La acatisia es una condición caracterizada por una fuerte inquietud interna que dificulta que la persona permanezca quieta. Muchas veces, quien la padece tiene dificultad para describir lo que está sintiendo.
Esta condición provoca movimientos constantes, como caminar de un lado a otro, mover las piernas o cambiar de posición con frecuencia. En la mayoría de los casos, la acatisia aparece como efecto secundario de medicamentos psiquiátricos.
La acatisia puede afectar la vida diaria y comprometer el bienestar. Por eso, es importante reconocerla para iniciar el tratamiento adecuado, que incluye ajustes en la medicación y el uso de fármacos que ayudan a aliviar los síntomas.
Síntomas de acatisia
Los síntomas de la acatisia generalmente combinan sensaciones internas de inquietud con movimientos visibles. Entre los más comunes están:
- Necesidad constante de moverse, como caminar de un lado a otro;
- Mover o golpear las piernas repetidamente sin darse cuenta;
- Cambiar de posición con frecuencia al estar sentado;
- Dificultad para permanecer quieto por más de algunos minutos;
- Irritabilidad o ansiedad asociada a la inquietud.
La acatisia combina un malestar físico y mental, acompañado de nerviosismo intenso, impaciencia, pánico y una angustia profunda, lo que dificulta relajarse, concentrarse o permanecer quieto por cualquier periodo de tiempo.
Qué causa la acatisia
La acatisia generalmente aparece como efecto secundario de algunos medicamentos, como:
- Antipsicóticos, usados para el tratamiento de condiciones psiquiátricas, como esquizofrenia y trastorno bipolar, entre ellos haloperidol y risperidona;
- Antidepresivos, usados en el tratamiento de la depresión y de trastornos de ansiedad, como fluoxetina y sertralina;
- Antieméticos, usados para el mareo o náuseas, como metoclopramida y proclorperazina;
- Anticonvulsivos, como la pregabalina.
Además, esta condición puede surgir en situaciones de abstinencia, cuando hay una suspensión brusca de sustancias como opioides o estimulantes, lo que causa alteraciones químicas en el cerebro que generan la intensa inquietud de la acatisia. Conozca qué son y los tipos de opioides.
En casos más raros, la acatisia puede aparecer incluso sin el uso de medicamentos, debido a la regulación de la dopamina, como ocurre en algunas formas de la enfermedad de Parkinson u otros trastornos del movimiento.
Por qué ocurre
La acatisia ocurre principalmente por alteraciones en los neurotransmisores, especialmente la dopamina, que desempeña un papel importante en la regulación del movimiento y el control motor. Vea para qué sirve la dopamina.
Cuando estas señales químicas se alteran, el cerebro envía señales que provocan la sensación de inquietud y la necesidad constante de moverse.
Distonía y acatisia
La distonía y la acatisia son trastornos del movimiento que pueden surgir como efectos secundarios de medicamentos, especialmente antipsicóticos, o por alteraciones en el sistema nervioso.
Lea también: Distonia: qué es, síntomas, causas y cómo es el tratamiento tuasaude.com/es/distoniaLa distonía se caracteriza por contracciones musculares involuntarias que pueden causar posturas anormales, torsiones o movimientos repetitivos, generalmente dolorosos. En cambio, la acatisia implica una inquietud intensa, tanto física como mental.
Cómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico de la acatisia se realiza principalmente mediante la observación de los síntomas y el relato de la persona sobre su inquietud, considerando si los signos comenzaron después del uso de algún medicamento o un cambio en la medicación.
En caso de sospecha de acatisia, no se deben suspender los medicamentos por cuenta propia, por lo que se recomienda acudir al psiquiatra.
También es importante diferenciar la acatisia de la ansiedad, el nerviosismo u otras condiciones que puedan causar agitación, como el síndrome de las piernas inquietas. En la acatisia, la inquietud persiste durante todo el día y no mejora con el movimiento.
Asimismo, no existen pruebas de laboratorio o de imagen, como la resonancia magnética, que confirmen la acatisia; sin embargo, estos estudios pueden utilizarse para descartar otras condiciones que puedan causar síntomas similares.
Tratamiento de la acatisia
El tratamiento de la acatisia generalmente incluye medidas como:
1. Ajustar la medicación
El primer paso suele ser evaluar los medicamentos que pueden estar provocando la acatisia. El médico puede ajustar la dosis o cambiar el medicamento por otro que tenga menor probabilidad de causar inquietud.
Este cambio siempre debe realizarse con la orientación del profesional que indicó el tratamiento, para evitar que los síntomas empeoren o aparezcan efectos no deseados.
2. Uso de medicamentos para aliviar los síntomas
Algunos medicamentos que pueden ayudar a reducir la sensación de inquietud son:
- Betabloqueantes, como el propranolol, siendo frecuentemente la primera opción para aliviar la inquietud;
- Benzodiacepinas, como el clonazepam o el diazepam, que promueven relajación y alivian la ansiedad asociada a la inquietud, siendo más indicadas para alivio a corto plazo;
- Mirtazapina, que actúa regulando neurotransmisores y ayuda a reducir la sensación de malestar y agitación interna.
Además, la vitamina B6 también puede ayudar en el equilibrio químico del cerebro, contribuyendo a reducir la inquietud y aliviar los movimientos constantes característicos de la acatisia.
3. Estrategias conductuales
Las estrategias conductuales no sustituyen el tratamiento con medicamentos, pero ayudan a complementar la mejoría en la vida diaria. Pueden incluir estiramientos o caminatas cortas, que pueden brindar alivio temporal del malestar.
Asimismo, técnicas de meditación, respiración profunda y otras prácticas de relajación también pueden ayudar a controlar la agitación interna.
Lea también: Meditación: qué es, beneficios, cómo meditar y tipos tuasaude.com/es/como-meditarLa terapia cognitivo-conductual puede ser útil para enseñar formas de manejar la ansiedad y la tensión asociadas a la acatisia, ayudando a la persona a moverse de forma más controlada. Descubra cómo se realiza la terapia cognitivo-conductual.
4. Seguimiento médico
Es importante que las personas con acatisia tengan seguimiento médico, especialmente aquellas que utilizan antipsicóticos de forma continua.
Por ello, las consultas regulares permiten que el profesional supervise la evolución de los síntomas, ajuste el tratamiento cuando sea necesario y evite que la inquietud se intensifique, garantizando mayor comodidad y bienestar en el día a día.
¿La acatisia tiene cura?
La acatisia no tiene cura; no obstante, sus síntomas pueden controlarse y aliviarse con el tratamiento adecuado.
Sin embargo, si la condición es causada por un medicamento, no usar este fármaco generalmente evita que la acatisia aparezca, aunque muchas veces el medicamento sea necesario para tratar otra condición.