La vacuna antirrábica para humanos es un inmunobiológico, es decir, una vacuna que protege contra el virus de la rabia al estimular la producción de anticuerpos que evitan su multiplicación y previenen la infección.
Puede aplicarse antes de la exposición, en personas con riesgo constante, como veterinarios, o después de un accidente con animales sospechosos, como mordeduras o arañazos.
La rabia afecta el sistema nervioso central y puede ser mortal, por lo que el tratamiento debe iniciarse de inmediato, el cual incluye la aplicación de la vacuna y, cuando esté indicado, la administración de inmunoglobulina antirrábica directamente en la herida.
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Para qué sirve
La vacuna antirrábica protege al organismo humano contra la rabia al estimular el sistema inmunológico para producir anticuerpos que impiden que el virus se multiplique y llegue al sistema nervioso.
Gracias a esta protección, la vacuna reduce de manera significativa el riesgo de desarrollar la rabia, una enfermedad transmitida de animales a humanos que provoca inflamación del cerebro y que generalmente puede ser mortal.
Cuándo se debe colocar la vacuna
La vacuna antirrábica debe aplicarse en las siguientes situaciones:
1. Vacunación preventiva
Esta vacunación está indicada para prevenir la rabia antes de la exposición al virus y debe administrarse a personas con alto riesgo de contagio, como:
- Personas que trabajan en laboratorios de diagnóstico, investigación o producción del virus de la rabia;
- Veterinarios y asistentes;
- Cuidadores de animales;
- Cazadores y trabajadores forestales;
- Agricultores o ganaderos;
- Profesionales que preparan animales para exposición;
- Profesionales que estudian cavidades naturales, como cuevas.
Además de eso, las personas que viajan a zonas de alto riesgo también debe administrarse esta vacuna.
2. Vacunación después de la exposición al virus
La vacunación posexposición debe iniciarse lo antes posible ante cualquier riesgo de contacto con el virus de la rabia, siempre bajo supervisión médica en un centro especializado en tratamiento antirrábico.
Esta exposición puede ocurrir por mordeduras, arañazos o contacto con la saliva de animales infectados, así como tras accidentes con animales potencialmente infectados, como perros, gatos, murciélagos u otros animales silvestres.
En estos casos, es fundamental tratar la herida localmente, lavándola cuidadosamente con agua y jabón, y, si es necesario, aplicar inmunoglobulina antirrábica para reforzar la protección.
Esquema de dosis de la vacuna antirrábica
La vacuna antirrábica humana se aplica generalmente por vía intramuscular, en el brazo, aunque en algunos casos puede administrarse por vía intradérmica. El esquema de vacunación se ajusta según la situación de cada persona, e incluye:
1. Profilaxis preexposición
El esquema de dosis de la vacuna antirrábica para la profilaxis pre-exposición, es decir, para personas que no están infectadas con el virus, consiste en 2 dosis:
- 1ª dosis: en la fecha elegida;
- 2ª dosis: 7 días después de la primera.
Tras recibir las 2 dosis, la mayoría de las personas con un sistema inmunológico saludable no necesita dosis de refuerzo.
En cambio, quienes tienen el sistema inmunológico comprometido, como personas con VIH o que usan medicamentos inmunosupresores, no deben recibir el esquema de 2 dosis.
En estos casos, se indica un esquema completo de 3 dosis (días 0, 7 y 21 o 28), seguido de un examen serológico 2 a 4 semanas después de la última dosis para verificar la protección y determinar si necesitan dosis adicionales.
2. Tratamiento posexposición
En el tratamiento posexposición, es decir, después de que la persona haya estado en contacto con el virus de la rabia, el número de dosis depende de su estado de inmunización e incluye:
La vacuna antirrábica humana debe ser aplicada por un profesional de la salud, y el tratamiento posexposición debe considerar las condiciones del animal involucrado.
Posibles efectos secundarios
Aunque son poco frecuentes, la vacuna antirrábica puede provocar efectos secundarios, como:
- Dolor en el lugar de la aplicación;
- Fiebre;
- Malestar general;
- Dolor en músculos y articulaciones;
- Hinchazón de los ganglios linfáticos.
También pueden aparecer enrojecimiento, picazón, hematomas, cansancio y síntomas similares a los de la gripe, como dolor de cabeza, mareos, escalofríos, dolor abdominal y náuseas.
En casos más raros, pueden presentarse reacciones alérgicas graves, inflamación aguda del cerebro, convulsiones, urticaria o dificultad para respirar, por lo que es fundamental buscar atención médica inmediata.
Contraindicaciones
La vacuna antirrábica en humanos está contraindicada en personas que hayan tenido reacciones alérgicas graves a dosis previas o a alguno de los componentes de la vacuna.
Tampoco se recomienda en quienes presentan fiebre o enfermedad aguda, debiendo posponerse la vacunación siempre que sea posible.
En casos de embarazo o inmunosupresión, la vacunación debe ser evaluada y monitoreada por un médico, ya que el riesgo de exposición al virus puede justificar su aplicación.