El corazón acelerado generalmente no es señal de un problema grave, ya que en muchos casos puede estar relacionado con situaciones como estrés, ansiedad, actividad física intensa o consumo excesivo de café, por ejemplo.
Conocido científicamente como taquicardia, el corazón acelerado también puede estar asociado a problemas cardíacos, como arritmias, además de otras condiciones de salud, como hipertiroidismo o enfermedades pulmonares, incluyendo embolia pulmonar y neumonía.
Sin embargo, cuando ocurre con frecuencia, tarda en mejorar o se acompaña de síntomas como falta de aire, dolor en el pecho, mareos o desmayos, es importante consultar a un cardiólogo para identificar la causa e indicar el tratamiento más adecuado, si es necesario.
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Principales causas de corazón acelerado
Las principales causas de corazón acelerado o taquicardia son:
1. Ansiedad
La ansiedad es una reacción que puede aparecer en situaciones cotidianas, como hablar en público, participar en una entrevista de trabajo o presentar un examen escolar, por ejemplo.
Esta condición puede provocar corazón acelerado debido a una respuesta fisiológica natural del cuerpo, causando una taquicardia sinusal que generalmente vuelve a la normalidad cuando desaparece el factor desencadenante.
Qué hacer: para controlar la ansiedad, se recomienda consultar a un psicólogo o psiquiatra, ya que estos especialistas pueden ayudar a identificar sus causas e indicar el tratamiento más adecuado, que puede incluir psicoterapia y medicamentos ansiolíticos.
Además, actividades como yoga, meditación y ejercicio físico regular también pueden ayudar a reducir y controlar la ansiedad. Mantener una alimentación saludable igualmente puede ser beneficioso. Conozca más sobre los tratamientos indicados para la ansiedad.
2. Problemas cardíacos
El corazón acelerado también puede estar relacionado con problemas cardíacos, como enfermedad arterial coronaria, insuficiencia cardíaca, miocarditis, miocardiopatías, defectos cardíacos congénitos o cicatrices en el corazón causadas por un infarto previo.
Además, algunos trastornos eléctricos hereditarios, como el síndrome de QT largo y el síndrome de Brugada, pueden provocar ritmos cardíacos muy rápidos, especialmente taquicardia ventricular.
En estos casos, también pueden aparecer síntomas como ronquidos durante el sueño, mareos, malestar general, náuseas, falta de aire, dolor en el pecho al realizar esfuerzos o sensación de desmayo.
Qué hacer: si el corazón acelerado se acompaña de síntomas como mareos, debilidad, falta de aire o dolor en el pecho, se recomienda acudir de inmediato al médico o al servicio de urgencias más cercano.
El tratamiento debe ser indicado por un cardiólogo y varía según la causa, pudiendo incluir medicamentos, procedimientos como ablación o cirugía, además de cambios en el estilo de vida.
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Durante o después de realizar actividad física intensa, como correr o practicar voleibol, basquetbol o futbol, es normal que el corazón se acelere.
Esto sucede porque, durante el ejercicio, el corazón necesita bombear más sangre al cuerpo y, por ello, las señales eléctricas se transmiten más rápido de lo habitual.
En estos casos, se considera normal que la frecuencia cardíaca alcance hasta 220 menos la edad en hombres y 226 menos la edad en mujeres. Conozca más sobre cuál es la frecuencia cardíaca normal.
Qué hacer: se recomienda controlar la frecuencia cardíaca durante la actividad física, ya sea de forma manual o con dispositivos como relojes y monitores cardíacos.
Sin embargo, si los latidos superan los valores esperados o aparecen síntomas como debilidad, mareos, malestar o dolor en el pecho, es importante buscar atención médica de inmediato o acudir al servicio de urgencias más cercano.
Además, antes de iniciar cualquier actividad física, es fundamental realizar una evaluación con un cardiólogo.
4. Exceso de estrés
El corazón acelerado es uno de los síntomas del estrés, una reacción natural del cuerpo ante situaciones en las que la persona se siente bajo presión o amenaza.
Además del aumento de la frecuencia cardíaca, también pueden aparecer otros síntomas, como respiración acelerada, tensión muscular y aumento de la presión arterial.
Cuando el estrés se vuelve crónico, es común que surjan señales como caída del cabello, irritabilidad, mareos, acné, dolor de cabeza, dolores corporales o insomnio.
Qué hacer: se recomienda consultar a un médico general, psicólogo o psiquiatra para realizar una evaluación e indicar el tratamiento más adecuado.
Además, actividades que generen bienestar, como convivir con amigos, practicar ejercicio físico con regularidad o desarrollar pasatiempos como fotografía, pintura, baile o costura, pueden ayudar a reducir el estrés.
La psicoterapia también puede ser útil para favorecer el autoconocimiento, mejorar el equilibrio emocional y aliviar los síntomas relacionados con el estrés.
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La tiroides es una glándula encargada de producir hormonas que regulan diversas funciones del organismo y, cuando se producen en exceso, como ocurre en el hipertiroidismo, el metabolismo y la frecuencia cardíaca se aceleran.
Además del corazón acelerado, el hipertiroidismo puede causar aumento de la presión arterial, nerviosismo, ansiedad, insomnio, pérdida de peso y, en algunos casos, arritmias cardíacas como fibrilación auricular.
Qué hacer: se recomienda consultar a un endocrinólogo para realizar una evaluación completa e iniciar el tratamiento más adecuado.
Generalmente, el tratamiento puede incluir medicamentos betabloqueadores, como propranolol o metoprolol, para ayudar a controlar los síntomas, además de fármacos que reducen la producción de hormonas tiroideas, como propiltiouracilo y metimazol.
Además, llevar una alimentación balanceada y orientada por un nutricionista también puede ayudar a mejorar el funcionamiento de la tiroides.
6. Problemas pulmonares
El corazón acelerado puede aparecer en personas con problemas pulmonares, ya que la disminución del nivel de oxígeno hace que el corazón lata más rápido para aumentar el volumen de sangre bombeada y asegurar una adecuada oxigenación de los tejidos.
Por esta razón, enfermedades pulmonares como embolia pulmonar, neumonía, COVID-19, enfermedad pulmonar obstructiva crónica e hipertensión pulmonar pueden provocar corazón acelerado.
Qué hacer: se recomienda consultar a un neumólogo o médico general para identificar la causa del problema pulmonar e iniciar el tratamiento adecuado, que puede incluir medicamentos como broncodilatadores, corticoides o antibióticos, según el caso.
En situaciones como la embolia pulmonar, el manejo es una urgencia médica y debe iniciarse de forma inmediata, pudiendo incluir anticoagulantes, oxigenoterapia y, en casos graves, intervención quirúrgica.
7. Termogénicos
Algunos alimentos y suplementos termogénicos, como café, té verde, guaraná, té negro, yerba mate y bebidas energéticas, especialmente cuando se consumen en exceso o con frecuencia, pueden provocar corazón acelerado.
En casos graves, el efecto de estos termogénicos sobre el corazón puede causar complicaciones como insuficiencia cardíaca o incluso paro cardíaco.
Qué hacer: se recomienda suspender el consumo del alimento o suplemento energético, beber abundante agua y evitar el esfuerzo físico y el consumo de bebidas alcohólicas.
Si aparecen síntomas como dolor en el pecho, latidos cardíacos muy rápidos o irregulares, vómitos, mareos o falta de aire, es importante buscar atención médica de urgencia.
El tratamiento hospitalario puede incluir la administración de suero intravenoso, el uso de carbón activado o medicamentos, y en algunos casos lavado gástrico.
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Algunos medicamentos pueden contener sustancias como pseudoefedrina, oximetazolina, metilfenidato, anfetamina, fenilefrina, levotiroxina o salbutamol, las cuales pueden provocar efectos secundarios como corazón acelerado.
Asimismo, algunos fármacos utilizados en tratamientos oncológicos, como antraciclinas, ciclofosfamida y paclitaxel, pueden causar taquicardia sinusal, prolongación del intervalo QT y, en casos más graves, taquicardia o fibrilación ventricular.
Por otro lado, la interrupción brusca de medicamentos como betabloqueadores, bloqueadores de los canales de calcio, benzodiacepinas, sedantes y opioides también puede generar un efecto de rebote o abstinencia, provocando corazón acelerado.
Qué hacer: si el corazón acelerado aparece tras el uso de alguno de estos medicamentos, es importante suspender su uso y consultar al médico lo antes posible. De esta forma, el profesional podrá ajustar la dosis o indicar una alternativa terapéutica adecuada.
9. Anemia
El corazón acelerado puede aparecer en casos de anemia, ya que la disminución de hemoglobina en la sangre hace que el corazón lata más rápido para compensar la menor capacidad de transporte de oxígeno en el organismo.
Qué hacer: ante la sospecha de anemia, se recomienda consultar al médico general para confirmar el diagnóstico e indicar el tratamiento adecuado.
El tratamiento de la anemia puede incluir suplementos orales o inyecciones de hierro, además de una alimentación rica en hierro y vitamina C. En algunos casos, el médico también puede indicar una transfusión de sangre.
10. Embarazo
El corazón acelerado es un síntoma común y generalmente normal durante el embarazo, que ocurre principalmente debido al aumento del volumen de sangre necesario para mantener el buen funcionamiento del organismo materno y asegurar el aporte de oxígeno y nutrientes al bebé.
Sin embargo, el corazón acelerado también puede estar relacionado con condiciones como anemia, arritmias, presión alta, preeclampsia o hipoglucemia, por ejemplo.
Qué hacer: en la mayoría de los casos no se requiere tratamiento, pero es fundamental mantener el control prenatal con el obstetra para vigilar la salud de la madre y del bebé.
No obstante, la mujer debe acudir de inmediato al servicio de urgencias si el corazón acelerado se acompaña de síntomas como hinchazón en manos o pies, aumento repentino de peso, mareos, dificultad para respirar o dolor en el pecho.
11. Hipoglucemia
La hipoglucemia puede provocar corazón acelerado, ya que esta condición activa el sistema nervioso simpático y la médula suprarrenal, generando una respuesta de lucha o huida en el organismo.
Otros síntomas de hipoglucemia incluyen hambre, debilidad, náuseas, sudoración, mareos, somnolencia y temblores. Conozca los síntomas de la hipoglucemia.
Qué hacer: el tratamiento depende de la gravedad. Si la persona está consciente, se recomienda ingerir medio vaso de jugo de manzana, naranja o uva; media lata de refresco normal; o una cucharada de azúcar o miel.
Después, se debe medir la glucosa aproximadamente a los 15 minutos. Si sigue por debajo de 70 mg/dL, se debe repetir la ingesta de alguno de estos alimentos hasta que se normalice.
En casos de hipoglucemia grave, cuando la glucosa está por debajo de 55 mg/dL, se debe administrar glucagón si está disponible en casa. Luego de unos 20 minutos, si no hay mejoría, se debe llamar al servicio de emergencias más cercano.
Corazón acelerado en reposo
El corazón acelerado en reposo puede ser causado por condiciones como:
- Hipertiroidismo;
- Arritmias;
- Insuficiencia cardíaca;
- Miocarditis;
- Embolia pulmonar;
- Anemia;
- Hipoglucemia;
- Niveles anormales de potasio, calcio y magnesio;
- Embarazo;
- Uso de algunos medicamentos.
En casos de corazón acelerado en reposo, se debe consultar al cardiólogo o médico general para identificar la causa e indicar el tratamiento adecuado.
Según la causa de este síntoma, el médico puede recomendar el uso de medicamentos y/o suplementos, cambios en el estilo de vida, ajustes en la alimentación y, en algunos casos, la realización de una cirugía.