Triquinosis: qué es, síntomas y tratamiento

La triquinosis es una infección parasitaria causada por el parásito Trichinella spiralis, que puede estar presente en la carne cruda o poco cocida de cerdo o de animales salvajes, como el jabalí.

Esta infección puede causar inicialmente síntomas gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. Si la triquinosis no se trata, podría avanzar y causar otros síntomas tardíos.

La triquinosis se puede curar si se trata correctamente. El tratamiento debe ser supervisado por un médico general o un infectólogo, quienes suelen recomendar el uso de medicamentos antiparasitarios, como el albendazol, así como analgésicos para aliviar el dolor y el malestar.

Parásito de triquinosis en el músculo

Principales síntomas

Los síntomas de la triquinosis son:

1. Síntomas iniciales

Los primeros síntomas de la triquinosis, que surgen pocos días después de ingerir carne cruda o poco cocida, son:

  • Dolor abdominal;
  •  Diarrea; 
  • Náuseas y vómitos;
  • Cansancio.

Estos síntomas pueden ser desde muy leves a severos, variando según la carga parasitaria y pueden durar hasta 8 semanas, por lo que si son relativamente leves pueden ser considerados como una "gripe", llegando a desaparecer sin necesidad de tratamiento.

2. Síntomas tardíos

Al cabo de 2 semanas, aproximadamente, de haber ocurrido la infección, las larvas pueden llegar al torrente sanguíneo y provocar otros síntomas, que incluyen:

  • Dolor muscular;

  • Fiebre persistente;

  • Dolor en los ojos y sensibilidad a la luz;

  • Hinchazón de la cara, especialmente alrededor de los ojos;

  • Cansancio excesivo;

  • Dolor de cabeza;

  • Enrojecimiento y picazón de la piel.

En los casos más severos, puede presentarse dificultad para respirar, problemas en el corazón y dificultad para moverse y coordinar los movimientos.

Estos síntomas tardíos suelen surgir principalmente cuando si no se inicia el tratamiento. Sin embargo, lo ideal es que siempre que se sospeche de triquinosis se debe acudir al hospital para evaluar los síntomas y confirmar el diagnóstico, iniciando el tratamiento más adecuado.

Cómo confirmar el diagnóstico

El diagnóstico de triquinosis lo realiza un infectólogo o un médico general, el cual verificará los antecedentes médicos, si hubo consumo de carne de cerdo o animales salvajes cruda o poco cocida y evaluará los síntomas que la persona presenta.

Además, el médico podrá solicitar exámenes de sangre, como una hematología, para verificar si hay eosinofília, es decir, una elevación de los eosinófilos. Estos son un tipo de célula blanca que puede indicar una infección parasitaria.

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También se pueden realizar pruebas inmunológicas, conocida como ELISA, para detectar anticuerpos contra la enfermedad. Estas pruebas no son indicadas inicialmente, pues suelen dar positivo al cabo de 1 a 2 semanas después de la infección.

En algunos casos, podría ser indicada una biopsia muscular, seguida de un examen microscópico, para identificar las larvas en los músculos. Este método es más invasivo y se usa con menos frecuencia. Vea cómo se realiza la biopsia.

Qué causa triquinosis

Las causas de triquinosis son:

  • Consumo de carne de cerdo cruda o poco cocida;
  • Ingerir carnes que hayan sido mal almacenadas;
  • Utensilios de cocina sucios utilizados para preparar carnes;
  • Contaminación cruzada, es decir, al poner la carne de cerdo cruda en contacto con alimentos cocidos o listos para consumir.

Además, el consumo de carne cruda o poco cocida de animales salvajes infectados también puede transmitir la enfermedad. Estos animales incluyen ciervos, alces, jabalíes, osos y aves.

Ciclo de vida de la triquinosis

El ciclo del parásito Trichinella espiralis inicia cuando la persona come carne cruda o poco cocida, ya sea de cerdo o de animales salvajes contaminados, que contiene quistes larvarios de este parásito.

Una vez en el estómago, los jugos gástricos y las enzimas digestivas disuelven los quistes, liberando las larvas. Las larvas se desplazan al intestino delgado, donde penetran en la mucosa intestinal y se desarrollan en adultos en el transcurso de 1 a 2 días, diferenciándose en machos y hembras.

Los gusanos adultos se aparean en el intestino delgado. Las hembras, después del apareamiento, producen larvas vivas (en lugar de huevos) a los pocos días.

Las larvas recién nacidas ingresan en el sistema linfático y luego en el torrente sanguíneo, diseminándose por todo el cuerpo del huésped, alojándose en los músculos donde se encapsulan.

Dentro de los músculos, las larvas se desarrollan dentro de quistes y se vuelven infecciosas en aproximadamente 4 a 5 semanas, provocando el surgimiento síntomas. 

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento de la triquinosis sirve para ayudar a aliviar el dolor, la hinchazón y el malestar, por lo que el médico podría indicar el uso de medicamentos analgésicos, antipiréticos y/o antiinflamatorios, como el paracetamol, ibuprofeno o dipirona.

El médico general o infectólogo también suelen recomendar el uso de medicamentos antiparasitarios, como el mebendazol y el albendazol, por ejemplo.

En los casos más graves, el médico puede indicar antiparasitarios como el tiabendazol, así como corticoides como la dexametasona o la hidrocortisona, por ejemplo, para reducir la inflamación y las reacciones alérgicas graves asociadas con la invasión larval.

Durante el tratamiento, la persona debe mantenerse de reposo, beber alrededor de 2 litros de agua al día, mantener una alimentación equilibrada y evitar esfuerzos físicos.

En algunos casos la triquinosis desaparece por si sola, no requiriendo tratamiento, sin embargo, en otros es necesario iniciarlo lo más pronto posible para evitar complicaciones.

Cómo prevenir la triquinosis

Algunas recomendaciones para prevenir la triquinosis son:

  • Lavar las manos con agua y jabón antes de preparar alimentos y después de manipular carne cruda;
  • Cocinar bien la carne de cerdo y otros animales salvajes, siendo importante que esta alcance una temperatura interna de al menos 71°C (160°F) para destruir las larvas;
  • Congelar y almacenar la carne correctamente, debiendo estar a temperaturas bajas de -15°C o 5°F, de manera que se inactiven las larvas del parásito;
  • Evitar el consumo de carne cruda o mal cocida, especialmente en regiones donde es común esta infección parasitaria;

Además, es importante evitar el contacto de carne cruda con alimentos ya cocinados o listos para consumir, así como lavar muy bien todos los utensilios donde se coloque la carne cruda. Es esencial seguir estas recomendaciones para prevenir la infección por el parásito Trichinella espiralis y que puedan surgir complicaciones.