El corte de peso, conocida también weight cutting o making weight, es una estrategia utilizada en deportes con categorías de peso, como boxeo, MMA, lucha, karaté, entre otros, para reducir el peso corporal antes del pesaje oficial, por lo general más de 5 kilos. Generalmente combina cambios en la alimentación, el entrenamiento y la hidratación en un período corto.
El objetivo del corte de peso es competir en una categoría más baja sin perder rendimiento. Para lograrlo, muchos atletas aplican técnicas rápidas días antes de la competición, seguidas de una recuperación de peso posterior. Estas prácticas son frecuentes en deportes como lucha, boxeo o artes marciales.
Sin embargo, el corte de peso también implica riesgos importantes, especialmente cuando se realiza de forma agresiva o repetida. Por ello, es fundamental considerar estrategias más seguras, conocer sus posibles consecuencias y contar con supervisión médica especializada.
Cómo hacer el corte de peso de forma segura
El corte de peso puede realizarse de forma más segura cuando se priorizan estrategias progresivas, se evita la deshidratación extrema y existe supervisión profesional.
La evidencia disponible muestra que los métodos menos agresivos suelen tener menor impacto negativo sobre la salud y el rendimiento que las pérdidas rápidas logradas en pocos días.
1. Reducir gradualmente el peso en lugar de pérdidas rápidas en pocos días
La forma más segura de hacer un corte de peso es reducir el peso corporal de manera gradual y planificada, en vez de intentar perder varios kilos en muy poco tiempo.
Este enfoque disminuye la necesidad de recurrir a métodos extremos, como saunas, restricción severa de líquidos o entrenamientos excesivos de último momento.
Aunque algunas pérdidas moderadas pueden no afectar ciertas variables de rendimiento, eso no significa que sean inocuas para la salud.
2. Mantener una alimentación equilibrada
Una estrategia más segura también requiere mantener una alimentación suficiente en energía y nutrientes durante el proceso. Esto es importante porque una restricción excesiva de calorías puede llevar a baja disponibilidad energética, lo que compromete la recuperación, la función hormonal, la respuesta inmune y el rendimiento.
Por eso, el corte de peso no debería basarse en ayunos prolongados ni en reducciones extremas de comida. Mantener una ingesta adecuada de proteínas, carbohidratos y otros nutrientes ayuda a proteger la masa muscular y a reducir alteraciones metabólicas.
3. Ajustar la ingesta de líquidos sin recurrir a deshidratación extrema
La hidratación debe ajustarse con cuidado, sin usar métodos de deshidratación severa. Las estrategias basadas en pérdida marcada de agua corporal son de las más riesgosas, porque pueden afectar la función renal, la termorregulación y el equilibrio electrolítico.
Por eso, las revisiones actuales desaconsejan depender de saunas, baños calientes prolongados, ropa plástica o restricción agresiva de líquidos.
Después del pesaje, la recuperación debe incluir una rehidratación adecuada y reposición de nutrientes, especialmente carbohidratos.
4. Planificar el proceso con suficiente anticipación antes del pesaje
Un corte de peso más seguro necesita planificación previa. Cuando el proceso se organiza con tiempo, es más fácil distribuir la pérdida de peso en varias semanas y evitar medidas extremas en los últimos días antes de competir.
La anticipación también permite elegir una categoría de peso más realista y observar mejor la respuesta del cuerpo a los cambios en alimentación, hidratación y entrenamiento. Esto reduce la probabilidad de improvisar con prácticas peligrosas de último momento.
5. Contar con supervisión de profesionales de salud
La supervisión profesional es uno de los factores más importantes para hacer el corte de peso con menos riesgo. El acompañamiento de médicos y nutricionistas deportivos permite adaptar la estrategia según la edad, el deporte, el peso a perder y el estado de salud del atleta.
La literatura también muestra que muchos atletas siguen más la influencia de entrenadores y compañeros que la de profesionales de salud, lo que puede favorecer prácticas agresivas. En jóvenes, esta supervisión es todavía más importante por sus posibles efectos sobre el crecimiento y el desarrollo.
Técnicas NO recomendadas
En la tabla a continuación muestra algunas técnicas que no son recomendadas para hacer corte de peso y por qué no deben ser implementadas:
Estas prácticas son frecuentes en deportes de combate, pero la evidencia indica que pueden generar efectos negativos importantes. Muchas de ellas se basan en pérdida de agua corporal y no en reducción real de grasa, lo que aumenta los riesgos.
Además, estudios muestran que los atletas suelen adoptar estas estrategias influenciados por entrenadores o compañeros, con poca participación de profesionales de salud.
Cómo es la recuperación después del corte de peso
La recuperación después del corte de peso debe centrarse en rehidratar, reponer electrolitos y restaurar las reservas de energía, especialmente si la pérdida de peso incluyó deshidratación y restricción de carbohidratos.
La evidencia más sólida indica que esta fase debe ser planificada, porque una recuperación improvisada puede dejar al atleta todavía deshidratado, con fatiga y con peor tolerancia al esfuerzo.
1. Rehidratación con sodio y de forma progresiva
La prioridad inicial debe ser recuperar los líquidos perdidos sin depender solo de agua. El consenso del ACSM señala que, durante la recuperación, suele recomendarse ingerir un volumen aproximado del 150% del déficit de fluidos para compensar también las pérdidas urinarias y de sudor, además de incluir sodio para favorecer la retención de líquidos y la restauración del volumen plasmático.
Esa reposición puede hacerse con bebidas con electrolitos o con líquidos acompañados de alimentos salados. El mismo documento destaca que, en lugar de tomar todo de una vez, suele ser mejor iniciar con una cantidad importante justo después del pesaje y continuar con tomas más pequeñas a intervalos regulares, ya que eso mejora el vaciamiento gástrico y reduce el riesgo de malestar digestivo antes de competir.
2. Reposición de carbohidratos para recuperar glucógeno
Después del pesaje, también es importante recuperar el glucógeno muscular, sobre todo si el corte incluyó restricción de carbohidratos, ejercicio extra o sudoración intensa.
El ACSM recomienda aprovechar las primeras horas de recuperación con una ingesta frecuente de carbohidratos, alrededor de 1 g/kg/h al inicio, priorizando alimentos o bebidas ricos en carbohidratos y de índice glucémico moderado a alto.
Esta estrategia ayuda a restaurar más rápido la energía disponible para el esfuerzo. Además, tras el pesaje, la reposición de líquidos y de alimentos ricos en carbohidratos forma parte de la recuperación para evitar una caída del rendimiento.
3. Añadir proteína y elegir alimentos de fácil tolerancia
La recuperación no debe basarse solo en líquidos y azúcares simples. El consenso del ACSM indica que añadir proteína a las comidas o colaciones ricas en carbohidratos puede ayudar a optimizar la recuperación, especialmente cuando la ingesta de carbohidratos no es ideal; una cantidad aproximada de 20 a 25 g de proteína de alta calidad puede ser útil en esta fase.
También conviene que los alimentos sean fáciles de tolerar. La evidencia recomienda escoger opciones compactas o líquidas, moderando el exceso de grasa y fibra durante las primeras horas, porque así se facilita la digestión y se reduce el riesgo de pesadez, náuseas o distensión abdominal antes de la competencia.
4. La recuperación debe adaptarse al tiempo disponible
La forma de recuperación también depende del tiempo entre el pesaje y la competencia. Cuando ese intervalo es corto, puede no ser posible recuperar por completo los líquidos y las reservas energéticas, por lo que el plan debe ajustarse al tiempo real disponible y a la tolerancia digestiva del atleta.
Por eso, la evidencia actual no apoya una recuperación desordenada ni igual para todos. Lo más seguro es que la rehidratación y la reposición de nutrientes estén individualizadas según cuánto peso se perdió, cómo se perdió, cuánto tiempo queda para competir y si habrá nuevos pesajes el mismo día o en días siguientes.
Principales riesgos
Los riesgos de cortar peso radicalmente son:
- Deshidratación severa;
- Lesión renal aguda;
- Alteraciones hormonales;
- Disminución del rendimiento cognitivo;
- Fatiga y debilidad muscular;
- Desequilibrios electrolíticos;
- Problemas cardiovasculares;
- Mayor riesgo de lesiones.
El corte de peso rápido, especialmente cuando combina ejercicio intenso y restricción de líquidos, puede afectar órganos como los riñones. También puede alterar la termorregulación y el funcionamiento del sistema nervioso.
Aunque algunos estudios indican que pequeñas pérdidas de peso pueden no afectar el rendimiento físico, esto no elimina los riesgos para la salud. La repetición de estas prácticas puede agravar los efectos negativos.
Consecuencias del corte de peso de forma repetida
Algunas consecuencias metabólicas del corte de peso de forma repetida son:
1. Alteración del metabolismo energético
El cuerpo puede reducir su gasto energético como respuesta a la pérdida de peso frecuente. Esto ocurre como un mecanismo de adaptación para conservar energía, lo que dificulta mantener el rendimiento y favorece la recuperación rápida del peso perdido.
2. Cambios hormonales
El corte de peso repetido puede alterar hormonas relacionadas con el apetito, el metabolismo y la función reproductiva. Entre las más estudiadas están la leptina y la insulina, pero la baja disponibilidad energética también puede afectar el eje hormonal y comprometer hormonas sexuales, incluida la testosterona en algunos casos.
Cuando estas prácticas se repiten, el impacto no queda limitado al control del peso. La alteración hormonal puede afectar distintos sistemas del cuerpo, como el metabolismo, la salud ósea, la función inmune y la recuperación física.
En niños y adolescentes, el problema es todavía más delicado. La evidencia sobre deportes de combate en jóvenes advierte que el weight cycling puede tener implicaciones importantes en etapas críticas de crecimiento y desarrollo, por lo que debería restringirse de forma más estricta.
3. Baja disponibilidad energética
La reducción excesiva de calorías puede causar baja disponibilidad energética, es decir, una cantidad insuficiente de energía para mantener tanto el entrenamiento como las funciones básicas del organismo. Esto perjudica la recuperación, el rendimiento y la salud general.
Además, esta falta de energía también puede comprometer el sistema inmunológico. Por eso, el atleta puede volverse más vulnerable a infecciones, fatiga persistente y peor adaptación al entrenamiento.
4. Mayor riesgo de síndrome RED-S
El déficit energético relativo en el deporte, conocido como RED-S, puede aparecer cuando el corte de peso se repite o se hace de manera agresiva. Este síndrome afecta múltiples sistemas del cuerpo y no se limita solo al peso corporal o al rendimiento deportivo.
Lea también: Síndrome de RED-S: qué es, síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/sindrome-de-redsEntre sus posibles efectos están las alteraciones endocrinas, inmunológicas, óseas, metabólicas y reproductivas. Por eso, el corte de peso repetido no debe verse solo como una estrategia competitiva, sino como una práctica que puede comprometer la salud de forma más amplia.
5. Alteraciones en la composición corporal
La pérdida de peso rápida no siempre reduce solo grasa corporal. Cuando se repite, también puede favorecer la pérdida de masa muscular, lo que perjudica la fuerza, la recuperación y el rendimiento.
Al mismo tiempo, tras el pesaje suele ocurrir una recuperación acelerada del peso. En ese proceso, parte del peso recuperado puede volver en forma de masa grasa, lo que favorece un aumento progresivo del porcentaje de grasa corporal con el tiempo.
6. Efecto rebote
Después del corte de peso, es frecuente que el peso corporal aumente rápidamente otra vez. Este efecto rebote ocurre por la reposición de líquidos, glucógeno y alimentos, pero también por adaptaciones metabólicas y hormonales que favorecen el almacenamiento energético.
Cuando este patrón se repite muchas veces, puede hacer más difícil mantener una composición corporal estable. Por eso, algunos atletas terminan entrando en ciclos continuos de perder y recuperar peso.
Lea también: Cómo evitar el efecto rebote (y por qué ocurre) tuasaude.com/es/efecto-rebote7. Retención de líquidos
Las variaciones repetidas de hidratación y deshidratación pueden alterar el equilibrio de líquidos del cuerpo. Como consecuencia, después del corte de peso puede aparecer retención de líquidos durante la fase de recuperación.
Aunque esta retención puede formar parte de la rehidratación posterior al pesaje, cuando el proceso se repite con frecuencia contribuye a fluctuaciones marcadas del peso corporal y dificulta interpretar si el cambio de peso corresponde a agua, grasa o masa muscular.
Estas consecuencias no siempre aparecen de inmediato, pero pueden acumularse con el tiempo cuando el corte de peso se realiza de forma repetida y sin supervisión profesional.
Lea también: Retención de líquidos: 10 causas, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/que-es-retencion-de-liquidosCuándo acudir al médico
Es recomendable consultar a un médico o nutricionista deportivo antes de realizar un corte de peso, especialmente si se planea hacerlo de forma frecuente. La supervisión profesional permite adaptar el proceso a las características individuales y reducir riesgos.
También se debe buscar atención médica si aparecen síntomas como mareo, debilidad extrema, disminución de la orina o fatiga persistente. Estos signos pueden indicar complicaciones relacionadas con deshidratación o alteraciones metabólicas.
Lea también: Síntomas de deshidratación (leve, moderada y severa) tuasaude.com/es/sintomas-de-deshidratacion