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¿Qué necesitas saber?

Síntomas de cálculos renales

Los síntomas de cálculos renales surgen de forma repentina cuando la piedra es muy grande y se queda atascada en el riñón, o se atasca cuando comienza a bajar a través del uréter hasta la vejiga o cuando causa una infección. 

La crisis renal puede variar a lo largo del tiempo, principalmente en la localización e intensidad del dolor, pero las piedras pequeñas no suelen causar problemas y muchas veces sólo se descubren durante la realización de exámenes de orina, ecografía o radiografía.

Así que los principales síntomas causados por este problema son: 

  • Dolor intenso en la parte inferior de la espalda, mejor conocido como cólico nefrítico, que puede irradiarse hacia la ingle y los testículos;
  • Dolor al orinar;
  • Orina de color rosada, roja o marrón debido a la presencia de sangre;
  • Aumento de las ganas de orinar;
  • Náuseas y vómitos;
  • Dificultad para acostarse y descansar debido al dolor;
  • Fiebre por encima de 38ºC, escalofríos y diarrea, en caso de infección.
Localización del dolorLocalización del dolor

El lugar e intensidad del dolor puede variar de acuerdo con el movimiento de la piedra dentro del organismo, siendo de mayor intensidad cuando ella recorre el ureter hasta la vejiga, para ser eliminada en conjunto con la orina.

En casos de dolor intenso que no pasa, fiebre, vómitos, sangre en la orina o dificultad para orinar, se debe acudir al médico.

¿Por qué el dolor vuelve aparecer?

Después de una crisis es común sentir una presión, un dolor ligero o ardor al orinar, síntomas que están relacionados con la liberación del resto de las piedras que el individuo tenía.

En estos casos, se debe beber por lo menos 2 L de agua al día y tomar medicamentos que alivien el dolor y relajen las musculatura como Buscapina, prescrito por el médico durante la crisis anterior. Sin embargo, en caso que el dolor se ponga más fuerte o dure más de 2 horas, se debe volver a la emergencia hospitalaria. 

Tratamiento para los cálculos renales

El tratamiento durante una crisis de cálculos renales debe ser indicado por un urólogo y normalmente se inicia en el hospital a través del uso de medicamentos analgésicos vía endovenosa como Tramadol y medicamentos antiespasmódicos como Escopolamina. Después de algunas horas, en el que el cuadro de dolor mejora, el paciente recibe el alta médica.

En casa el tratamiento se mantiene con analgésicos orales como Paracetamol, reposo e hidratación con alrededor de 2 L de agua al día, para facilitar la salida de las piedras. 

En los casos más graves, en el que la piedra es muy grande para salir sola, puede ser necesario la realización de cirugía o de tratamiento a láser para facilitar su salida. Durante el embarazo, el tratamiento es hecho sólo con analgésicos y acompañamiento médico. 

Para confirmar los síntomas y diferenciar los tipos de dolor, vea:

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