La desnutrición se caracteriza por la ingesta insuficiente o la absorción inadecuada de los nutrientes necesarios para mantener el cuerpo saludable, lo que puede manifestarse con síntomas como retraso en el crecimiento, pérdida de peso, diarrea frecuente, cansancio excesivo e hinchazón generalizada.
Sus causas pueden incluir la falta de recursos económicos, el acceso limitado a alimentos saludables, problemas de salud, el uso de ciertos medicamentos o la ausencia de lactancia materna
Ante la sospecha de desnutrición, se debe acudir al médico general o al pediatra, quien confirmará el diagnóstico y recomendará el tratamiento adecuado, incluyendo una alimentación balanceada, suplementos nutricionales e incluso, en algunos casos, hospitalización.
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Principales síntomas
Los principales síntomas de desnutrición son:
- Pérdida de peso;
- Diarreas frecuentes;
- Pérdida de fuerza muscular, debilidad, fatiga constante y mareos;
- Letargo, problemas para dormir y dificultad para concentrarse;
- Falta de apetito;
- Temperatura corporal baja;
- Estado de ánimo bajo, tristeza, irritabilidad, confusión mental y apatía;
- Hinchazón, principalmente en piernas, pies, abdomen y rostro.
En los casos más graves, la desnutrición puede debilitar el sistema inmune, provocando infecciones frecuentes.
Aunque generalmente se relaciona con la delgadez, es posible tener un peso adecuado y aun así presentar deficiencia de vitaminas y minerales.
Síntomas de desnutrición en adultos
Los adultos con desnutrición pueden presentar pérdida de apetito y de peso, fatiga, mareos y sensación de desmayo, así como piel pálida, seca y sensible, cabello fino, quebradizo, con caída y despigmentado, uñas frágiles, encías que sangran y dientes flojos.
También pueden presentar temperatura corporal baja, presión arterial y frecuencia cardíaca reducidas, disminución de la fuerza muscular, infecciones graves y cicatrización lenta de las heridas, además de apatía, irritabilidad, tristeza, confusión mental y falta de atención.
En algunos casos, también pueden observarse brazos y piernas delgados combinados con hinchazón en el abdomen, rostro, piernas o pies.
Desnutrición infantil
La desnutrición infantil puede manifestarse con delgadez o retraso en el crecimiento, así como con presencia de caries y manchas en los dientes, dientes flojos o encías que sangran con facilidad.
También puede causar problemas digestivos como estreñimiento o diarrea persistente, alta frecuencia de infecciones y heridas que tardan en cicatrizar, además de fiebre o hipotermia.
Lea también: Desnutrición infantil: qué es, síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/desnutricion-infantilEntre los signos en piel y cabello se incluyen piel pálida, seca, con lesiones o descamación, cabello seco, fino, quebradizo, con caída o despigmentado, y pérdida severa de grasa debajo de la piel, atrofia muscular, debilidad y abdomen prominente.
Además, la desnutrición en niños puede provocar letargo, somnolencia, apatía, tristeza profunda, falta de atención, dificultad para concentrarse, irritabilidad y retraso en el desarrollo intelectual, emocional y psicológico.
Tipos de desnutrición
Los principales tipos de desnutrición son:
1. Desnutrición por kwashiorkor
El kwashiorkor es un tipo de desnutrición grave causada por la deficiencia extrema de proteínas en la dieta. Conozca más sobre el Kwashiorkor y su tratamiento.
Sus síntomas más característicos incluyen hinchazón por retención de líquidos, especialmente en abdomen, rostro, manos y pies, pérdida de peso y cambios en el color de la piel y del cabello.
2. Desnutrición por marasmo
El marasmo es una desnutrición causada por la deficiencia global de energía, proteínas y micronutrientes, caracterizándose por la pérdida intensa de grasa y tejido subcutáneo, atrofia muscular profunda, pérdida extrema de peso (caquexia) y apariencia envejecida.
Lea también: Marasmo: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/marasmoPosibles causas
Las causas de la desnutrición incluyen:
- Factores socioeconómicos y ambientales, como la falta de recursos económicos, el acceso limitado a alimentos saludables y el aislamiento social;
- Problemas de salud, como cáncer, enfermedades cardíacas y renales, VIH, síndromes de mala absorción, problemas dentales, dificultad para tragar y náuseas crónicas;
- Problemas de salud mental y trastornos de la alimentación, como depresión, ansiedad, duelo, demencia, alcoholismo, anorexia, bulimia y atracones;
- Uso de ciertos medicamentos, como fluoxetina, sertralina, topiramato y tramadol, que pueden causar náuseas o vómitos, alterar el gusto o el olfato, o disminuir el apetito;
- Factores maternos, como desnutrición o anemia, deficiencia en el control prenatal y bajo peso del bebé al nacer;
- Prácticas inadecuadas de alimentación infantil, como falta de lactancia materna, introducción incorrecta de la alimentación complementaria y consumo frecuente de alimentos ultraprocesados.
Además, la desnutrición puede aparecer en situaciones de restricción alimentaria, como durante alergias o intolerancias mal manejadas, o en dietas muy restrictivas realizadas sin orientación profesional.
Cómo prevenir
Prevenir la desnutrición requiere una dieta equilibrada con frutas, verduras, lácteos, almidones y proteínas, así como atención médica y suplementos cuando sea necesario.
Durante los primeros 1.000 días de vida, el control prenatal, la alimentación adecuada del bebé, ya sea con lactancia materna, fórmulas seguras o combinación de ambas, y el seguimiento del crecimiento son clave.
Además, mantener las vacunas al día, garantizar higiene y agua potable, y fortalecer el acceso a alimentos saludables ayuda a proteger a la comunidad contra la desnutrición.
Lea también: 10 beneficios comprobados de la lactancia materna para el bebé tuasaude.com/es/beneficios-de-la-lactancia-maternaCómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico de desnutrición debe ser realizado por el médico general o el pediatra, quien evalúa los signos y síntomas que presenta la persona, sus hábitos alimentarios y el examen físico, que incluye la evaluación antropométrica del peso, la circunferencia del brazo y del abdomen y, en el caso de los niños, el perímetro cefálico.
Lea también: Antropometría: qué es, para qué sirve y medidas antropométricas tuasaude.com/es/antropometriaAdemás, el médico puede solicitar estudios de orina, heces y sangre, como biometría hemática y medición de vitaminas y minerales.
Cómo es realizado el tratamiento
El tratamiento para la desnutrición varía según el grado de desnutrición, pudiendo incluir:
1. Dieta
En la dieta para la desnutrición leve a moderada, el nutricionista puede recomendar consumir comidas pequeñas y frecuentes a lo largo del día, priorizando alimentos ricos en calorías y proteínas, basados en opciones naturales y mínimamente procesadas.
Algunos ejemplos incluyen aceites vegetales crudos, leche en polvo, pasta, arroz, mantequilla de cacahuate, pollo, quesos y pescados grasos.
Para quienes tienen dificultad para aceptar los alimentos o presentan falta de apetito, se pueden ofrecer preparaciones pastosas y cremosas, como purés, papillas y licuados de frutas.
2. Estabilización
En casos de niños con desnutrición grave, el tratamiento se realiza en el hospital mediante la estabilización, que es realizada por el médico siguiendo un paso a paso.
La estabilización comienza con el tratamiento y la prevención de la hipoglucemia, la hipotermia y la deshidratación, así como del choque.
A continuación, se deben corregir los trastornos hidroelectrolíticos, tratar las infecciones y corregir la deficiencia de vitaminas y minerales. Finalmente, se inicia la terapia nutricional de manera cuidadosa para prevenir el síndrome de realimentación.
Tras la estabilización, el tratamiento avanza a las fases 8 a 10, enfocadas en la recuperación nutricional, el estímulo emocional y sensorial, y la preparación para el alta. La adherencia a estas recomendaciones disminuye de forma significativa la mortalidad relacionada con la desnutrición grave.
3. Uso de suplementos
Cuando la dieta por sí sola no es suficiente para tratar la desnutrición, el nutricionista puede prescribir suplementos nutricionales ricos en calorías, así como vitaminas y minerales que estén deficientes, como hierro, zinc y vitamina A, para favorecer el aumento de peso y el crecimiento infantil.
4. Internación
En los casos de desnutrición grave o cuando la persona no puede alimentarse por vía oral, puede ser necesaria la internación para recibir una dieta enteral o parenteral mediante una sonda de alimentación.
Lea también: Nutrición parenteral: tipos, indicaciones y complicaciones tuasaude.com/es/nutricion-parenteralConsecuencias de la desnutrición
Las principales complicaciones de la desnutrición incluyen déficit en el crecimiento, alteraciones en el desarrollo cognitivo, emocional, psicológico y neuropsicomotor, y pérdida grave de peso.
También puede provocar inmunidad baja, lo que aumenta la frecuencia y gravedad de infecciones y enfermedades recurrentes, así como anemia, ceguera y huesos blandos o raquitismo.
En los casos más graves, cuando no se trata de forma adecuada, la desnutrición puede poner en riesgo la vida de la persona.