Sífilis en el embarazo: principales consecuencias y tratamiento

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual causada por una espiroqueta llamada Treponema Pallidum, cuando la mujer se contagia durante el embarazo puede perjudicar al bebé, ya que cuando la embarazada no realiza el tratamiento hay un gran riesgo de que el feto se contagie de esta enfermedad a través de la placenta, pudiendo desarrollar graves problemas de salud como sordera, ceguera, problemas neurológicos y en los huesos. 

El tratamiento de la sífilis en el embarazo, generalmente, se realiza con Penicilina y es importante que la pareja también lo realice y que la embarazada no tenga contacto íntimo sin condón hasta el final del tratamiento. 

Sífilis en el embarazo: principales consecuencias y tratamiento

Principales riesgos para el bebé

La sífilis en el embarazo es grave, principalmente si se encuentra en las fases primaria o secundaria, ya que es más contagioso debido a la presencia de las espiroquetas en la circulación sanguínea, aunque la transmisión puede ocurrir en cualquier fase de la gestación. El bebé también puede contagiarse durante el parto normal si hay alguna herida de sífilis en la región vaginal.

En estos casos hay riesgo de:

  • Parto prematuro, muerte fetal intrauterina, bebé con bajo peso al nacer;
  • Manchas en la piel, alteraciones en los huesos;
  • Fisura cerca de la boca, síndrome nefrótico, edema;
  • Convulsiones, meningitis;
  • Deformación de la nariz, dientes, mandíbula, paladar;
  • Sordera y dificultad de aprendizaje.

La mayoría de los bebés infectados no presentan ningún síntoma al nacer, por lo que es necesario realizarles el examen VDRL a todos los bebés al nacer, a los 3 y 6 meses después, iniciando el tratamiento inmediatamente después de diagnosticada. Conozca qué es el examen VRDL y sus resultados.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento para la sífilis en el embarazo debe ser indicado por el obstetra y normalmente se realiza con inyecciones de Penicilina en 1, 2 o 3 dosis, dependiendo de la gravedad y el tiempo de contagio: 

  • Sífilis primaria en el embarazo: 1 dosis única de penicilina;
  • Sífilis secundaria en el embarazo o latente reciente, de menos de un año de evolución: 2 dosis de penicilina, una por semana;
  • Sífilis terciaria en el embarazo o latente tardía, de más de un año de evolución o de tiempo desconocido: 3 dosis de penicilina, una por semana.

Es muy importante que la gestante realice el tratamiento hasta el final para evitar transmitir la sífilis al bebé, que no tenga contacto íntimo hasta terminar el tratamiento y que el compañero también realice el tratamiento para evitar la progresión de la enfermedad y que la mujer vuelva a contagiarse.

De igual forma es importante que el bebé sea evaluado al nacer, y en caso de que de positivo para sífilis comience cuanto antes el tratamiento también con Penicilina. Conozca más sobre la sífilis congénita y cómo identificar los síntomas. 

Efectos secundarios del tratamiento en la embarazada

El tratamiento con penicilina puede ocasionar algunos efectos secundarios en la gestante como contracciones, fiebre, dolor de cabeza, muscular o articulaciones, escalofríos y diarrea.

Para disminuir la fiebre y los dolores de cabeza se puede colocar una compresa con agua fría en la frente. Para los dolores musculares y articulares, una buena opción es tomar un baño caliente o un masaje relajante. El paracetamol también puede ayudar a aliviar estos efectos colaterales, pero debe ser utilizado con cautela. 

Para la diarrea, un buen consejo es la ingesta de yakult, ya que contiene lactobacilos vivos que ayudan a regular el intestino, así como tomar agua de coco para compensar las pérdidas de agua e hidratar el organismo.

Embarazada alérgica a la penicilina

El tratamiento de la sífilis en embarazadas alérgicas a la penicilina puede realizarse con otros antibióticos como el estearato de eritromicina durante 15 días en caso de sífilis reciente o 30 días en caso de sífilis tardía.

Signos de mejoría y empeoramiento

Los signos de mejoría de la sífilis en el embarazo incluyen la disminución o desaparecimiento de las heridas en la zona íntima así como de las lesiones en la piel y boca, en caso de que haya, y de la disminución de la inflamación y del dolor de los ganglios.

Los signos de empeoramiento incluyen el aumento de las heridas en la zona íntima, surgimiento o aumento de lesiones en la piel y boca, aumento de los ganglios, fiebre, rigidez muscular y parálisis de los miembros.

Consecuencias de sífilis en el embarazo

Las consecuencias de la sífilis en el embarazo pueden ocurrir en embarazadas que no realizan el tratamiento de forma adecuada. Una posible complicación es el contagio de la sífilis al bebé por medio de la placenta o del canal de parto. En estos casos, se dice que el bebé tiene sífilis congénita y también debe recibir tratamiento con penicilina, ya que la sífilis no tratada puede afectar el desarrollo del bebé y causar problemas como ceguera, sordera o retraso mental.

Otra complicación grave de la sífilis en la mujer es la neurosífilis, en que el cerebro y la médula se infectan, pudiendo causar lesiones en el sistema nervioso como parálisis o ceguera.

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