Culebrilla: qué es, causas, síntomas y tratamiento

La culebrilla es una enfermedad de la piel científicamente llamada Herpes Zóster o Varicela Zóster, que surge en personas que ya tuvieron varicela en algún momento de la vida y que están pasando por situaciones de mucho estrés o que tienen el sistema inmune debilitado, como ocurre durante una gripe o resfriado, por ejemplo.

Esto ocurre porque, luego de la varicela, el virus puede permanecer en el cuerpo sin causar síntomas, activándose solo cuando hay alguna alteración en el organismo, lo que da como resultado el surgimiento de ampollas en el tórax o en la espalda, ocasionando dolor y sensibilidad al tacto. Ante la presencia de signos y síntomas que indiquen culebrilla, se recomienda consultar el médico para que el tratamiento más adecuado sea iniciado. 

Culebrilla: qué es, causas, síntomas y tratamiento

Principales síntomas

Inicialmente, la culebrilla puede ser identificada mediante el surgimiento de varias ampollas pequeñas que contienen líquido en una pequeña área de la piel de uno de los lados del tórax o la espalda, la cual se torna más sensible al tacto y presenta dolor. Además, otros síntomas que indican culebrilla incluyen:

  • Hormigueo y comezón en la zona donde surgen las ampollas;
  • Enrojecimiento e hinchazón de la piel;
  • Sensación de malestar general;
  • Dolor de cabeza y fiebre, en ciertos casos;
  • Formación de pequeñas lesiones en la piel después de que las ampollas se secan. 

Las ampollas normalmente surgen después de 3 días, y cuando se revientan liberan un líquido transparente, aumentando el riesgo de que surja una infección bacteriana como consecuencia. Estas ampollas duran en promedio 10 días, pero en algunos casos pueden durar hasta 21 días, siendo importante consultar al médico para que sea posible iniciar el tratamiento más adecuado.

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Causas de la culebrilla

Después de la crisis de varicela, que normalmente surge en la infancia, el virus de la enfermedad permanece dormido dentro del cuerpo, cerca de un nervio, pero en algunas personas puede volver a activarse, especialmente cuando el sistema inmune está débil. En estos casos, se desarrolla un caso de culebrilla, en vez de varicela, ya que en la mayoría de las personas no es posible tener varicela más que una vez en la vida. 

Aunque sea más raro, la culebrilla puede surgir en los niños o en los bebés, cuando ya tuvieron un caso de varicela pero que fue leve o con pocos síntomas, por ejemplo. También es raro que la culebrilla se disemine a más de una parte del cuerpo, presentándose esta situación en personas con SIDA o que han estado en tratamiento con quimioterapia, por ejemplo. 

Cómo se contagia la culebrilla

No es posible contagiar la culebrilla, ya que es necesario haber sufrido de varicela anteriormente. Sin embargo, en el caso de nunca haber tenido varicela el virus puede ser transmitido de alguien infectado y, en estos casos, después de tener la crisis de varicela es posible que aparezca la culebrilla. 

Cómo se hace el tratamiento

El tratamiento para la culebrilla es hecho con un antiviral durante 5 a 10 días. De esta forma, se debe consultar un dermatólogo o un médico general para iniciar el tratamiento con medicamentos como Aciclovir, Famciclovir o Valaciclovir.

Además de esto, también se puede recetar medicamentos antiinflamatorios como ibuprofeno o cremas corticoides como Betametasona o Fludroxicortida, que ayudan a aliviar el dolor y la irritación de la piel.

Remedio casero

Durante el tratamiento, todavía es posible utilizar algunos remedios caseros para acelerar la recuperación, aunque no sustituyan el tratamiento indicado por el médico. Una opción es el té de hierba mora, para prepararlo siga las instrucciones a continuación: 

Ingredientes

  • 1 cda de las hojas picadas de hierba mora;
  • 1 taza de agua.

Modo de preparación

Colocar los ingredientes en una olla y dejar hervir durante 10 minutos. Dejar enfriar y aplicar el té directamente sobre las ampollas 1 a 2 veces por día con una gasa u algodón. También las propias hojas hervidas pueden ser utilizadas como un cataplasma y ser colocadas directamente sobre las ampollas durante 5 a 10 minutos.

Vea cómo preparar otros remedios caseros que también ayudan a cicatrizar y aliviar el malestar causados por el herpes. 

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