Aproximadamente una de cada cinco personas aprieta o rechina los dientes mientras duerme, y muchas no lo saben. El bruxismo del sueño es una actividad involuntaria de los músculos masticatorios. Aparece sobre todo en las fases de sueño ligero y suele coincidir con pequeños despertares que no se recuerdan. A menudo lo detecta antes la pareja, por el ruido, o el dentista, por las marcas en el esmalte.
El dolor mandibular al despertar y otras señales del bruxismo
El bruxismo nocturno deja pistas que se repiten por la mañana. La más habitual es el dolor mandibular, que suele venir con cansancio en los músculos de la cara al abrir la boca o al masticar el desayuno. Estas son las señales en las que conviene fijarse:
- Dolor o rigidez en la mandíbula y junto a las orejas, donde está la articulación temporomandibular.
- Dolor de cabeza en las sienes nada más levantarte.
- Dientes más sensibles al frío, al calor o al dulce.
- Bordes de los dientes aplanados, astillados o con pequeñas grietas.
- Marcas de los dientes en los laterales de la lengua o en el interior de las mejillas.
- Un rechinar que oye quien duerme a tu lado.
¿Hasta qué punto es común el desgaste dental por apretar los dientes?
Un metaanálisis publicado en 2024 reunió datos de niños y adultos de distintos países. Según sus cálculos, el bruxismo del sueño afecta a cerca del 21 % de la población y el de vigilia, el que ocurre durante el día, a alrededor del 23 %. Cuando se midió con polisomnografía, una prueba que registra la actividad muscular durante la noche, la cifra subió a una prevalencia del 43 % en laboratorio del sueño.

Esa diferencia indica que muchas personas aprietan los dientes sin darse cuenta. El problema es que el esmalte no se regenera. El desgaste dental progresivo acorta los dientes, deja la dentina expuesta y puede romper empastes o coronas. Por eso el dentista suele ser el primero en sospecharlo al ver zonas de desgaste planas y brillantes en las muelas.
¿Qué papel tiene el estrés en la tensión de la mandíbula?
El estrés y la ansiedad son los desencadenantes que más se mencionan en consulta. Cuando el sistema nervioso está activado durante la noche, aumenta el tono de los maseteros y de los temporales. También influyen el alcohol, la cafeína, el tabaco y algunos fármacos, como ciertos antidepresivos. Con el sueño la relación es menos clara de lo que parece. Otra investigación de 2025 con unos 7.000 adultos no encontró una asociación significativa entre insomnio y bruxismo, aunque sus autores advierten que hay pocos estudios.
Bajar el nivel de estrés antes de dormir ayuda a relajar la musculatura de la cara. Odontólogos y fisioterapeutas suelen recomendar estas medidas:
- Evitar el café, el té y los refrescos con cafeína a partir de media tarde.
- Limitar el alcohol por la noche, porque fragmenta el sueño.
- Practicar respiración diafragmática o relajación muscular progresiva antes de acostarte.
- Aplicar calor húmedo en la mandíbula durante 10 a 15 minutos.
- Durante el día, mantener los labios juntos y los dientes separados.

¿Cuándo conviene usar una férula de descarga?
La férula de descarga es una placa de resina rígida que el dentista hace a medida a partir de un molde de tu boca. No cura el bruxismo, pero reparte la fuerza de la mordida y protege el esmalte frente al desgaste dental nocturno. Las férulas blandas de farmacia no son equivalentes y en algunas personas aumentan la actividad muscular. Una férula bien ajustada se revisa cada seis meses aproximadamente. Si la molestia llega al oído o a la articulación, conviene conocer otras causas del dolor mandibular, como la disfunción de la ATM. La fisioterapia y, en casos concretos, la toxina botulínica completan las opciones, aunque la calidad de la evidencia es desigual.
Pide cita con tu dentista o con tu médico si el dolor mandibular dura más de dos semanas, si la mandíbula se bloquea o chasquea al abrir la boca, o si notas dientes rotos o muy sensibles. También conviene consultar si roncas fuerte y haces pausas al respirar, porque la apnea del sueño se asocia al bruxismo y necesita un estudio específico. Un dolor facial intenso con fiebre o hinchazón requiere atención médica ese mismo día.
Este texto es solo informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento de un dentista o de otro profesional sanitario. Si tienes molestias persistentes en la mandíbula o en los dientes, pide una revisión.








