es no fumar, así como no permanecer en lugares donde hay humo de cigarro también es importante. Otras formas incluyen tratar cuanto antes cualquier infección respiratoria como gripe, resfriando, bronquitis y neumonía. Otros consejos son: 

  • Evitar contaminantes del aire, ambientadores dentro de casa, cloro y otros productos con olor fuerte;
  • Evitar emociones fuertes como rabia, agresividad, ansiedad y estrés;
  • Evitar permanecer en sitios con temperaturas extremas, es decir, muy calientes o muy fríos;
  • Evitar permanecer próximo a fogatas por causa del humo;
  • Evitar permanecer en sitios con neblina, porque la calidad del aire es inferior; 
  • Colocarse la vacuna de la gripe todos los años.

Además de esto, debe tener una alimentación saludable y equilibrada, prefiriendo legumbres, frutas, vegetales y cereales integrales, disminuyendo cada vez más el consumo de alimentos industrializados, procesados y ricos en sal. Tomar té de jengibre regularmente es una buena estrategia de prevención porque es antioxidante y antiinflamatorio, siendo útil para mantener las células saludables. 

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento del enfisema pulmonar debe indicado por un neumólogo, una vez que es necesario adaptarlo a los síntomas presentados y al grado de desarrollo de la enfermedad. Por este motivo, el tratamiento para esta enfermedad puede consistir en:

1. Broncodilatadores

El uso de medicamentos que dilatan las vías respiratorias son la principal forma de tratamiento del enfisema, los cuales suelen ser bombas para inhalar. Algunos ejemplos son:

  • Beta-2-agonistas de corta duración, como Fenoterol, Salbutamol y Terbutalina: son utilizados desde las etapas iniciales de la enfermedad, deben ser inhalados siempre que sea necesario o cuando los síntomas empeoren;
  • Beta-2-agonistas de larga duración, como Formoterol: más utilizados en la fase intermedia de la enfermedad  en que los síntomas son más prolongados, generalmente se utilizan a diario;
  • Anticolinérgicos, como Bromuro de ipratropio: generalmente son utilizados en combinación con los beta-2-agonistas, para potenciar el efecto dilatador en los pulmones;
  • Metilxantinas, como Aminofilina y Teofilina: pueden ser una alternativa en casos más graves, mejorando la capacidad respiratoria, sin embargo, por causar muchos efectos secundarios como nauseas, temblores y latidos cardíacos acelerados, debe ser usado con precaución y bajo orientación médica.

Las bombas ya pueden venir compuestas por la combinación de broncodilatadores o en asociación con corticosteroides, para facilitar el uso y disminuir el número de dosis, como es el caso de Seretide, por ejemplo.

2. Glucocorticoides

Los medicamentos glucocorticoides son usados principalmente en forma inhalada. El uso continuo de estos medicamentos, en conjunto con los broncodilatadores pueden reducir el deterioro de la función de los pulmones y el riesgo de complicaciones, debiendo ser indicado por el neumólogo.

Por lo general se usan dos veces al día, y ya pueden venir combinados con los broncodilatadores. Es recomendado enjuagarse la boca después de su uso, para disminuir el riesgo de infecciones bucales como la candidiasis oral.

3. Rehabilitación pulmonar

Enfisema pulmonar: síntomas, prevención y tratamiento

Es un programa de tratamiento de fisioterapia que incluye ejercicios para fortalecer la musculatura pectoral y mejorar la capacidad respiratoria, como ejercicios para expansión pulmonar, estiramiento de los músculos de la respiración, concienciación de la postura y de la respiración correcta, proporcionando una mejor capacidad de realizar las actividades diarias. Conozca más sobre este tipo de tratamiento.

Además se recomienda realizar actividad física, como caminatas con acompañamiento profesional, con seguimiento médico, para mejorar la condición física, aumentar la capacidad de respiración y disminuir los síntomas.

4. Oxígeno

EL uso de catéter nasal de oxígeno es indicado solamente en caos más graves, en que los pulmones ya no consiguen suministrar por si solos la oxigenación del cuerpo. Esta indicado por el médico y se usa durante unas horas o a lo largo del todo el día.

5. Vacunas

La personas que presentan enfisema pulmonar tienen mayor riesgo de adquirir infecciones respiratorias, que deben ser evitadas por ser graves y empeorar el enfisema durante la crisis.

Por lo tanto, es indicado que personas con (EPOC), reciban vacunas anuales, contra la influenza, infecciones por neumococos, evitando casos de neumonía y riesgo de vida, También puede estar indicada la vacuna anual contra la gripe.

6. Otros medicamentos

La N-acetilcisteína puede ser indicada en muchos casos, debido a que es un medicamento que tiene propiedades antioxidantes y reductoras de moco, haciendo con que sean menos viscosas.

También podría ser necesario el uso de antibióticos, debido a que el enfisema aumenta el riesgo de contraer infecciones respiratorias provocadas por bacterias, siendo una situación bastante común. 

7. Cirugía

Aunque es raro, en algunos caso más graves el médico puede aconsejar hacer una cirugía para retirar las partes más afectadas del pulmón, permitiendo que la regiones saludables se expandan mejor y funcionen en forma más adecuada, sin embargo, esta cirugía solo es realizada en algunos casos muy graves y en que la persona consiga tolerar este procedimiento.

El trasplante de pulmón también puede ser una posibilidad en casos específicos indicados por el médico.

8. Dejar de fumar

Aunque no sea propiamente un tratamiento, el humo es una de las principales causas de enfisema pulmonar y por eso personas que sufren esta enfermedad, deben dejar totalmente el cigarro.

Incluso el fumador pasivo o la inhalación de humo industrial, la polución, son un riesgo en el desarrollo del enfisema. Pudiendo incluir en el tratamiento, los medicamentos que ayuden a reducir o parar el consumo de tabaco, siendo una de las principales metas de tratamiento hacer que la persona con enfisema deje de totalmente de fumar.

9. Dieta

La alimentación también podría ayudar a mejorar la respiración, debido a que los carbohidratos, las grasas y las proteínas al ser metabolizados consumen oxígeno, producen energía y liberan dióxido de carbono. Es importante mencionar que cuando una persona tiene enfisema pulmonar, hay dificultad para que ocurra el intercambio gaseoso a nivel de los alvéolos pulmonares, dificultándose la salida de dióxido de carbono a través de la respiración cuando se exhala. Los carbohidratos durante su metabolismo consumen más oxígeno y liberan más dióxido de carbono que las grasas.   

Por este motivo, lo ideal es que se disminuya el consumo de carbohidratos en la dieta, principalmente de azúcares simples y alimentos que lo contengan como galletas, caramelos, pasteles, entre otros. Se debe preferir el consumo de alimentos ricos en fibras y aumentar el consumo de grasas buenas monoinsaturadas y poliinsaturadas, como el salmón, aguacate, atún, sardinas, aceite de oliva y frutos secos.

Asimismo, es importante acudir a un nutricionista para que realice un plan nutricional adaptado a las necesidades de la persona, debido a que el EPOC demanda mayor cantidad de energía durante la respiración; los tratamientos con esteroides pueden disminuir los niveles de calcio y de vitamina D en el organismo y; el sobrepeso o la desnutrición también pueden agravar aún más la situación, siendo importante adecuar la alimentación. 

Signos de mejoría

El enfisema no tiene cura y, por eso los síntomas no desaparecen completamente. Sin embargo, en caso que el tratamiento se realice de manera adecuada después de algunos días ya es posible notar algunas disminución en casi todos los síntomas, como sensación de falta de aire, dolor en el pecho o tos.

Además, con el tratamiento puede haber una menor dificultad para hacer las actividades que se vuelven muy agotadoras, como caminar.

Signos de que el enfisema está empeorando

Los signos de que el enfisema está empeorando son más comunes en los casos en que el tratamiento no es el más adecuado, o cuando la enfermedad progresa y se vuelve mucho más grave, lo que es más común en los casos en que hubo retardo en el diagnóstico o que la persona hizo caso omiso a las indicaciones médicas y continuo fumando.

Estos signos incluyen: dificultad extrema para respirar, dedos azulados, rostro con coloración violeta y sibilancias intensas al respirar. En estos casos es aconsejado trasladarse de inmediato al hospital para iniciar el tratamiento adecuado y evitar complicaciones graves, como un paro cardiorrespiratorio.

Opción de tratamiento natural

Un tratamiento para enfisema pulmonar que puede ser realizado en casa, es aprender un ejercicio de fisioterapia llamado freno labial, se realiza varias veces al día como forma de complementar el tratamiento orientado por el médico, nunca para ser sustituido. Para esto basta inspirar profundamente y soltar el aire por la boca con los dientes entreabiertos y los labios semicerrados de forma de moverlos con el aire que sale por la boca.

Estos simples ejercicios fortalecen los músculos espiratorios y ayudan a eliminar completamente el aire de los pulmones, permitiendo que más oxígeno entre en la inspiración siguiente, y preferiblemente deben ser orientados por un fisioterapeuta. 

¿El enfisema pulmonar se convierte en cáncer?

El enfisema no es cáncer, pero aumenta las probabilidades que la persona desarrolle cáncer de pulmón, principalmente si continua fumando después del diagnóstico de la enfermedad. 

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Bibliografía

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  • BROADDUS, V. Courtney. et al. Murray & Nadel tratado de medicina respiratória. 6.ed. Rio de Janeiro: Elsevier, 2017. p. 750-765.
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