Trasplante de pulmón: cuándo está indicado y cómo se realiza

agosto 2021

El trasplante de pulmón es un tipo de tratamiento quirúrgico en el que un pulmón enfermo es reemplazado por otro saludable, generalmente de un donante muerto. Aunque esta técnica pueda mejorar la calidad de vida e incluso curar definitivamente algunos problemas graves como fibrosis quística o sarcoidosis, también puede causar varias complicaciones, por lo que solo es usado cuando otras formas de tratamiento no dan resultado. 

Puesto que el pulmón trasplantado contiene un tejido extraño para el organismo, por lo general es necesario tomar medicamentos inmunosupresores por toda la vida. Estos fármacos disminuyen las probabilidades de que las células de defensa del cuerpo intenten atacar el tejido extraño del pulmón, evitando un rechazo del trasplante. 

Cuándo está indicado

El trasplante de pulmón suele estar indicado en situaciones más graves, cuando el pulmón se encuentra muy afectado y, por ende, no logra suministrar la cantidad de oxígeno necesaria. Entre las enfermedades que requieren de forma más frecuente un trasplante se incluyen las siguientes:

  • Fibrosis quística;
  • Sarcoidosis;
  • Fibrosis pulmonar;
  • Hipertensión pulmonar;
  • Linfangioleiomiomatosis;
  • Bronquiectasia severa;
  • EPOC grave.

Aparte del trasplante de pulmón, muchas personas también poseen problemas cardíacos asociados, razón por la cual, en estos casos, puede requerirse la realización un trasplante de corazón al mismo momento o poco después de realizado el de pulmón, con el objetivo de garantizar la mejoría de los síntomas. 

En la mayor parte de los casos, estas enfermedades pueden tratarse mediante terapias más simples y menos invasivas, como comprimidos o dispositivos respiratorios; sin embargo, cuando estas técnicas ya no ejercen el efecto esperado, el trasplante puede ser una opción indicada por el médico. 

Cómo es realizado el trasplante

El proceso de trasplante comienza mucho antes de la cirugía, con una evaluación médica para identificar si existe algún factor que impida la realización de la misma y para determinar cuál es el riesgo de rechazo del nuevo pulmón. Luego de esta evaluación, y en caso de que el paciente sea candidato, es necesario permanecer en una lista de espera por un donante compatible en un centro de trasplantes. 

Esta espera puede demorar desde unas pocas semanas hasta varios meses, de acuerdo con ciertas características personales, como tipo sanguíneo, tamaño del órgano y gravedad de la enfermedad, por ejemplo. Cuando un donante es encontrado, el hospital entra en contacto con la persona que requiere del órgano para que acuda lo antes posible a someterse a la cirugía. Por lo tanto, se aconseja siempre tener lista una maleta o valija con ropa para usar en el hospital. 

Ya estando en el hospital, es necesario realizar una nueva evaluación para garantizar que la cirugía será un éxito, y luego es iniciado el proceso quirúrgico de trasplante. 

Qué ocurre durante la cirugía

La cirugía para trasplante pulmonar es realizada bajo anestesia general y puede durar hasta 8 horas. Durante este tiempo, el cirujano retira el pulmón enfermo, haciendo un corte para separar los vasos sanguíneos y la vía respiratoria del pulmón, y luego el nuevo órgano es colocado en el sitio y es unido nuevamente a los vasos y a la vía aérea.

Dado que es una cirugía bastante extensa, en ciertos casos puede ser necesario conectar a la persona a una máquina que sustituye los pulmones y el corazón. 

Cómo es la recuperación

La recuperación del trasplante de pulmón suele durar de 1 a 3 semanas, dependiendo del organismo de cada persona. Luego de la cirugía, es imprescindible permanecer internado en la UCI, pues debe emplearse un ventilador mecánico para ayudar al nuevo pulmón a respirar correctamente. Sin embargo, con el paso de los días, la máquina es cada vez menos necesaria y la hospitalización se puede llevar a cabo en otra área del hospital, sin la necesidad de continuar en la UCI. 

Durante toda la estadía en el hospital, los medicamentos serán administrados vía intravenosa para reducir los dolores y las probabilidades de rechazo y para disminuir el riesgo de desarrollar una infección. Luego del alta médica, estos medicamentos pueden pasar a tomarse en forma de comprimidos hasta que el proceso de recuperación termine. Solo los medicamentos inmunosupresores deben mantenerse durante toda la vida. 

Después del alta, es imprescindible acudir a varias consultas con el neumólogo para garantizar que la recuperación se está dando de la mejor forma, principalmente durante los primeros 3 meses. En estas consultas, puede ser necesario llevar a cabo varios exámenes, como análisis de sangre, radiografías e incluso electrocardiograma. 

Contraindicaciones del trasplante de pulmón

Aunque el trasplante pueda ser realizado en casi todas las personas con agravamiento de las enfermedades antes mencionadas, está contraindicado en ciertos casos, especialmente si existe una infección activa, antecedentes de cáncer o enfermedad renal grave. Asimismo, si la persona no está dispuesta a realizar cambios en su estilo de vida necesarios para combatir la enfermedad, el trasplante puede estar contraindicado. 

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Actualizado por Jean-Erick De Almeida - Odontólogo, en agosto de 2021.
Equipo editorial constituido por médicos y profesionales de salud de diversas áreas como enfermería, nutrición, fisioterapia, análisis clínicos y farmacia.