Neumonía: qué es, síntomas y tratamiento

Actualizado en mayo 2023

La neumonía es una enfermedad respiratoria causada por virus, bacterias u hongos, que puede originar síntomas como fiebre, tos dificultad para respirar y sensación de falta de aire. Esta enfermedad es contagiosa y causa inflamación del pulmón, así como acumulación de líquido dentro de los alvéolos pulmonares.

Los síntomas de neumonía pueden surgir de forma repentina o gradual, apareciendo cuando el sistema inmune está debilitado, como ocurre después de una gripe o resfriado que no se cura y que empeora a lo largo del tiempo. Las neumonías más comunes son las bacterianas, sin embargo, también puede ser causadas por virus.

Por lo general, el tratamiento de esta afección es realizado por medio de antibióticos indicados por el médico y mediante recomendaciones caseras, como beber mucha agua, cuidar la alimentación y guardar reposo, por ejemplo.

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Síntomas de neumonía

Los principales síntomas de neumonía son:

  1. Dificultad para respirar o falta de aire;
  2. Respiración más rápida de lo normal;
  3. Fiebre superior de 38ºC;
  4. Tos seca;
  5. Tos con flema verdosa o con sangre;
  6. Dolor en el pecho;
  7. Sudoración nocturna;
  8. Cansancio frecuente o dolores musculares;
  9. Dolor de cabeza constante.

En caso de sospecha de neumonía, es importante consultar a un médico general o neumólogo para una evaluación e iniciar el tratamiento más adecuado.

Síntomas de neumonía en bebés y niños

Los principales síntomas de neumonía en bebés y niños incluyen tos, fiebre, silbido en el pecho, vómito, dificultad para alimentarse, cansancio, debilidad y respiración acelerada. Sin embargo, la neumonía en bebés y niños no siempre causa muchos síntomas.

Además, los síntomas generalmente varían de acuerdo a la edad, causa de la neumonía y la gravedad de la enfermedad.

Síntomas de neumonía en adultos y personas mayores

Los principales síntomas de neumonía en adulto son:

  • Fiebre;
  • Escalofríos;
  • Tos seca o con flema verdosa, amarillenta o con sangre;
  • Falta de aire o dificultad para respirar;
  • Respiración acelerada;
  • Dolor en el pecho;
  • Pérdida del apetito;
  • Dolor de cabeza;
  • Cansancio;
  • Pérdida de peso.

Sin embargo, las personas de la tercera edad tienden a presentar síntomas más leves y normalmente no presentan fiebre. Además, personas mayores, pueden tener alteraciones repentinas del comportamiento, como agitación o confusión mental, pudiendo ser signo de una infección como la neumonía.

Test online de síntomas de neumonía

Si cree que puede tener neumonía, seleccione los síntomas que presenta en el siguiente test para saber su riesgo:

  1. 1. Fiebre mayor a 38º C
  2. 2. Dificultad para respirar o falta de aire
  3. 3. Respiración más rápida de lo normal
  4. 4. Tos seca
  5. 5. Tos con flema verdosa o con sangre
  6. 6. Dolor en el pecho
  7. 7. Dolor de cabeza constante
  8. 8. Cansancio frecuente o dolores musculares
  9. 9. Sudores nocturnos intensos

En caso de sospecha de neumonía se recomienda consultar a un médico general, pediatra o neumólogo para una evaluación.

Neumonía bilateral

Este tipo de neumonía es más común en personas con el sistema inmunitario debilitado, y se caracteriza por la presencia de infección e inflamación en ambos pulmones, causadas por microorganismos.

Entre los síntomas de la neumonía bilateral se incluyen los mismos de la neumonía común, sin embargo, estos se consideran más graves porque, al afectar ambos pulmones, compromete mucho la capacidad respiratoria de la persona, pudiendo incluso ocasionar alteraciones en los niveles de conciencia.

El tratamiento de la neumonía bilateral va a depender de la gravedad de la persona y es orientado por el neumólogo. Por lo general, este se realiza en el hospital para que el paciente pueda ser monitoreado y recibir oxígeno, aparte del uso de antibióticos recetados por el médico, con el objetivo de disminuir el riesgo de complicaciones, como infección generalizada, paro respiratorio o derrame pleural, por ejemplo.

Principales causas de neumonía

Algunas situaciones que pueden causar neumonía son:

  • Virus o bacterias presentes en la nariz o en la garganta llegan al pulmón. Vea cómo identificar si se trata de una neumonía bacteriana;
  • Aspiración de algún objeto dentro de los pulmones, como puede suceder cuando el niño coloca un grano de frijol o un pequeño juguete en la nariz y llega al pulmón;
  • Aspiración de vómito, causando inflamación de los tejidos pulmonares;
  • Uso de algún equipo para ayudar a respirar, como el CPAP, y éste se encuentra sucio, y porta virus o bacterias que van directamente al pulmón;
  • Hospitalización de hasta 48 horas antes de que aparezcan los síntomas, indica que el virus o la bacteria llegó a los pulmones de la persona cuando todavía estaba en el hospital, pero sólo comenzaron a manifestarse días después.

Las personas más afectadas son los niños menores de 5 años y los ancianos de más de 70 años, que tienen una salud más frágil y se enferman con más facilidad. Sin embargo, cualquier persona puede desarrollar neumonía, especialmente si tiene alguna alteración como dificultad para tragar, no puede eliminar la flema o tener el sistema inmune más débil porque está en tratamiento contra el cáncer o el VIH, por ejemplo.

Quién tiene mayor riesgo de neumonía

Las personas que tienen mayor riesgo de neumonía son:

  • Mayores de 65 años y riñones menores de 2 años;
  • En tratamiento de quimioterapia;
  • Con enfermedades autoinmunes, como lupus, artritis reumatoide y esclerosis múltiple, y que estén bajo tratamiento con inmunosupresores;
  • Con condiciones neurológicas que dificultan el acto de deglutir, como Alzheimer, Parkinson y derrame cerebral;
  • VIH/SIDA;
  • Fumadoras y en aquellas con consumo excesivo de alcohol;
  • Con enfermedades que afectan los pulmones o corazón, como asma, diabetes no controlada, fibrosis quística y enfisema.

Además, personas hospitalizadas que permanecen mucho tiempo encamadas o que requieran de equipos para respirar, también tienen mayor riesgo de adquirir neumonía, ya que estas situaciones favorecen la acumulación de moco y microorganismos en los pulmones.

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico de la neumonía normalmente se realiza a través de la evaluación de los síntomas y de una radiografía para verificar el estado de salud de los pulmones.

Además, también se pueden solicitar otros exámenes como análisis de sangre convencionales, como un hemograma y exámenes que permitan identificar al microorganismo responsable de los síntomas, como un análisis de esputo, también llamado de flema, o un cultivo de una muestra tomada de la garganta.

Otro examen que puede solicitarse para confirmar el diagnóstico de neumonía y su gravedad, es la gasometría arterial, que tiene como objetivo evaluar si los cambios gaseosos están en valores normales. Conozca cómo se realiza la gasometría arterial.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento de neumonía generalmente dura entre 7 a 21 días, y varía de acuerdo a la causa y gravedad de la enfermedad, pudiendo ser indicado el uso de medicamentos, como antibióticos y antitérmicos, así como oxigenoterapia. Además, la fisioterapia respiratoria también puede ser recomendada para ayudar a diluir las secreciones y fortalecer los pulmones. Conozca los diferentes tratamientos recomendados para neumonía.

Algunos cuidados pueden fortalecer el sistema inmunológico, ayudando a complementar el tratamiento de la neumonía, como beber bastante agua, tener una buena noche de sueño y mantener una alimentación equilibrada.

Vea en el siguiente video más detalles sobre los diferentes tipos de tratamiento para la neumonía:

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